A octavos por el arco del triunfo

El Real Madrid ha logrado este martes el pase matemáticamente a octavos de final. Y lo ha hecho venciendo al PSG sin Bale, sin Benzema, sin James o sin Carvajal. Quizás esto sea lo único reseñable de un partido en el que los de Benítez han vuelto a demostrar una descompensación enorme entre la defensa y el ataque. En el fútbol el factor suerte es determinante a la hora de ganar partidos en los que no lo mereces. Hoy se ha visto. Los de Laurent Blanc han plantado un partido muy serio en el que, como mínimo, han merecido el empate. El Madrid dispuso de alguna ocasión aislada, pero la sensación con la que se va la afición es que el Madrid ha ganado sin ser superior y con un gol afortunado de Nacho. Sin embargo, voy a volver a destacar la actitud de los jugadores blancos, que creo que es irreprochable pese a la superioridad rival. 


El primer cuarto de hora se saldó con mucha intensidad, poco fútbol, una brecha de Isco y una lesión de Verrati. Los franceses tiraron de físico y pusieron una marcha más que los madridistas. La falta de solidaridad de los blancos en defensa y un Varane descolocado propiciaron que Ibrahimovic a los veintidós minutos tuviese la primera ocasión clara del encuentro. Minutos más tarde, el sueco tendría otra ocasión gracias a un gran disparo de falta que por poco no encontró puerta. A la media hora, Marcelo se retiraría lesionado y entraría en sustitución suya Nacho, confirmando, una vez más, que las lesiones se están cebando con el equipo de Benítez. Y lo cierto es que nada más salir, Nacho se encontró con el gol. Un disparo de Toni Kroos desde fuera del área que toca en Thiago Silva y cuyo rebote llegó a Nacho, que sin dejarla caer quiso centrar un balón que ante la media salida de Trapp acabó entrando. El gol no cambió el guión del partido. El PSG siguió dominando el área de Keylor, que hasta en tres ocasiones pudo marcar el tanto del empate. La guinda a la primera parte la pondría Cavani, que tras recibir un balón en carrera, y aprovechando el espacio que dejaba a la espalda Varane, picó un balón por encima de Keylor que sacó el francés bajo palos.  


Los jugadores blancos celebrando el gol de Nacho/ Imagen: UEFA

En la reanudación el PSG salió un punto por encima en el aspecto físico del Real Madrid. Y eso lo aprovechó para empujar y buscar el tanto del empate ante el intermitente ritmo de los locales. Pasado el minuto setenta el Madrid consiguió quitarse de encima el dominio locales por unos instantes gracias a una ocasión de Isco que Trapp desvió a córner. Rafa Benítez optó por dar entrada a Lucas Vázquez, que fue el revulsivo que logró descolocar la ordenada zaga francesa. Con el gallego en el verde, el Madrid abrió más el campo y generó varias ocasiones serias de peligro. El partido se despidió con una magnífica falta que Di María estrellaba al larguero ante la pasividad del portero tico.

El lograr la clasificación matemática tan pronto permitirá a Benítez afrontar los dos últimos encuentros con algo de desahogo y poder rotar. Como he dicho al principio, el juego del Real Madrid ha dejado mucho que desear, pero la suerte es parte del juego. Ancelotti tuvo la suerte de que Ramos marcase un gol en el descuento que le dio una Champions. La próxima parada de los blancos es el Sánchez Pizjuán, donde se deberá responder y bien porque el Sevilla va a querer redimirse ante su afición de la eliminación, casi, matemática de la Champions. 

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