El Real Madrid regresa a lo grande ante un excelente Sporting

Otra vez el minuto 93. Ese minuto al que tanto gustito le ha cogido el Real Madrid para marcar. Un Real Madrid que sólo en los últimos veinte minutos mereció ganar, tiempo que se agotó el físico a un magnífico Sporting de Portugal. Queda la duda de saber si el mal partido blanco ha sido por lo bien que han estado los portugueses, que yo creo que es así, o porque han estado apagados desde el inicio los blancos. Un partido de reencuentros para Cristiano Ronaldo. Pero si nos tenemos que quedar con un nombre, ese es el de Zidane. Cuando peor estaban los blancos, ha sentado a dos de los tres miembros de la BBC y esos cambios han surtido su efecto para poder remontar el partido. El Madrid ha regresado a su competición mostrando su esencia, la remontada, ante uno de los mejores rivales que han pasado por el Bernabéu en los últimos años. 

Ocho de los héroes que cuatro meses atrás levantaron la Undécima en Milán repitieron titularidad, a excepción de Keylor Navas y Pepe. El tico se perdía el estreno europeo por lesión y el central francés por decisión técnica. Los blancos abrían la competición con la misión de volver a ganarla, algo que jamás ha sucedido con el formato actual. 

Los portugueses se plantaron en el país vecino sin reparo alguno. Desde el primer minuto demostraron no tener ningún tipo de complejo por enfrentarse al vigente campeón. Fruto del descaro, como principal seña de identidad, se plantaron hasta en tres ocasiones en el área de Kiko Casilla en los primeros diez minutos. Además, fueron tres llegadas acompañadas de peligro. Sin embargo, pasado el minuto diez sería Semedo quien despejaría un gran centro de Bale para evitar el primer tanto madridista. Al galés se le vio desde el primer minuto muy enchufado en el partido. Se notaba demasiado que la final de esta edición se disputaba en Cardiff y, claro, como casa en ningún sitio. Para ganar una final, digo. Cristiano Ronaldo era otro jugador que no necesitaba demasiada motivación para el partido, ya que se enfrentaba al equipo que le hizo crecer. Y a los 25 minutos el portugués estuvo a punto de agradecérselo con un disparo desde 30 metros que sacó Rui Patricio a córner.

La primera mitad de los lisboetas fue más que buena. Muy bien plantados sobre el terreno de juego. Serios atrás, lo que dificultó mucho el último pase de los blancos, y descarados en ataque. Supieron aprovechar a las mil maravillas la velocidad de sus delanteros y si el Real Madrid no se fue por detrás del marcador en el descanso fue única y exclusivamente por el no acierto de los lusos en el remate. A los de Zidane les faltó claridad en el medio y en el último pase, en gran parte gracias al gran planteamiento visitante. El regreso de Benzema permitía ver por primera vez a la BBC al completo esta temporada. Pero al francés se le vio algo renqueante, de ahí la poca claridad madridista en el área.


Cristiano Ronaldo, celebrando el tanto del empate, con Lucas y Marcelo /Imagen: MARCA

La segunda parte comenzó con una gran noticia: Bale podía seguir jugando tras la dura entrada que había recibido en el último minuto de la primera parte y por la que había necesitado asistencia médica. Pero la alegría pronto se borraría del rostro del aficionado. Y es que a los dos minutos Bruno César aprovecharía un balón rebotado en el área para, de primeras, ajustar un disparo al palo largo. Contra todo pronóstico, pero no sin merecimiento, a los blancos les tocaba remar contracorriente. Pero las imprecisiones se apoderarían del juego blanco y eso lo aprovecharían los de Jorge Jesús para hacer daño al contragolpe. 

Pasada la hora de encuentro, Zidane optó por mover el banquillo y en un doble cambio quitó a Bale, que pese a ser el mejor de la noche ya se le veía cansado, y a Benzema para dar entrada a Morata y Lucas Vázquez. El francés fiaba la responsabilidad de la remontada nada más y nada menos que a dos canteranos. Mientras, James Rodríguez seguía esperando ser, por lo menos, el jugador número 14. Como así fue. El colombiano, que fue aplaudido y pitado a partes iguales, entró para dar descanso a un desafortunado Toni Kroos.  Lo cierto es que los cambios no tardaron en surtir efecto. Desde su salida, Morata fijó muy bien a los centrales y Lucas Vázquez ganó constantemente la espalda de la zaga lusa. De hecho, Morata pudo empatar el partido en el 80, pero su disparo en el mano a mano lo paró Rui Patricio. Un minuto después, Cristiano estrellaría un disparo al palo.

Pero a dos minutos del final, Cristiano Ronaldo lanzó una magnífica falta para empatar el partido y robarle a su club dos puntos. El luso, consciente de sus orígenes, no lo celebró. Ante tal disparo, Rui Patricio apenas pudo intervenir. Tocó el balón, pero ya estaba dentro. Aun así, lo mejor estaba por llegar. Y eso, ni el Bernabéu ni los propios jugadores se lo podían esperar. Exhibiendo ADN, el Real Madrid dejó la remontada para el último minuto, cuando, sí, en el bendito para unos y maldito para otros minuto 93 Morata anotaba el gol de la victoria. El Real Madrid se ha quedado a escasos dos minutos del primer traspié de la temporada. Un Real Madrid que no ha ofrecido su mejor versión, pero que aun así ha ganado. Tres puntos fundamentales para defender título.

No hay comentarios

Leave a Reply

Con la tecnología de Blogger.