La ABC (Asensio, Bale, Cristiano) de Zidane

Tres puntos más en Champions. El Real Madrid goleó por segundo partido consecutivo, esta vez al Legia, y sigue su recuperación de juego. Cierto es que en esta ocasión, con un partido más interrumpido e irregular que contra el Betis. Cinco goles al Legia de Varsovia que convierten el próximo encuentro de Champions (precisamente a puerta cerrada contra el propio Legia) en un partido fundamental. Dos salidas clave, a Polonia y a Portugal, para, en el mejor de los casos, llegar al último encuentro, contra el Borussia en el Bernabéu, con el liderato del grupo en el bolsillo. Tres nombres propios a destacar en el partido fueron los de Marco Asensio, que debutó con gol, Gareth Bale, que volvió a marcar y fue un taladro por la banda. Y el de Cristiano. Sí. El portugués no marcó ningún gol, pero fue el jugador más colectivo desde que llegó al Madrid. Fue la demostración de que no hace falta marcar para hacer un partidazo. El partido estuvo manchado por la lamentable actitud de los ultras de Legia de Varsovia, más propia de animales que de seres humanos. 

Los blancos querían vencer y consolidar la imagen que el sábado habían dejado en Sevilla. Un Real Madrid ordenado y contundente en defensa y eléctrico y devastador al contragolpe. El mejor jugador de ese partido no fue de la partida. Zidane regaló el debut en Champions League a Marco Asensio. Además, era su debut como titular. Más fruto de la rotación, el técnico de Marsella sentó a Isco y colocó a James Rodríguez como volante izquierdo para que acompañase al recién renovado Toni Kroos. Enfrente estaba un Legia de Varsovia que, por desgracia, lo que más destacó fueron los dos cientos animales que se acercaron para ladrar y morder a la Policía. 

El equipo polaco salió al césped sin complejos en ataque, pero muy blandos en defensa. Las facilidades que dieron atrás, ayudado por las lentas y descoordinadas transiciones defensa-ataque, provocaron que el primer cuarto de hora se disputara en campo visitante. Sólo dos ocasiones peligrosas de los visitantes, fruto de dos pérdidas absurdas de Toni Kroos -la primera, grave- pusieron en peligro el marcador. A los quince minutos, Gareth Bale abrió el marcador tras un gran dribbling en el vértice del área. Su disparo con la pierna zurda al palo largo sirvió para adelantar a los locales y ayudar a pasar el susto de los primeros minutos. Pero sin haber terminado de celebrar el primero, los blancos conseguirían el segundo. Otro zurdazo. Marcelo disparó desde el otro vértice del área y un central visitante desvió el disparo. 

Lo que nadie se podía imaginar es que los polacos marcarían al cabo de dos minutos. Danilo pecó de pardillo y cometió penalti cuando el partido parecía haber recuperado la calma. Desde los once metros, Radovic engañó a la perfección a Keylor Navas y daba una alegría a su entrenador y a sus aficionados, que parte de ellos ya estaban sin camiseta. Con el marcador más ajustado, los blancos siguieron buscando la portería contraria pero con más dudas. Dudas en ataque que se contagiaron en defensa y que provocaron que cada llegada de los visitantes terminara con más peligro del habitual. Aun así, los blancos no perdieron el control. Redujeron los pases largos y optaron por tocar en corto. Esa nueva estrategia encontraría su recompensa en el minuto 37, cuando Marco Asensio marcó el tercer tanto. El mallorquín volvía a responder a la confianza de Zidane con otro gol. Pero además, con ese gol Marco Asensio culminaba un gran dato: haber marcado en todas las competiciones que ha disputado esta temporada. 

Marco Asensio se abraza con Cristiano Ronaldo tras marcar / Imagen: MacKolik

En la segunda parte, ambos equipos se rompieron. Tanto Real Madrid como Legia de Varsovia dejaron mucho espacio en el centro del campo y optaron por defender con pocos efectivos y acumular mucha gente en campo contrario. De ahí que se viese un partido con idas y venidas. Pasado el minuto veinte, Zidane efectuó un doble cambio. Metió en el verde a Álvaro Morata y a Lucas Vázquez por Bale y James. La sustitución tardó apenas un minuto en dar su efecto. Un saque con la mano de Keylor Navas llegó a Morata, que recorrió la banda izquierda hasta llegar al lateral del área, y colgó un balón para que Lucas Vázquez anotara el cuarto gracias a una preciosa volea. 

Los últimos minutos transcurrieron con la calma que no se había conseguido al principio. El cansancio pasó factura a los polacos, que apenas cruzaron el centro del campo. Los blancos aprovecharon este momento para intentar aumentar la renta en el marcador. Morata consiguió cerrar el marcador. Cristiano Ronaldo asistió al canterano con el exterior y el delantero madrileño batió al portero visitante con un derechazo al palo corto. Así, los blancos respondieron en el campo con una manita al tóxico ambiente que se había provocado en la previa. No quisiera terminar esta humilde crónica sin agradecer el esfuerzo de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado (sobretodo a los policías heridos). En esta ocasión se han vestido de Ángel Cristo para intentar domar a muchos (demasiados) animales. 

Anotando...

Keylor Navas: 6. Sin estar excesivamente exigido, respondió con seguridad en los acercamientos polacos. 
Danilo: 5. Por momentos desubicado. Provocó un penalti de pardillo. 
Pepe: 6. No tuvo la contundencia que nos tiene acostumbrados. Y el equipo lo notó atrás.
Varane: 7. Está en muy buen momento. Muy correcto tanto en colocación como anticipación.
Marcelo: 6. El desborde que echaba de menos el Madrid. 
Toni Kroos: 8. El termómetro blanco. A falta de Modric, él es quien decide qué hace el equipo.
James Rodríguez: 6. Sin brillar como en los dos últimos compromisos europeos, enlazó bien defensa y ataque. Buena pareja con Marco.
Marco Asensio: 8. Debutó, marcó e hizo jugar. Dinámica y participativo. Sin complejos. 
Gareth Bale: 7. Irregular, pero decisivo. 
Cristiano Ronaldo: 7. La demostración de que no hace falta marcar para hacer un gran partido. Generoso, repartió asistencias. Sólo le faltó el gol. 
Benzema: 6. No sólo tiene gol; también hace jugar al equipo. Hoy exhibió lo segundo. 
Lucas Vázquez: 7. Fue el revulsivo que Zidane le pidió. Aire fresco cuando el equipo necesitaba abrir más el campo. Siempre cumplidor. 
Morata: 7. Ganas de canterano, calidad de jugador top y delantero de raza. 
Kovacic: 6. Su única función fue dar más oxígeno en el medio. Sigue su progresión muy positiva. 

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