De Gea y Aduriz salvan un partido gris

Veni, vidi, vici. Aritz Aduriz debutó como titular en la selección española a sus treinta y cinco años y lo hizo marcando. Hizo uno de los dos únicos remates que los de Del Bosque sólo fueron capaces de hacer en noventa minutos ante una selección italiana en construcción pero sin perder el gen competitivo. De hecho, hizo más méritos que La Roja para ganar. Sólo un espectacular David De Gea y el tanto del vasco evitaron la derrota. El centro del campo con San José no funcionó y Thiago apenas entró en contacto con el balón. Hubo mucha conducción y posesión, pero no se reflejó en peligro. El seleccionador debe reflexionar. 

Un emotivo minuto de silencio para recordar a las víctimas del accidente de Tarragona, a las víctimas de los atentados de Bruselas y a Johan Cruyff y un gran mosaico con la bandera local contextualizaron un partido con cartel de partido oficial. Del Bosque probó con Álvaro Morata en la banda izquierda y dio la titularidad a Aritz Aduriz tras varios meses de predicación pública. El seleccionador italiano optó por jugar con tres centrales, con dos carrileros polifuncionales combinando defensa y ataque, sistema similar al que utilizó Cesare Prandelli en la última Eurocopa, donde Italia llegó a la final. 

Insigne, anotando el tanto de Italia / Imagen: UEFA

Pese a que España salió a dominar el partido a partir de la posesión de balón, la primera llegada al área fue azzurra. Un pase en profundidad de Darmian acabó con un centro peligroso de Candreva que despejó Sergio Ramos a córner. El propio Candreva lo volvería intentar al cuarto de hora de partido con un buen disparo desde la frontal, que De Gea envió a córner con una gran estirada. Con el paso de los minutos los italianos encontraron el sentido y el camino por la banda de Azpilicueta, a quien ganaron la espalda constantemente y se hicieron dueños del centro del campo ante la inconsistencia de San José y Thiago

En la reanudación, Del Bosque dio entrada a Nacho y Koke y quitó a Sergio Ramos y Mata para pasar a jugar con un 4-4-2. Con los dos madrileños sobre el terreno de juego, la selección estuvo más metida en el encuentro y a los italianos les costó mucho entrar en la segunda mitad. Los italianos crearon mucho peligro a partir de pérdidas del centro del campo español. Una absurda pérdida de Juanfran originó una buena conducción italiana que acabó con un gran disparo de Lorenzo Insigne, que había entrado por Pellè, que paró muy bien De Gea. Pese a que el centro del campo español tuvo una mayor presencia que en la primera mitad, los italianos supieron aprovechar la cantidad de jugadores que acumularon en campo contrario e intentaron hacer un descosido a los de Del Bosque en cada pérdida de balón. 

Italia contrarrestó la falta de rodaje de su nueva generación de futbolistas con velocidad y competitividad en sus jugadores. En especial, de Insigne y Zaza. Pese a que estuvo dominado por España, no se sintieron inferiores y merecieron el gol. Hasta que llegó. En el minuto 67 Insigne estiró la pierna para rematar un centro raso de Giaccherini y poner a los italianos por delante. El panorama pintaba muy mal. Una Italia en construcción y con un equipo prácticamente nuevo ponía contra las cuerdas a una selección que llevaba cero disparos a puerta en más de una hora de partido. Pero dos minutos después, un saque de falta de Cesc Fábregas que Morata remató en fuera de juego, Aduriz cogió el rechace para empatar el encuentro. En el rechace del primer remate a portería llegaba el empate. La vigente campeona de Europa dominaba y conducía el balón pero no remataba a portería. Todo lo contrario que los italianos, que con cuatro pases finalizaban una jugada con peligro. 

En pleno debate del 9, Del Bosque quitó a Aduriz tras marcar y dio entrada a David Silva. El partido fue decayendo en cuanto a intensidad y la rojigualda apenas tuvo alguna ocasión más aislada. Una de ellas la protagonizaron estos dos últimos. Un centro de Silva estuvo cerca de rematarlo el delantero de la Juventus. A falta de cinco minutos para el final, se retiró el propio Morata, entre pitos, y entró Paco Alcácer. España se encontró con un gran De Gea y con la inocencia de una joven Italia y por eso no perdió. Del Bosque ha de sacar conclusiones. En noventa minutos, con Morata, Aduriz, Fábregas, Mata y cía sobre el campo sólo se remataron dos veces a portería. Se notan en exceso las ausencias de Busquets e Iniesta. Ante Rumanía será otro ensayo para seguir cuajando un equipo que de momento muestra más sombras que luces. 

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