Despedida 'galáctica' a Guillermo Vallori

A primera hora de la mañana se ha conocido que Guillermo Vallori (o Gui Vallori, como lo conocen en Alemania) va a recalar en el Atlético Baleares las próximas dos temporadas con una tercera opcional. Va a cambiar la Apfelstrudel por la ensaimada, el pretzel por el llonguet o el glühwein por el vino de Binissalem. Bueno, en realidad, si echa de menos Alemania puede coger el coche y acercarse hasta el Arenal y seguro que vuelve a sentirse como en Munich. Pero a lo que iba. Alrededor de las diez y media de la mañana el campeón de la Copa Federación ha hecho oficial el fichaje del central mallorquín con una foto del jugador al lado del director deportivo, Patrick Messow. En Alemania conocían desde hace semanas las negociaciones entre las partes y esta mañana también lo publicada Sport Bild: "Vallori vuelve a Mallorca".

Nada más conocerse la contratación las reacciones no han dejado de llegar. Tanto de los aficionados balearicos como de su actual afición. Éstos últimos han reflejado su tristeza por su marcha y la cascada de mensajes que le han dejado por las redes sociales no hacen si no demostrar el grado de identificación que tiene la afición con este Löwe. "Gracias por todos estos años y por tu esfuerzo. Eres y siempre serás un león". "Mucha suerte con el Atlético Baleares y muchas gracias por tu esfuerzo. Eres un león"."Los jugadores vienen y se van, pero a algunos nunca los olvidaremos. Vallori, eres uno de los nuestros". "Gracias por el esfuerzo mientras has estado con nosotros y mucha suerte con el Atlético Baleares".  "Todo lo mejor para el futuro. Mantente sano y a lucirte otra vez. Gracias por estos estupendos 4-5 años". 

Vallori entrega la camiseta a un aficionado tras un partido / Imagen: Abendzeitung München

Este último mensaje es bastante común. Los aficionados son conscientes de que es un jugador cuya progresión ha estado interrumpida por las lesiones. En la última jornada de la pasada temporada se rompió el ligamento cruzado y tuvo que ser operado. Vallori llegó en la temporada 2012-2013 al equipo bávaro y en estos años ha quedado (por este orden) sexto, séptimo, décimo sexto y ahora mismo están luchando en posiciones de descenso. No obstante, poco a poco está recuperando la lesión y, como indica el propio Patrick Messow, "físicamente está al 100% y entrena con su equipo. Será un jugador que nos va a ayudar en nuestro proyecto". 

En cosas como ésta se ve la diferencia entre las culturas en el mundo del fútbol. Mientras en España a un jugador que se va se le pone de pesetero o de desertor para arriba, en Alemania se le reconoce su esfuerzo e implicación. Es cierto que seguramente Vallori sea una excepción por la implicación que ha supuesto el ejercer de capitán y su feeling especial con la afición. Pero me cuesta mucho ver en España que un jugador que se va a su país o a la Premier en lugar de llamarle pesetero o mercenario se le desee todo lo mejor y se le agradezca el esfuerzo. Lo dicho, culturas en el fútbol. 


Camiseta actual de Vallori en el Múnich 1860 / Imange: TSVM1860

Me alegro, en especial, por el propio Guillermo Vallori. Creo que éste es un matrimonio que la dirección deportiva del Atlético Baleares se ha sacado brillantemente de la manga. Todavía me acuerdo cuando hace aproximadamente dos años, en el programa Cracks Pel Món, que presentaba Carlos Hernández, el jugador reconocía que su sueño hubiera sido jugar en el Mallorca o en Mallorca "y que mi familia no tuviese que coger un avión para venir a ver un partido". Ahora, Guillem, ha llegado tu momento. Tu momento de volver a casa, de disfrutar de tu pasión a escasos kilómetros de la casa de tus padres, de poder pasear con tu familia por el barrio de Buenos Aires y de ser feliz en la isla. Porque nadie se merece la puñalada trapera que te asentó el Mallorca en su día y que te obligó a buscarte las castañas fuera de casa. 

En Alemania, tanto los portales del club como los aficionados te han comenzado a despedir como mereces. De hecho, me dicen que no se descarta un pequeño homenaje por parte del club a final de temporada. Sea como fuere, espero que vuelvas a sentirte futbolista en el Atlético Baleares, un club que desde la llegada de Ingo Volckmann y compañía no para de profesionalizarse y de asentar unas férreas bases para el futuro. El club gana un pedazo de jugador y una extraordinaria persona. Con el paso de los días los aficionados lo irán descubriendo. 


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