Y el minuto 93 no se presentó

Hubiera estado bonito ver otra remontada en el minuto 93. La enésima. Incluso a los amantes incondicionales de las estadísticas les hubiera servido para currarse otra maravillosa estadística. Pero no llegó. El gol en el último minuto no se presentó. El minuto 93 dio plantón al Real Madrid. Y eso que lo intentó. El gol no llegó y la victoria tampoco. El Real Madrid se queda sin récord absoluto de victorias consecutivas en Liga, récord que ahora comparte con el Barça de Pep Guardiola. Pero lo que es peor, se deja dos puntos ante un Villarreal más que tímido, que creó peligro a chispazos. Una victoria que los de Zidane dejaron escapar y que salió cara. No porque Atlético o Barça puedan recortarle puntos, sino porque el partido se cobró otra víctima en forma de lesión: Marcelo. 

Fiel y, a su vez, esclavo de sus palabras, Zidane alineó de inicio a la BBC, tal y como había anunciado en rueda de prensa. "Siempre que la BBC esté al 100% va a jugar". No era un partido para escatimar. Visitaba el feudo blanco el Villarreal y no podía permitirse el lujo de prescindir de ninguno de los tres titanes de arriba. Al menos de inicio. Donde sí hubo rotaciones fue en la defensa. Varane sustituyó a Pepe, por lesión, y Danilo dio descanso a Carvajal. En el medio, James vio recompensado su rendimiento en los últimos partidos y acompañó de inicio a Toni Kroos y Kovacic, que jugaba en sustitución de Modric, que descansaba.

Los locales querían seguir líderes tres días más y a ello salieron. En un arreón inicial, los blancos se plantaron hasta en tres ocasiones en el área de Sergio Asenjo, pero dichos acercamientos carecieron de una resolución práctica. El Villarreal se plantó en Concha Espina con el mismo patrón de las últimas temporadas: tratar de tener el balón, pero con una intensidad menor que con Marcelino a la hora de recuperar la pelota. Aún así, arriba tenía credenciales suficientes como para no fiarse. Uno de ellos, Denis Tcheryshev, que ya la temporada pasada, sin querer, le jugó una mala pasada a los blancos. ¿Os acordáis? El primer aviso serio llegó en la cabeza de Benzema. Un centro de Bale que el francés a duras penas remató y Asenjo sacó con una exhibición de reflejos. Pero fue el propio Tcheryshev, primero, y Sansone después quienes a la media hora pudieron adelantar al submarino amarillo con un gran disparo desde la frontal y un remate de tijera respectivamente. Esta doble ocasión significó el inicio de los mejores minutos del Villarreal, que concluyeron por delante en el marcador.


Cristiano Ronaldo se lamenta de una ocasión fallida / Imagen: LFP

En el último cuarto de hora de la primera parte, el Villarreal se estiró y se acercó en varias ocasiones. La velocidad de Sansone y de Samu Castillejo fue un verdadero quebradero de cabeza para los centrales, que por momentos estuvieron totalmente desubicados. Pero a los blancos el partido se les pondría cuesta arriba en apenas cinco minutos. Lo último que se esperaban. Marcelo pidió el cambio por lesión y tuvo que sustituirle Carvajal, recolocando a Danilo en el lateral izquierdo. Segundo partido consecutivo en el que los blancos tenían que hacer un cambio por lesión antes del descanso. Pero, además, Sergio Ramos cometió la misma acción que en Cornellà contra el Espanyol tras un error garrafal de Varane y el colegiado señaló la pena máxima. Bruno, a lo Panenka, convirtió el penalti para poner a los groguets por delante. De esta forma, el camero complicaba el partido de forma totalmente innecesaria a los suyos, que se veían obligados a nadar contracorriente en la segunda mitad.

Pero Sergio Ramos tardó dos minutos en enmendar su error. En un saque de esquina, el central se adelantó a Mario Gaspar en el segundo palo y empató el encuentro gracias a un remate de cabeza. Con el marcador neutralizado los de Zidane activaron el modo remontada y salieron decididos a tumbar el campo contra los de Fran Escribá. Pero ese impulso duró un cuarto de hora. El técnico visitante decidió mover el banquillo y retiró a Tcheryshev, que se fue ovacionado, en detrimento de Soriano. Zidane también optó por hacer el segundo cambio viendo que el empuje inicial se estaba apagando y metió a Lucas Vázquez en lugar de Bale. A los blancos les faltaba profundidad y el de Marsella apostó por el canterano, avalado por sus últimas actuaciones. Benzema tuvo un remate de cabeza que por poco no marcó el segundo gol. Un minuto después, el francés abandonaría su puesto para dejárselo a Morata, cuya última actuación valió tres puntazos contra el Sporting de Portugal.  Y a 8 minutos del final, Morata, también de cabeza, estuvo cerca de marcar el segundo tras un centro de Lucas. 

El partido terminó con el Real Madrid embotellando a un Villarreal que renunció al ataque. Los blancos cohabitaron en el área de Asenjo y no encontraban la recompensa a una notable segunda parte, eso sí, contra un Villarreal muy light. Los centros de Lucas y de James Rodríguez no encontraron ningún rematador. De esta forma, los blancos firman el primer tropiezo de la temporada. Un empate que llega en mal momento, porque el sábado se visita Las Palmas, equipo revelación y donde no se avecina un rival asequible. 

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