El Manchester pierde los papeles: Crónica de un desenlace inesperado

Y De Gea no llegó. Florentino, por fin, consiguió el pacto con los diablos, pero parece que en la noche de ayer se alinearon todos los astros para que la posibilidad más remota para no cerrar un fichaje se consumara. Y así fue. Costó lo suyo que el Manchester United aflojara su postura y se sentara a negociar tras varios meses dando bandazos a todo aquel que pasaba por las oficinas de Old Trafford. Ayer a mediodía, ante la amenaza del fin de mercado, se sentó a negociar. Como suele decir Enrique Cerezo, los jugadores juegan donde quieren jugar y esto el club inglés lo sabía.

El acuerdo entre el Real Madrid y De Gea estaba vigente desde el pasado mes de mayo, cuando varios emisarios blancos fueron a Manchester para cerrar el acuerdo. Mientras, el club inglés, que no tenía muy clara su postura, empezó dando falsas facilidades para acabar encerrándose en banda al más puro estilo never, never, never. Louis Van Gaal forzó la situación hasta llegar a acusar al madrileño de no querer jugar el partido contra el Tottenham ("David no es el mismo de antes, Frans Hoek le ha preguntado si quería jugar y ha dicho que no") y poner en duda la profesionalidad del guardameta. 

David De Gea, durante un partido  la pasada temporada/ Daily Mail

Esta temporada que acaba de comenzar los de Van Gaal han jugado cuatro partidos y se han dejado ya cinco puntos con el madrileño en la grada. Se estaban quemando todas las etapas para que en el último día de mercado y en la última hora del 31 de agosto se firmaran los contratos. Hemos de pensar que los equipos tienen hasta las 23:59 para firmar jugadores, pero pueden hacerlo oficial más adelante. Alrededor de la 13:30, 12:30 en Inglaterra el Manchester decidió sentarse a negociar. El acuerdo con el Real Madrid llegaría tan solo cinco horas más tarde: 25 millones fijos más otros 5 variables en función de los títulos que ganara el guardameta. Desde el momento que hubo el acuerdo solo quedaba por resolver el tema de Keylor Navas, que era una de las condiciones por las que el conjunto inglés se sentó a negociar. Quería trueque de traspasos. El costarricense apenas puso pegas al traspaso. Su sueldo pasaría de dos millones y medio a cuatro. No está mal.

Con todos los acuerdos cerrados y todas las partes aparentemente dispuestas a sacar adelante la operación llegó la niebla. Entre las ocho y las doce de la noche apenas hubo movimiento del Manchester. Cuatro horas. Ahí es cuando uno se acuerda de los varios intentos fallidos de Van Gaal por hacerse con Iker Casillas o con Sergio Ramos. ¿Se tomó el Manchester una represalia por ello al retrasar el envío de la documentación? Además, no es la primera vez que esto sucede con los diablos rojos. Tal y como contó anoche El Partido de las 12, el verano pasado Fabio Coentrao no se marchó al Manchester por cuatro segundos de retraso en la transacción. Es decir, es un club reincidente. 

Cuando hace varios meses el madridismo se quejaba de que se necesitaba savia nueva en la portería, ayer se criticaba el fichaje de De Gea. Se va a aprovechar la situación para criticar a Florentino y su gestión, que, como decimos aquí, no son todo flors i violes. A Florentino se le critica por lo que hace, por lo que no hace, por lo que hizo y por lo que no hizo. Pero ¿quién ha sido el que no quiso negociar hasta la tarde de ayer? ¿Quién tenía que mandar los contratos y la documentación de De Gea? A las 23:00, el abogado de Keylor Navas estaba esperando en el Santiago Bernabéu. Con esta pataleta de Van Gaal, el Manchester habrá ganado en orgullo y ego, pero perderá dinero. Víctor Valdés, Sergio Romero y De Gea para un solo puesto, ¿compensa?. La única esperanza que queda ahora es solicitar la revisión del procedimiento al máximo organismo del fútbol mundial, pero que la deberá llevar a cabo la RFEF. Podría durar semanas.

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