A Mallorca y Mirandés les basta una parte

El Mallorca no pudo hacer el pleno semanal de seis puntos de seis por tres minutos. Los tres minutos que restaban para el descanso cuando empató Sangalli. Podría decir que ambos equipos tuvieron la segunda mitad para ganar, pero el Mallorca acusó el haber jugado tres días antes con los mismos jugadores y el Mirandés la tensión que se había apoderado de ellos esta tarde. Los bermellones jugaron la mejor primera mitad de la temporada y se confirma la mejora del juego con tres centrocampistas. Con tres medios sí que se consigue esa transición defensa-ataque que tanto pedía Fernando Vázquez. Muy bien Yuste, muy bien Sissoko, muy bien Damià, muy bien Salomao y excelente Ortuño mientras le duró la gasolina. El Mallorca queda un punto más cerca de la permanencia.

Con los mismos que ganaron al Huesca el pasado miércoles, a excepción de Salomao, que entró por Pereira, el Mallorca saltó al campo en busca de la segunda victoria consecutiva. El encuentro comenzó embarrado. Los locales quisieron dar continuidad a la contundencia adquirida en tierras oscenses pero se encontraron con el inédito sistema de juego del Mirandés, con tres líneas de tres jugadores y Urko Vera arriba. La intensidad de unos y la tardía de otros provocaron que en los primeros diez minutos se viera pocas ocasiones y muchas recuperaciones. 

Pero a medida que fue avanzando la tarde, los insulares cogieron el mando y llegaron al área de Raúl Fernández gracias a la movilidad de los extremos y las constantes incorporaciones al ataque de Sissoko. Todo ello acompañado de un magnífico Alfredo Ortuño, que fijó muy bien a los centrales y fue un verdadero quebradero de cabeza para Álex y Galán. A los veinte minutos, el Mallorca tuvo la mejor ocasión del partido. Un gran pase de Salomao para Ortuño, el murciano llegó hasta línea de fondo y dejó el balón a Sissoko para que empujara el balón y Raúl Fernández, con una magnífica parada, evitara el primero de la tarde. Los de Carlos Terrazas aprovecharon la acumulación de jugadores en campo contrario para intentar conseguir hacer de un error en el pase de los mallorquinistas una ocasión de gol.

Sangalli celebra el tanto del empate / Imagen: LFP

Pasada la media hora, una excelente asistencia de Salomao a la espalda de Galán, la aprovechó Alfredo Ortuño para anotar el primer tanto del encuentro. El técnico visitante tiró de valentía y al minuto siguiente hizo el primer cambio del encuentro, quitando a Álex Ortíz y dando entrada a Carlos Moreno. Éste último se colocó en el lateral derecho y Galán pasó al eje de la zaga. Pero la sociedad Ortuño-Salomao seguirían creando espacios y peligro a los burgaleses. Un pase del ariete murciano acabó en las botas de Lago Júnior y sólo una gran parada de Raúl Fernández evitó que llegara el segundo tanto. Ante la insistencia de unos, respondieron otros con el empate. El italoespañol Marco Sangalli con un verdadero golazo por la escuadra lograría poner el empate en el minuto 42 de la primera mitad. El jugador vasco aprovechó una cadena de errores en la defensa bermellona y empataba el partido.

El inicio de la segunda mitad fue un calco de la primera. Ambos equipos comenzaron con la expectación de ver qué proponía el rival. Por partida doble lo intentó Íñigo Eguaras desde fuera del área. Fernando Vázquez quiso introducir aire fresco a la banda izquierda y retiró a Salomao, uno de los mejores del conjunto bermellón, y dio entrada a Pol Roigé. En el minuto 64, Sissoko dio un gran pase por arriba a Ortuño que el murciano no pudo aprovechar para anotar el segundo. Su disparo, tras un buen control, lo paró Raúl Fernández. En una buena conducción del delantero dos minutos después volvió a aparecer el portero visitante para mandar el disparo a corner. 

Vázquez agotó sus balas sacando al terreno de juego a Brandon, por Damià, y a Pereira por Lago Júnior. Quitó a un centrocampista para meter dos delanteros e ir a por el partido. Sin embargo, con el pase de los minutos, el Mallorca acusó el partido de entre semana y fue a menos. Perdió precisión y jugó con más corazón que cabeza. En el minuto 85, López Amaya no señaló un sospechoso penalti sobre Pol Roigé, al que amonestó por tirarse. El partido acabó con un peligroso cabezazo de Sissoko tras un centro de Oriol desde la banda izquierda. 

Tarde de reencuentros

Pese a que para Mallorca y Mirandés era un partido de sólo tres puntos, para Abdón Prats y Lago Júnior fue un encuentro especial. El primero regresaba a su casa, al equipo que le dio la oportunidad de curtirse como delantero. Entró en el minuto 62 del encuentro en medio de una profunda ovación de la afición mallorquinista. Para el costamarfileño seguro que también fue un partido especial, puesto que se enfrentó a quienes fueron sus compañeros hasta hace apenas dos meses. 

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