James y Benzema no sueltan el liderato

Y el Real Madrid seguirá líder, al menos, tres días más. Se venció en Cornellà-El Prat sin Cristiano Ronaldo ni Bale y con la necesidad de Toni Kroos para controlar un partido desordenado. Era la oportunidad para que los menos habituales pidieran más minutos al míster con una buena actuación. Pero esa buena actuación, pero sin tirar cohetes, llegó ya en la segunda parte, cuando el equipo tuvo el balón y el Espanyol estuvo torpe y descompensado. Fue ahí cuando el Madrid se hizo dueño y señor del partido. Hasta entonces, le costó. Kiko Casilla, que volvía a casa, fue el mejor de los blancos, con permiso de Kroos, y el Espanyol supo estorbar mientras los blancos no se encontraban. James, con un golazo, y Benzema, tras una buena combinación, firmaron la victoria blanca con sendos goles. 

Zidane introdujo varios cambios en su visita a Cornellà-El Prat. Sin tocar ni un ápice de la portería ni de la retaguardia, dio descanso a Toni Kroos (bueno, le dio 20 minutitos, el tiempo que tardó Casemiro en pedir el cambio por lesión) en el medio para dar la primera titularidad de la temporada a James Rodríguez. El colombiano se había ganado esa oportunidad el pasado miércoles contra el Sporting de Portugal con trece minutos espléndidos a base de centros. Uno de ellos, clave para que Álvaro Morata rematara para consumar la remontada. Arriba, dos de los miembros de la BBC, Cristiano y Bale, eran baja por dolores y Lucas Vázquez y Marco Asensio fueron los elegidos para acompañar a Benzema en el ataque. Se antojaba una gran oportunidad para los dos jóvenes, o menos habituales, para demostrar que merecían más minutos. Sin casi darnos cuenta nos encontrábamos ante un partido de reencuentros. En la portería del Espanyol estuvo el ex madridista Diego López.  En el Real Madrid, en cambio, hasta tres jugadores regresaban a la que había sido su casa, al menos un año: Kiko Casilla, Lucas Vázquez y Marco Asensio. 

Viendo la irregularidad perica en defensa se avecinaba un partido, a priori, con facilidades para los blancos. En seguida las encontraron Lucas Vázquez y Sergio Ramos, que estuvieron cerca de abrir el marcador. Pero al Espanyol le crecerían las dificultades a los diez minutos, cuando Pablo Piatti tuvo que ser sustituido por molestias. En su lugar entró Álvaro Vázquez. Un minuto después, Leo Baptistao se aprovechó de un error monumental de Pepe y tuvo el primer tanto en sus botas. Solo la pierna izquierda de Kiko Casilla evitó que los de Quique Sánchez Flores se pusieran por delante. Pero los infortunios parecían cebarse con los dos equipos. Zidane tuvo que retirar a Casemiro sin apenas haber llegado al minuto 20 tras una dura entrada de Diop. Entró en su lugar Toni Kroos, que parece que a este paso no tendrá ningún día sin trabajo. 

James Rodríguez, celebrando el primer tanto del encuentro / Imagen: LFP

Con el teutón sobre el verde los blancos tenían más dinamismo en ataque. Se notó en seguida y los acercamientos al área de Diego López cogieron constancia. A cinco minutos del descanso, el colegiado anuló de forma correcta un buen remate de Benzema por fuera de juego tras centro de Marcelo. Pero el Espanyol no cesaría en el intento y Leo Baptistao volvería a tener un remate claro de cabeza que se fue a escasos centímetros del marco madridista. El partido hasta el momento era bastante sobrio, pero las ocasiones claras parecían ser pericas. Segundos antes del descanso, James se sacaría un zurdazo desde fuera del área que se colaría por el palo largo espanyolista para poner el uno a cero. Con dos regates magníficos, el colombiano abría el marcador y anotaba un gol importantísimo para los blancos, que apenas habían inquietado el marco de Diego López, y para él. No hay mejor forma que coger confianza que de esa forma. Y no había mejor forma de irse al descanso que ganando sin maravillar.

En la segunda mitad, los blancos tumbaron un poco el campo a su favor sin prisa pero sin pausa. Esa inclinación comenzó a notarse en el minuto 15, cuando Diego López sacó un balón a bocajarro a Benzema tras una gran combinación entre James, Lucas y Marco. El técnico madridista decidió mover el banquillo y dio entrada a Isco por James. Tras la buena hora del colombiano, el malagueño tenía media hora para pasar su cásting particular. Bendito problema para Zizou. El cansancio local hizo que con el paso de los minutos los chicos de Quique Sánchez Flores fueran dejando más espacios entre líneas, algo que al Madrid le vino como anillo al dedo. Se vio con claridad a los setenta minutos, cuando llegaría el segundo tanto. Lucas Vázquez recibió en la banda un pase y cedió un centro raso para que Benzema en el palo corto matara el encuentro. Ya se notaba por completo la marcha que habían subido los de Zidane. Incluso estuvieron mejor Isco, Asensio, Lucas y Benzema. Son jugadores que necesitan del balón para relucir, así que cuando el Madrid tuvo más posesión fueron más peligrosos. 

Pero no sólo reluciría el ataque, también la portería. A un cuarto de hora del final, Kiko Casilla sacó una mano espectacular para mandar a saque de esquina un disparo muy peligroso de Caicedo, que iba a la escuadra. El Real Madrid siguió sin maravillar tanto en ataque como en defensa (especialmente en defensa). Siguió la misma línea que en el estreno de Champions. Pero no fue inferior a un Espanyol, que por momentos estuvo bastante desorientado y que sólo Leo Baptistao dio la sensación clara de peligro. Ahora a los blancos se le presenta jornada intersemanal contra el Villarreal. Semana en la que será fundamental gestionar y dosificar la plantilla. No obstante, el Real Madrid no sólo tiene un fondo de armario espectacular, sino que tiene la plantilla más completa que yo he visto. 

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