Iniesta pone el fútbol y Piqué la cabeza

Con más sufrimiento del previsto, España ha conseguido la primera victoria de la Eurocopa. Un partido en el que hubo fútbol, mucho fútbol, de los chicos de Del Bosque, ocasiones, intensidad, pero sólo un gol. El gol que anotó Gerard Piqué a tres minutos del final del encuentro. Toma lo rebelde que es el destino. De pitado por un sector de la afición a héroe. Victoria muy importante, fundamental, esencial, clave, primero, porque era el estreno de los nuestros en la competición y eso siempre cuesta. Porque era el rival más asequible y eso tenía un punto contraproducente que hizo que se encerraran atrás para intentar destruir el juego de La Roja. Y porque, tras la exhibición que habían desplegado durante 87 minutos, hubiera sido muy injusto, a la vez que doloroso, no ganar este partido.

721 días después de que se cayese con estrépito en Brasil, la Selección Española volvía a aparecer en escena en la fase final de una competición. Aquel Mundial de Brasil nos sentó muy mal, porque una Holanda dolida por la final de 2010 nos goleó y nos humilló en el estreno, un mismo 13 de junio. Mira, como en esta ocasión. Sobre las 13:10 Vicente Del Bosque despejaba la incógnita y David De Gea conocía que jugaría de titular contra la República Checa. Es decir, en esta ocasión jugábamos con once. De aquel fatídico España 1 Holanda 5 repitieron seis jugadores en el once que sacó Del Bosque: Sergio Ramos, Piqué, Jordi Alba, Busquets, Iniesta y Silva. Después de las tropecientas rotaciones hechas durante estos dos años se sacó la misma columna vertebral que en el último Mundial, pero con dos primaveras más. 

Los nuestros entraron muy bien en el partido. Desde el primer minuto mostraron su intención de buscar la combinación en campo contrario y fueron de menos a más. Los centroeuropeos, por su parte, se mostraron previsibles a la espera de cazar algún error de La Roja  para iniciar un contragolpe. Guion que se fue repitiendo durante todo el encuentro. Pese a algunos tímidos acercamientos al comienzo, los checos cedieron la iniciativa a los de Del Bosque. España poco a poco se fue encontrando y generó espacios en campo contrario gracias, en gran medida, a las constantes y acertadas incorporaciones de los laterales, que rindieron a un buen nivel.

Al cuarto de hora llegaría la primera ocasión clara de la tarde. Un buen pase de Juanfran para Silva acabó con un centro que Morata no pudo convertir al rematar al cuerpo de Cech. El peligro llegaba cada vez que Iniesta, Nolito y Silva contactaban con el balón. Todo ello junto con el juego de espaldas del delantero de la Juventus, que se cansó de abrir espacios. Cerca de la media hora, tendría la segunda ocasión, que sólo la mano del guardameta checo evitaría que se abriera el marcador. 


Piqué remata en la jugada del gol / Imagen: El Mundo

La reanudación comenzó con una mayor intensidad y una catarata de ocasiones rojigualdas en apenas minuto y medio que sólo Cech consiguió que se quedaran en eso. El primer balón que tocó Iniesta, acabó con un espectacular pase con el exterior para Morata y el madrileño metió un pase de la muerte que por poco acabó en la portería rival. España, comandada por un excelente Iniesta, que volvió loco a Hubnik y Sivok, parecía haber puesto la quinta marcha para buscar el gol y evitar sustos. La pasividad de la República Checa se tradujo en un dominio absoluto de los nuestros. Daba la sensación de que el gol llegaría cuando Silva, Iniesta, Cesc, Morata o Nolito quisieran y que el partido estaba totalmente controlado. Pero en el fútbol también se debe defender. 

A los diez minutos de la segunda mitad, un saque de falta checo acabó con un remate flojo, pero peligroso, de Hubnik que salvó muy bien De Gea con la mano. El madrileño no tuvo muchos acercamientos rivales, pero cuando se acercaron respondió con creces. ¡Qué importante es tener portero para estas ocasiones! Al cuarto de hora, el seleccionador optó por mover el banquillo y metió a Aduriz, en detrimento de Morata. Pero los checos darían algún que otro susto. Concretamente en el minuto 65, cuando en un saque de esquina, Cesc Fàbregas tuvo que sacar un balón prácticamente debajo de la línea de gol para evitar que se adelantara el conjunto de Vrba. En un segundo cambio, Del Bosque retiró a un intermitente Cesc para dar entrada a Thiago. Justo en la jugada siguiente, un pase espectacular de Silva no lo aprovechó Jordi Alba que, a un metro de la portería, no llegó a rematar para adelantar a los nuestros. 

España tenía totalmente atrapada a la República Checa en su campo y sólo la mala suerte justificaba que no fuese por delante en el marcador. El seleccionador agotó los cambios metiendo a Pedro Rodríguez por un buen Nolito. Pero a cuatro minutos del final, cuando unos defendían y otros atacaban agotados, un pase de Juanfran acabó en las botas de Andrés Iniesta para que el manchego metiera un centro medido a la cabeza de Gerard Piqué. El catalán, con un gran remate, abriría el marcador y hacía justicia a todo lo visto. Que un equipo atacara noventa minutos y el otro defendiera no podía tener la misma recompensa. Un gol que levantó a todo el banquillo. El partido moriría con un remate a bocajarro que paró De Gea que salvaría los muebles. 

Seguramente haya sido el partido más vistoso de la selección española de los últimos cuatro años. Si he de ser sincero, no recuerdo un partido tan fluido y tan completo de los de Del Bosque desde la Eurocopa de 2012. Debe ser que esta competición se nos da bien, como al Sevilla la Europa League o a Rafa Nadal Roland Garros. Esta victoria fundamental hace olvidar por completo el traspiés que supuso la derrota en Getafe contra Georgia y lanza un mensaje de optimismo tanto para el grupo como para los aficionados. Ni Alemania, ni Francia ni Inglaterra han jugado hasta ahora como nosotros. Pero, de momento, quedémonos con esta victoria, no vayamos más allá. Que pase el siguiente. 

No hay comentarios

Leave a Reply

Con la tecnología de Blogger.