Aveldaño y Pizarro Gómez resucitan al Zaragoza

Sí, por este orden. El Mallorca se pegó un tiro en el pie tras otra buena primera mitad (últimamente van muchas en los últimos partidos). Fernando Vázquez consiguió poner nervioso a un Zaragoza que apenas le funcionó la posesión ante el orden de los insulares. Arana volvió y marcó, pero sirvió de poco (o nada), el mismo día en que Yuste se consolitó en el eje de la defensa, aunque se fue lesionado, y Colunga demostró una gran funcionalidad en el ataque. En la segunda mitad, los bermellones fueron incapaces de autogestionarse ante el mal arbitaje del madrileño Pizarro Gómez y Aveldaño se autoexpulsó de forma incomprensible. 

Era un encuentro plagado de reencuentros (valga la redundancia): Lluís Carreras se enfrentaba al Mallorca tras su paso por el banquillo de Son Moix hace dos temporadas. Javi Ros, que hace cuatro meses se duchaba en Son Bibiloni, se veía las caras con los insulares. También Rubén González, quién vistió la elástica bermellona durante dos temporadas, empezó el partido desde el banquillo. Y por el otro bando, Alfredo Ortuño, que se fue con polémica de la capital maña, volvía como máxima amenazada visitante. Todo ello en una alineación, la de Fernando Vázquez, en la que sorprendentemente optó por rotar a Salomao y Lago Júnior, dando galones a Manuel Arana y Michael Pereira y repitiendo con Héctor Yuste como central, así como Adrián Colunga en punta de ataque.

Y fue Arana quien a los diez minutos concluyó una gran jugada colectiva, con Sissoko y Company como principales protagonistas,  para batir a Manu Herrera y poner por delante a los bermellones. El sevillano regresaba a la titularidad con un gol debajo del brazo. De esta forma se rompía el dominio en posesión que hasta el momento había tenido a los maños como protagonistas. Los mallorquinistas estuvieron bien replegados atrás, cediendo la iniciativa al Zaragoza pero sin dejar espacios para hacer inútil el control de balón local. A los 23 minutos, otra buena acción de Arana casi acabó en el segundo tanto visitante, pero Ortuño no pudo rematar. El Zaragoza, presionado por el marcador en contra, lo intentó en las botas de Sergio Gil, pero se encontró con un Wellenreuther bien posicionado. 

El colegiado Pizarro Gómez amonesta a Joan Oriol / Imagen: LFP

Los maños acusaron la poca precisión de Javi Ros en los pases y la escasa ayuda en defensa de Fredy Hinestroza, que se preocupó más de subir al ataque que de controlar las internadas del Mallorca. Pero cuando más nervioso estaba el equipo aragonés, un centro de Lanzarote lo remató Alberto Dorca para establecer el empate en el marcador. Un error de concentración en la fijación de las marcas costaba a los insulares el empate. Pero las malas noticias en el Mallorca llegarían a pares. Al gol encajado a balón parado se sumó la lesión de Héctor Yuste, que como central estaba cumpliendo con garantías. El murciano fue sustituido por Kassim Adams a ocho minutos del descanso. 

En la segunda mitad ambos equipos buscaron con cierta timidez la portería contraria. Gracias a una gran subida de Joan Oriol por la banda Adrián Colunga estuvo cerca de rematar un centro peligroso. Por su parte, Ortuño buscó desesperadamente el gol para silenciar a una Romareda que la tomó con el murciano cada vez que entró en contacto con el esférico. A medida que pasaban los minutos, ambos equipos rechazaron controlar el partido, decisión que beneficiaba, a priori, más a los de Vázquez que a los de Carreras, que buscaban la posesión. 

Minutos antes de llegar al minuto veinte de la segunda mitad, al colegiado Pizarro Gómez le dio un ataque de nervios y expulsó de una tacada a Lucas Aveldaño (que vio la segunda amarilla) y en el banquillo, a Miki Garro y Héctor Yuste. Al central argentino le sacó dos tarjetas amarillas en menos de dos minutos por un manotazo y por protestar, lo que hace que se le tenga que dar un toque de atención. Conociendo a Fernando Vázquez, seguro que se lo dará. Pero no quedó todo aquí. Biel Company salió lesionado del terreno de juego (sí, segunda lesión del partido) y acto siguiente el Mallorca encajó el segundo. Ángel Rodríguez anotó el segundo tanto zaragocista para desatar la histeria en el Mallorca y enfocar todas las miradas al colegiado. 

Imagino que la reprimenda semanal que el técnico gallego lanza en rueda de prensa en esta ocasión irá por el argentino. Pese a que los datos demuestran que este colegiado es de tarjeta fácil, es incomprensible que un jugador se autoexpulse de esta manera por protestar. Además, a la expulsión del argentino, que veremos cómo queda en recurso, se ha de sumar la lesión de Yuste, Truyols (3 semanas todavía), Costas y también Company. Esto significa que el próximo domingo contra Osasuna la defensa del Mallorca puede ser de encaje de bolillos. El Mallorca (y concretamente Aveldaño) tiró por la borda un punto que no era malo para el objetivo, que no es otro que la permanencia. Se pone fin a cuatro jornadas seguidas sin perder. Toca ver cómo gestiona Fernando Vázquez la situación. Pero, como dijo Mourinho, la derrota debe de ser el fin de un ciclo de victorias, no el inicio de un ciclo de derrotas. 

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