El Mallorca despide el año regalando un punto

Como si se hubiesen adelantado los Reyes, el Girona encontró un punto de donde no lo había. Como contra el Lugo, el Mallorca perdonó el segundo tanto y al minuto siguiente le empataron. El Mallorca volvió a jugar un buen partido pero acusó la falta de pegada. El gran partido de hombres como Damià (de cada día más imprescindible), Pereira, Brandon o David Costas quedó eclipsado por el empate en el último minuto de un Girona que con muy poco se llevó mucho premio. 

El partido comenzó con una puntualidad británica por parte de Pablo González Fuertes en un Son Moix casi desértico. El Mallorca partió con una premisa clara: sacar el balón pronto de su campo a través del pase largo para evitar errores cerca del área de Timon. Ya se combinaría en campo contrario. El Girona jugaba con varios jugadores por dentro y eso lo querían aprovechar a través de las transacciones rápidas al área contraria, para buscar una segunda jugada que pudiese aprovechar Rolando Bianchi o Moutinho. Los catalanes ejercieron una presión muy alta durante toda la primera mitad para intentar crear peligro a partir de cualquier robo. El Mallorca poco a poco se fue soltando y aprovechó las constantes subidas de los laterales visitantes para hacer daño por ambas bandas. Cerca de la media hora de partido, tras un saque de esquina, Damià Sabater colgó un magnífico centro al área que el Pela Aveldaño, que hoy no estaba pelado, remató de forma magistral, al más puro estilo Demichelis, para adelantar a los mallorquines. Era el primer defensa en anotar en el presente curso. 


Bianchi, observando una ocasión de Pereira / Imagen: LFP

Con el marcador a su favor, el Mallorca trató de hacer daño cerca del área gracias a la movilidad de BrandonMoutinho y Pereira. Precisamente fue este último quien pudo anotar el segundo tanto tras una buena conducción que acabó con un fuerte disparo desde la frontal del área. Los de Pablo Machín intentaban hacer daño a través del contragolpe, pero el buen repliegue bermellón, liderado por un inconmensurable David Costas, aplanó cualquier ocasión gerundense. Al filo del descanso, Moutinho ejecutó un buen disparo de falta que despejó con ciertos problemas Isaac Becerra

Tras el descanso, el Girona modificó el sistema pasando a jugar 1-4-4-2, pero apenas dio fruto. Por su parte, Gálvez al cuarto de hora quitó a Moutinho y dio entrada al eléctrico James Anthony Davis. Con los cambios los visitantes trataron de meter más ritmo al partido y pasaron al ataque acumulando muchos jugadores en área contraria e impregnando velocidad a sus jugadas. Por su parte, el técnico mallorquinista quiso reforzar el centro del campo metiendo a Abdoul Sissoko por Pereira y pasó a jugar con un trivote para frenar las acometidas de un Girona que cada minuto que pasaba se acercaba más al área. Volvió a tener minutos Adolfo Enríquez, Fofo, y nada más entrar casi marca de cabeza tras un muy buen centro de Campabadal. El ex de la Ponferradina tuvo buenos minutos. El joven James Anthony pudo sentenciar el encuentro a un minuto para el final, tras una gran jugada invidual, al plantarse solo delante de Becerra. 

Sin embargo, un minuto después, un error defensivo mallorquinista, que tarda en adelantar toda su línea, lo aprovechó Kiko Olivas para anotar el empate para los catalanes. Los de Machín con muy poco se llevaron un punto que dejó helado a los pocos espectadores que presenciaron el partido en el Iberostar. Una vez más, el no sentenciar condenó a los de rojo. Ya lo dijo Alberto Toril en la retransmisión de Movistar +: "No tengo ninguna duda de que el Mallorca va a volver. Tiene potencial y buena plantilla, pero ha perdonado". Cuatro de nueve. Este es el balance de Pepe Gálvez tras los tres partidos que la dirección deportiva le había concedido al mallorquín. La verdad es que el escenario se ha puesto perfecto para que desde arriba se mojen. Los números no son brillantes, por lo que Nadal no puede agarrarse al "con estos resultados obviamente va a seguir". Tiene que mojarse.

Adiós a un año irregular

Los de Pepe Gálvez cerraron contra el Girona un año 2015 muy irregular. Este año que en unos días acaba el Mallorca ha disputado un total de 42 partidos (41 de Liga y uno de Copa), de los cuales ha ganado doce, ha empatado once y ha perdido diecinueve. Ha anotado un total de 40 goles a favor y ha encajado 54. La sensación que dieron los bermellones en los primeros seis meses era que les gustaban los partidos desatados (1-5 contra el Valladolid, 2-4 contra el Barça B, 4-2 contra el Albacete...). Sin embargo, en este curso la sensación con la que despiden el año es clara: falta gol. Se defiende bien y se saca el balón jugado, pero la pólvora está mojada. Por lo tanto, ya se podrán imaginar ustedes qué le habrán pedido los jugadores a los Reyes Magos.

No hay comentarios

Leave a Reply

Con la tecnología de Blogger.