Goleada ficticia que no silencia al Bernabéu

Se dice que los equipos son un reflejo de su entrenador. Y en el Rayo Vallecano se vio perfectamente. El mismo equipo que jugó de tú a tú al Barça en el Camp Nou dio un recitar de fútbol y humildad durante un cuarto de hora (el tiempo que le dejó Tito, que se autoexpulsó) a un Real Madrid que siguió aletargado una parte más. Un Rayo que pese a llevar seis goles en contra y jugar con dos jugadores menos atacaba la portería de Keylor Navas. Personalidad y fútbol de un equipo al que su entrenador no puede extraer más. Chapeau por Paco Jémez

Una semana más, cuando sonó el nombre de Rafa Benítez por megafonía volvió a escucharse música de viento contra el técnico. Y van unas cuantas. Los dos equipos todavía no habían comparecido como aquel que dice y el Rayo ya se veía por detrás en el marcador. Los locales se pusieron pronto por delante gracias a una rápida transición entre Kroos, Bale y Danilo que acabó con una buena definición del brasileño al fondo de la portería de Yoel. El brasileño anotaba su primer tanto de blanco. El Rayo de Paco Jémez se plantaba en el Bernabéu fiel a su estilo: presión alta y llegada al área a través del toque. A los nueve minutos, Antonio Amaya aprovechó un saque de esquina de Trashorras, que ganó el salto a Pepe, para establecer las tablas en el marcador. Los blancos llevaban diez minutos a verlas venir y no reaccionaron al empate visitante. Ante el atrevimiento de los de Jémez, los blancos reculaban jugada tras jugada. Hasta que dos minutos después de empatar, el Rayo lograba dar la vuelta al marcador gracias a otro balón aéreo: centro de Lass que Jozabed Sánchez remata libre de marca. 

Raúl Baena, con Paco Jémez, al ser expulsado / Imagen: LFP

Dos golpes en un abrir y cerrar de ojos que colmaron la paciencia de una grada que no dudó en pitar a unos jugadores incapaces de dominar a un equipo que con cuatro duros desplegó fútbol, atrevimiento y actitud. Justo lo que les faltaba a los blancos. Al cuarto de hora de partido, una dura entrada de Tito con la plancha a Toni Kroos provocó que el defensa vallecano acabara expulsado. Paco Jémez quitó a Pablo Hernández para dar entrada a otro defensa, Quini, para intentar aguantar el resultado. A los 25 minutos los locales conseguirían empatar en tres toques. Un pase en profundidad de Modric para Danilo, el brasileño llegó hasta línea de fondo y centró un balón que perfectamente remató Bale llegando en carrera. 

El partido parecía que estaba condenado a desarrollarse a través de la locura. Dos minutos después, el colegiado se inventó un penalti de Baena sobre Sergio Ramos, que supuso la expulsión del centrocampista. El Rayo se quedaba con nueve. Cristiano Ronaldo anotó desde los once metros el tercer tanto y cerró el encuentro. A cuatro minutos del descanso, Bale aprovechó un buen pase entre líneas de James para sentenciar un partido que de por sí ya estaba finiquitado. Ni en sus mejores sueños Rafa Benítez se hubiese imaginado irse al descanso con el partido finiquitado y con dos jugadores más. Pero a la afición el técnico no se la volvía a colar. No tragaron con lo que vieron y despidieron al equipo, pese a ir ganando, con una tremenda pitada. 

Nada más arrancar la segunda parte Benzema anotó el quinto. Un excelente pase largo de Sergio Ramos para Danilo, que combinó con James y este último dejó al galo solo para que definiese al palo largo al más puro estilo Ronaldo Nazario. A los ocho minutos,Cristiano Ronaldo remató un centro de James para anotar el sexto. Un Cristiano que se mostró enfadado puesto que apenas lo celebró. Pese al set que llevaba en contra, los visitantes en la mínima ocasión que podían pasaban el centro del campo tocando e intentando elaborar. Una pérdida del Rayo la aprovecharon los blancos para armar un contragolpe que acabaría con el tercer gol de Bale. Bale y Benzema por partida doble cerraban una goleada totalmente ficticia. 

El Madrid goleó al Rayo. Imagino que gracias a este resultado Benítez tiene discurso para las próximas semanas. Pero la afición no es tonta y sabe que cuando ambos equipos han jugado en igualdad de condiciones el Madrid ha sido incapaz de dominar al Rayo Vallecano. Además, si por algo han pitado es porque ha sido incapaz de dominar, no sólo en fútbol, sino en actitud, intensidad y ganas. El discurso de Benítez está agotado. Su crédito acabará de agotarse cuando venga un equipo que le juegue con once jugadores todo el partidos. Es cuestión de tiempo. 

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