Aquí Keylor y después gloria

En campos como Balaídos se ganan y pierden ligas. Es un campo dificilísimo donde el Barça de Luis Enrique se llevó cuatro y no muchos equipos esta temporada van a puntuar. Por ello, los de Benítez se plantaban en Vigo con las señales de alerta encendidas. Y se vieron dos caras del Madrid, una durante 60 minutos, que presionaba muy bien y era vertical y otra distinta durante el último cuarto de hora. Un Madrid desconectado, que únicamente se servía de balones perdidos del Celta para crear ocasiones de gol. Y, precisamente, esta desconcentración final fue la que pudo costar una victoria muy valiosa. Nueve años después de que le marcara con el Écija en Copa del Rey, Nolito volvió a marcarle un pedazo de golito, pero de poco sirvió. Quizás para corroborar que es el delantero español más en forma.

Los de Benítez arrancaron más enchufados desde el inicio. Salieron con una presión alta en campo contrario que permitió recuperar balones más cerca del área rival. La presión alta y bien hecho con este nuevo sistema y la gran actitud con la que salió el equipo provocó que tuviera las primeras ocasiones del encuentro. El Celta dejó bastantes espacios entre líneas y esto lo aprovecharon los blancos. A los siete minutos de encuentro, un pase en profundidad a Lucas Vázquez lo aprovechó el gallego para poner un balón raso al punto de penalti y, tras un error grave de Jonny, que no despeja, Cristiano Ronaldo anotó el primer tanto del encuentro. El Celta respondería con un par de llegadas peligrosas, la primera, un minuto después con un disparo alto de una gran Nolito y después en el minuto 15 tras una buena jugada colectiva. Pero parecía indicado que ésa iba a ser la tarde de Keylor Navas. El costerricense sacó tres manos que evitaron el empate local e instalaron la desesperación en el cuadro de Berizzo

Keylor Navas, en una intervención durante el partido/ Imagen: LFP

Pasados los veinte minutos, y tras cesar el dominio local, Jesé recogió un balón a tres cuartos de campo y metió un magnífico pase entre líneas para que Danilo llegara en carrera y anotase el segundo tanto del encuentro recordando su mejor versión del Oporto. En los instantes finales de la primera parte, Keylor volvería a frustrar todas las ocasiones locales con varias intervenciones estelares. 

El segundo tiempo comenzó con un intercambio de golpes que se concretaron con una ocasión para Cristiano y otra para Orellana. A los doce minutos, un agarrón de Pablo Hernández a Sergio Ramos acabaría con la autoexpulsión de Gustavo Cabral y desataría el nerviosismo en Balaídos. Sin embargo, la expulsión no evitaría que el Celta tirara de orgullo y lo siguiera intentando, hasta el punto en que Marcelo en el minuto 71 sacaría un balón bajo palos. Solo la salida de Isco daría algo de magia y creatividad en unos cuantos chispazos en ataque. 

Tras veinte minutos donde los dos equipos pusieron el piloto automático, Nolito, a cuatro del final, marcaría seguramente uno de los goles de la temporada. Magnífico regate que acabaría por la escuadra donde Keylor no podría hacer nada. Esta jugada despistó a los jugadores blancos, quienes jugarían con ansiedad los últimos instantes del encuentro. Pero en la última jugada del partido Marcelo, tras un contragolpe a marchas forzadas, mataría un encuentro en el que, viendo como se había desarrollado, se había sufrido más de lo esperado. 

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