Y el gol llegó sin avisar

Como canta Maldita Nerea, y llegó sin avisarte, y llegó sin preguntar. (El gol). El Mallorca venció en uno de los mejores partidos de la temporada. Ese gran partido llegó cuando el equipo más lo necesitaba. Buena exhibición de todo el colectivo donde brillaron, por encima del resto, Lago Junior y Brandon. El mallorquín, con un hat-trick, se encargó de ahuyentar todos los fantasmas que llegaron al rededor del equipo desde Lugo. Pero no nos engañemos. Este Mallorca no fue excesivamente mejor que el que se midió al Real Oviedo o al UCAM Murcial. ¿La única diferencia? El gol. Ya lo había advertido el lunes: al equipo SÓLO le faltaba gol. Gol que llegó de forma improvisada e inesperada ante un Huesca que salió tarde al partido, pese a las buenas acciones de Samu Sáiz y Vadillo. 

El partido se enmarcaba dentro de un ambiente de dudas en Son Moix. Unas dudas que el gol había dejado durante las últimas semanas y que en el Ángel Carro de Lugo se habían convertido en motivo de señalamiento al entrenador por parte de la afición. Urgía una victoria de los insultares para romper con la racha de tres partidos sin ganar y espantar los fantasmas sobre la imbatibilidad que habían regresado en tierras lucenses. Jugadores y cuerpo técnico eran conscientes de que con una victoria volvían a estar a las puertas del play-off. Para esa final, Fernando Vázquez no pudo contar por segundo encuentro consecutivo con Roberto Santamaría. Por ello, la portería local la defendió Cabrero, que se enfrentaba a su ex equipo. En la zaga, Jon Ansotegi fue el elegido para suplir a Antonio Raíllo y formar pareja con Héctor Yuste, y arriba regresó Óscar Díaz en la punta del ataque. Pese a que el Huesca de Juan Antonio Anquela llegaba con cinco bajas importantes, el Mallorca salió con un once ofensivo, pero compensado en el medio, siguiendo el planteamiento de las últimas jornadas. 

Con el accionista Andy Kohlberg en el palco, el Mallorca salió en tromba a por el partido. Ni los más optimistas, que quedan pocos, todo hay que decirlo, se podían imaginar semejante inicio. Seguramente fueron los diez mejores primeros minutos del Mallorca esta temporada. La sequía goleadora duró tres minutos, el tiempo que tardó Brandon en abrir el marcador. La escasa presión que ejercieron los maños la aprovecharon los locales para generar juego desde atrás y crear una telaraña de la que los oscenses no sabrían salir mientras el Mallorca quisiera. Dos minutos después del primer tanto, un disparo al palo de Lago Júnior tras un pase entre líneas de Culio lo aprovechó Brandon para anotar el segundo gol. Curiosamente, en anteriores partidos donde el equipo lo había buscado con más insistencia no encontró el gol; en cambio contra el Huesca, el gol llegó sin avisar. Tras los dos tantos, los de Vázquez cedieron algo la posesión, pero no las ocasiones. Sólo la velocidad del ex verdiblanco Vadillo y las intromisiones de Samu Sáiz fueron motivo de peligro por parte de los visitantes. 


Brandon y Óscar Díaz, celebrando uno de los tantos del encuentro / Imagen: La Liga

Sin embargo, la mala noticia de la primera parte fue la lesión de Juan Rodríguez a los 26 minutos de encuentro. El andaluz tuvo que ser sustituido por Damià Sabater. A partir de ahí, el Huesca perdió parte de la verguënza en ataque y se atrevió a hacer algún disparo. El más peligroso, pasada la media hora, desde la frontal del área con Samu Sáiz como autor. Dos minutos después, el delantero madrileño volvería a tener el gol en sus botas, pero la ejecución del disparo en el mano a mano fue floja y detuvo Cabrero sin problemas. La ocasión llegaba tras un error en la coordinación defensa-ataque en un saque de esquina. Aun así, la primera parte concluyó con alguna ocasión más para los bermellones. En parte fue así gracias a un combativo Lago Júnior, que estuvo cerca de dar una maravillosa asistencia de tacón a Brandon. 

