Sin derbi y sin Liga

El Real Madrid se despidió de la Liga por tercera temporada consecutiva. No matemáticamente, pero las sensaciones que dejan unos y otros hablan por sí solas. Desde el chulo, prepotente, malísimo José Mourinho los blancos no van a Cibeles a celebrar el título liguero. Y, cuidado, Zidane no es el culpable de la situación. La mala herencia recibida de Rafa Benítez (que dejó el Madrid sin margen de error, tras CUATRO empates y TRES derrotas) y la desconexión completa de varios jugadores, que quizás se marcharán este verano, hace que los blancos se despidan de la Liga en febrero. Además, se despiden perdiendo contra el vecino de la capital, que duele el doble. Un partido en el que debutó un mirlo de Zizou, Borja Mayoral, y en el que apenas comparecieron cuatro o cinco de los trece jugadores madridistas. Así es muy difícil ganar a un Atlético que de cada año le juega mejor al Madrid. 


Zidane apostó por Danilo en el lateral izquierdo debido a la baja que causó Marcelo, al que, por cierto, echó mucho de menosPor un lado, no se entiende que no pusiese a Nacho, pero el técnico francés, acostumbrado a jugar al ataque, optó por el brasileño, que tiene infinitos recursos en ataque. Los blancos abusaron de la posesión donde el peligro era cero y su mejor versión se vio cuando se vio al mejor James, el verdadero termómetro del equipo. 

Simeone organizó a su equipo con la idea de que el partido se disputara en el campo madridista. No porque su equipo llevara la iniciativa con la pelota, sino porque cedió la posesión a los blancos y se limitó a presionar y asfixiar (hasta donde le respondió el físico) la salida de balón de los centrales. Habían tomado nota de las carencias mostradas por los blancos en La Rosaleda y quisieron agudizarlas. La primera ocasión del encuentro llegó en la cabeza de Varane. El francés cabeceó un saque de falta lejano de Toni Kroos y estuvo cerca de poner por delante a los locales. Los rojiblancos siguieron punto por punto su guión: presión muy alta para aprovechar los errores en la salida de balón de los blancos y crear peligro. Sin embargo, los blancos aprovecharon bien los espacios que el Atlėtico dejó entre líneas para generar contragolpes por la banda izquierda con Danilo y Cristiano Ronaldo como principales protagonistas. 


Griezmann, autor del gol, y Koke, celebrando el único gol del partido / Imagen: LFP

A la media hora el Real Madrid dispuso de una doble ocasión. Un disparo de falta de Cristiano que salvó Oblak con una parada impecable acabó con un rechace que cazó Benzema, tras un mal control de Isco, que por poco no entró en el marco rojiblanco. Poco a poco los equipos se fueron animando y los ataques fueron superando a las defensas. Aún así había déficit de ocasiones claras. Los de Simeone estuvieron más tiempo en campo contrario y los blancos, sin apenas ritmo, sin chispa y con Marcelo constantemente en su cabeza, creó peligro con cuentagotas. 

Como con el paso la primera parte los blancos habían perdido chispa, Zidane quiso avivar el ambiente y metió a Borja Mayoral al descanso en detrimento de Benzema. A los dos minutos fue Cristiano Ronaldo quien dispuso de, hasta el momento, la ocasión más clara del encuentro. El luso en un mano a mano con Oblak cruzó en exceso su disparo. A los ocho minutos, una gran conducción de Griezmann ante la pasividad de Varane y la banda derecha huérfana , la aprovechó Filipe Luis para ceder el balón al francés y anotar el primer tanto del encuentro. acto seguido, a Zidane no le tembló el pulso y quitó a James, ausente en el partido de hoy, para meter la electricidad de Lucas Vázquez para buscar la igualada. 

Cristiano Ronado volvería a tener otra ocasión en el minuto 68 con un cabezazo centrado que paró sin problemas Oblak. Simeone movió el banquillo y dio entrada a Kranevitter y sacó a Augusto Fernández. Duranteel último cuarto de hora los blancos buscaron el empate con más corazón que cabeza y eso les anuló por completo la creación en el centro del campo. Sólo las conducciones de Jesé, que había entrado por Isco, Cristiano y Modric lograron que los blancos llegaran al área rojiblanca. Acabaron el encuentro con tres defensas y con Carvajal prácticamente de extremo. Crisitiano y Danilo tuvieron dos ocasiones en los últimos cinco minutos, el primero con un cabezazo totalmente descafeinado y el segundo con un disparo demasiado cruzado. El partido terminó con un rifirrafe entre Corres, que había entrado por Fernando Torres, Gabi y Danilo. 

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