El Atleti se baja en Valencia, el Madrid juega con fuego y el Espanyol encaja una 'meravellosa' goleada

Sólo queda una jornada para que acabe la Liga y todavía no sabemos quien la ganará. Pero sí que sabemos quién no la ganará: el Atlético de Madrid. Los de Simeone se han bajado del tren liguero tras palmar en los últimos minutos contra el Levante. El Barça ha seguido el guion que estaba previsto y ha goleado a un Espanyol que ha hecho más ruido durante la semana por la calle que en el campo. El Real Madrid, por último, también ha ganado y jugando con fuego. Le ha bastado la primera mitad para enderezar el resultado a su favor y jugar al son de los de Pako Ayestarán durante la segunda mitad. La pasividad en defensa y desconexión general en la última media hora casi ha costado la Liga, pero al fin y al cabo llegará con opciones a la última jornada, que, para ser sinceros, es lo único que a estas alturas me importa.

La tarde se presentaba como una tarde de antaño: fútbol y radio por todas partes y por todos los campos. En el Santiago Bernabéu no faltaron auriculares, ni paraguas. Todo el mundo estaba pendiente de si el recién descendido Levante le daba un susto a los de Simeone o de si Marco Asensio en un acto de servicio al Real Madrid desde la distancia rascaba algún punto en el Camp Nou. Del posible once que Zidane pondrá en la final de Champions contra el Atlético no jugaron ni Bale ni Modric, por lesión, ni Carvajal ni Keylor Navas, por molestias, ni Pepe por decisión técnica. Por ello, el Real Madrid presentó un once inicial inédito en el que apareció el nombre de James Rodríguez, que se veía obligado a despedirse del Santiago Bernabéu haciendo un buen partido. Porque sólo así se aseguraría cerrar la puerta a una posible salida.

Era una de esas tardes en las que todos los campos estaban pendientes de lo que acontecía en el resto de estadios. De aficionados mirando el partido pero escuchando los resultados de los demás campos. Y sobretodo, de goles que pisaban a otros goles y que en cualquier momento podía afectar a tu equipo. En definitiva, una tarde de pasión. Los primeros en cantar gol fueron los aficionados del Atlético. Cuando en el Bernabéu apenas se había llegado al minuto de juego (17:02) Fernando Torres adelantaba a los colchoneros en el Ciutat de Valencia. Cinco minutos más tarde, Messi colocaría un gran disparo de falta a la escuadra derecha de Pau López para devolver el liderato a Barcelona. El Madrid sería quien llegaría más tarde a la cita con el gol. Pero llegó. Con un Valencia bien plantado, era cuestión de subir una marcha más la intensidad para abrir el marcador. En el minuto veintiséis una buena conducción de Marcelo acabó en las botas de Cristiano Ronaldo, que un minuto antes había tenido la ocasión mas clara del encuentro, para que desde la frontal abriese el marcador. 


Los jugadores del Real Madrid, celebrando un tanto de Cristiano Ronaldo / Imagen: LFP

Pero a las 17:30, el Levante conseguiría empatar el partido contra el Atlético. Una asistencia de Mauricio Cuero la aprovechó Víctor Casadesús para reestablecer las tablas con un formidable cabezazo por la escuadra. Mallorca power. El empate se vivió en el Santiago Bernabéu con dos ocasiones. Una de Cristiano Ronaldo, que no acertó a rematar un centro de Danilo y otra, la más clara del conjunto ché, en las botas de Joao Cancelo, que tras aprovechar la pérdida de posición de Varane, se quedó con la portería para él solito. Pero serían los blancos, los últimos del pelotón de arriba en encontrar el gol, quienes anotarían primero el segundo. Un centro desde la banda izquierda de Cristiano Ronaldo lo aprovechó Benzema para, en fuera de juego, anotar el segundo gol, con el que se llegaría al descanso. 

A las seis de la tarde se entró con un remate de cabeza de Benzema que sacó muy bien Diego Alves y con goles de Sergio Álvarez y Luis Suárez que daban oxígeno al Sporting en su particular lucha por la permanencia y permitían cerrar el derbi catalán. Mientras, en el Bernabéu Dani Parejo estrelló un disparo de falta y André Gomes ponía en apuros el marco de Kiko Casilla con un gran disiparon desde la frontal. Los hombres de Pako Ayestarán salieron más centrados y en un error de Varane, el enésimo del francés está temporada, Rodrigo Moreno recortó distancias. El Real Madri aprovechó las líneas adelatas del Valencia para hacer daño a la contra. Y precisamente en una contra, James asistió a Cristiano Ronaldo para que el portugués anotara el tercero. El tercer tanto de la tarde en el Bernabéu coincidiría con el segundo de Luis Suárez en la ciudad condal y el tercero de los culés. El Espanyol confirmó que este año, además de una meravellosa minoria eran una meravellosa banda. 

A los veintiséis minutos (18:27) Kiko Casilla salvó una doble ocasión, primero de Paco Alcácer y luego a Mustafi. Mientras, en el Camp Nou Rafinha conseguía el cuarto tanto para el Barça. Los últimos veinte minutos, el Real Madrid dimitió en ataque y se limitó a esperar atrás y aguantar las acometidas valencianistas para intentar marcar algún tanto más al contragolpe. Pero la pasividad defensiva del Real Madrid acabaría pagándose. A diez minutos del final, un gran disparo de André Gomes se colaría por la escuadra de Kiko Casilla, que se había vestido de Keylor Navas para ser el mejor de los blancos en la segunda mitad.


Cristiano siendo sustituido por Arbeloa, en su último partido en el Bernabéu / Imagen: LFP

En el Coliseum Scepovic ponía la igualada. Sí, el que hace dos temporadas vestía la camiseta sportinguista les marcó para salvar (o al menos no hundir) a los suyos. ¿No es muy bueno? A cinco minutos del final, en el Bernabéu el colegiado expulsó a Rodrigo, aparentemente por decirle algo al linier. Pese a jugar con uno menos, el conjunto valencianista acabó el partido en el área de madridista y los blancos, con un nivel defensivo más que cuestionable, pidiendo la hora. Llegados a estas alturas, lo importante es ganar y llegar a la última jornada con opciones reales de ganar la Liga. Una realidad que, sinceramente, hace dos meses, aparentaba ser una utopía. 

Ovación y despedida a Arbeloa

A los treinta y tres minutos, Zidane quiso dejar los últimos doce minutos de partido a Álvaro Arbeloa. El canterano entró por Cristiano Ronaldo para disputar sus últimos minutos como jugador de la primera plantilla del Real Madrid. Y lo hizo ovacionado por toda la grada, tifo incluido en uno de los fondos. El salmantino dejará el club blanco este verano tras siete temporadas en el primer equipo.

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