Tras el descanso, el Huesca dio un paso hacia adelante y propuso jugar en el campo del Mallorca. A los locales no les importó, fruto de su seguridad y confianza en defensa. Por ello, los primeros diez minutos tuvieron a los de Anquela como protagonistas. Pero a partir de la hora de partido, el Mallorca aprovechó las indecisiones oscenses para crear peligro y ganar en confianza en el medio. Fernando Vázquez optó por refrescar las bandas y dio entrada a Thierry Moutinho en detrimento de Óscar Díaz que, sin haber tenido demasiadas ocasiones (por no decir ninguna), buscó muy bien los espacios. El suizo-portugués apenas tardó en ser determinante en el partido. Un balón en profundidad que recibió lo cedió muy bien a Brandon y el de Santany, tras un control corto, batió a Herrera para establecer el tercer y firmar su primer hat-trick como jugador del Mallorca. 

Pero el partido no podía ser impoluto. A la lesión de Juan Rodríguez se le sumó en la segunda parte la autoexpulsión de Joan Oriol tras entrar en plancha sobre el tobillo de Carlos Akapo. Una entrada que era tan dura como innecesaria y que hacía que Fernando Vázquez perdiese al catalán de cara al próximo partido. Insisto, con tres a cero en el marcador era totalmente innecesario. Los últimos diez minutos el técnico gallego los dejó para que Julio Pleguezuelo se estrenara en partido oficial con el Mallorca. El central, que ocupó el centro del campo, entró por Culio, que salió ovacionado. El partido terminó con un disparo desde el centro del campo de Moutinho que casi bate a Herrera, a quien pilló adelantado. 

Pese al titubeante inicio de temporada, el Mallorca está a tres puntos del play-off. Además de haber sido superior a su rival en la mayoría de partidos, parece que ya comienza a afilar sus garras de cara a puerta. Al menos Brandon, que está llamado a repetir con Óscar Díaz arriba. El experimento le ha salido bien a Fernando Vázquez. Ahora sólo falta que el equipo consiga lo que no ha logrado en los últimos tres años: ser constante con los resultados positivos. Por lo pronto, el miércoles llega el UCAM Murcia. Es una oportunidad fantástica para pasar de ronda y hacer caja. Y, además, seguir afinando la puntería de cara a la Liga.


Anotando...

Jesús Cabrero: 7. Recuperó toda la seguridad que no había mostrado en Lugo. Lo paró todo y bien.
Edu Campabadal: 7. Como el equipo, fue de más a menos. Aun así, sigue en buena forma. 
Héctor Yuste: 8. Mariscal. Un partido más, el jefe de la zaga. Notable por arriba y sobresaliente por abajo. 
Jon Ansotegi: 7. Hizo olvidar por completo a Raíllo. Solventó bien los problemas de velocidad con Samu Sáiz. Vázquez tiene tercer central de garantías. 
Joan Oriol: 5. Su buen partido quedó empañado por su autoexpulsión. Si tuviese más cabeza no estaría en Segunda. 
Juan Rodríguez: 7. Sin hacer excesivo ruido, se encargó de nutrir a Brandon y a Lago de balones hasta su lesión. En su línea.
Juan Domínguez: 8. Su mejor partido como mallorquinista. Recuperó muchos balones y dirigió el ataque bermellón. Al alza. 
Culio: 7. Destacó cuando el equipo estuvo con el balón. Técnica y recorrido.
Lago Júnior: 9. Sólo le faltó marcar. Peleón, aguerrido y mosca detrás de la oreja de la defensa. Con espacios y libertad arriba rinde mucho mejor que pegado a la banda. 
Brandon: 9. Su hat-trick habla por sí sólo. Es el delantero que quiere el Mallorca: que haga goles. 
Óscar Díaz: 5. No marcó, pero generó espacios y tuvo movilidad. 
Damià Sabater: 6. No era fácil suplir a Juan Rodríguez y, con virtudes diferentes, lo consiguió.
Moutinho: 6. Asistió en el tercer tanto y pudo marcar desde el centro del campo. Dio la sensación de que tendría que haber jugado más minutos. 
Julio Pleguezuelo: 6. Apenas tuvo tiempo de exhibirse. No se complicó y mostró contundencia en los pocos lances que tuvo. Retales de buen central. 

Fernando Vázquez: 7. Dio el paso de jugar con dos delanteros y el gol llegó. Hombre de rectificaciones. Acertó con los cambios. El gran beneficiado en este partido.

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