Partido bravo, pero insuficiente

El Real Madrid terminó el partido como lo había comenzado: segundo de grupo. Los blancos firmaron un buen encuentro, cargado de actitud y personalidad que no sirvió para asaltar el liderato del grupo. La velocidad del Borussia acabó por privar a los de Zidane de la victoria en los últimos minutos. Y no fue por ocasiones, que los blancos las tuvieron a montones. Pero a los de Tuchel les aguantó mejor el físico en los últimos minutos e igualaron el choque. Un partido en el que destacaron varios nombres. En el aspecto material, Benzema por reivindicarse con dos goles (y buenos goles). James Rodríguez jugó su mejor partido con la zamarra blanca y Toni Kroos y Morata volvieron a jugar una vez superada su lesión. Como mal menor del segundo puesto, el Real Madrid evitará en el sorteo del lunes a equipos como Manchester City, PSG o Bayern.

Los blancos buscaban la clasificación para octavos de final como primeros de grupo por quinto año consecutivo. Precisamente había sido el Borussia de Jürgen Klopp de la 2012/2013 quien había arrebatado la primera plaza a los blancos por última vez. Los pupilos de Zidane tenían ante sí una maravillosa oportunidad para sacarse aquella espina que tenían atravesada desde la última temporada de José Mourinho. Para ello, el técnico francés alineó el mismo once que había empatado en el Camp Nou con las únicas novedades de Casemiro, que entró para dar descanso a Mateo Kovacic, y el más que cuestionado James Rodríguez, que partió de inicio en detrimento de Isco. Un partido más, se confirmaba que Zidane ofrece más oportunidades a James que El Corte Inglés para pagar una lavadora a plazos. El colombiano debía de aprovecharla y el Real Madrid beneficiarse de ella.

El partido comenzó eléctrico. Enseguida ambos equipos demostraron que su fuerte era el ataque por encima de su defensa. Por esa razón, se buscaron constantemente en ambas áreas y propisieron un ritmo altísimo. Una intensidad que invitaba al error. De dos imprecisiones nacerían las primeras ocasiones claras. Un centro de Schmelzer que no consiguió despejar Varane, dejó el balón muerto y lo aprovechó Schurrle para disparar por encima del marco local. Los blancos responderían a los diez minutos con un robo de Casemiro, al que siguió una conducción de Cristiano, que dejó de tacón para que Benzema disparara a puerta y forzara el primer córner. Unos y otros tenían sus propias estrategias para hacer daño. Los de Thomas Tuchel apostaron por explotar su velocidad ya fuese por las bandas ya fuese por dentro. El Real Madrid encontró en las botas de Modric y, sobretodo, James dos armas letales para hacer daño a la espalda de los centrales alemanes. El colombiano fue ganando confianza con el paso de los minutos y fue mejorando en todos los aspectos.

Benzema celebra el segundo tanto con la grada, con James de fondo / Imagen: @ChampionsLeague
  
No se había llegado a la media hora y el Real Madrid poco a poco tocaba a la puerta del gol. El centro del campo estaba creciendo en confianza y ello supuso una fuente de balones al área de Weidenfeller. Una gran apertura de Casemiro a la banda derecha acabó con un centro raso de Carvajal que Benzema en el área pequeña aprovecharía para abrir el marcador. Los blancos por méritos propios se ponían por delante. El Borussia, por su parte, todavía no había tirado a puerta. En los instantes finales de la primera mitad rompería esa estadística con dos disparos peligrosísimos: el primero de falta de Schürrle, que obligó a Keylor Navas a meter una mano salvadora, y el segundo nacido de las botas de Gonzalo Castro que paró con mucha seguridad el guardameta tico. 

La segunda mitad comenzó con una doble ocasión visitante. Primero Dembele y luego Gonzalo Castro no consiguieron acertar y batir a un Madrid que claramente había retrasado varios metros su línea de presión. Con un rival del kilometraje del Borussia era algo muy peligroso que tocaba remediar, ya fuese marcando el segundo o adelantando líneas de presión. Pero si los alemanes habían avisado los de Zidane directamente hincaron el diente. James se sacó un maravilloso centro desde la banda izquierda medido a la cabeza de Benzema para que el gatito anotara el segundo con un remate de cabeza picado y devolviese la tranquilidad que el Borussia les había quitado durante un tiempo. El Borussia encontraría su recompensa a la hora de partido. Una gran penetración de Schmelzer a la espalda de Benzema sirvió para que Aubameyang, ausente hasta el momento del partido, recortara distancias.

La última media hora fue una ruleta rusa en la que pudieron ganar y perder ambos equipos. Cristiano Ronaldo disparó al palo y Weidenfeller metió una mano providencial para evitar la sentencia de Sergio Ramos. Los últimos diez minutos se tiñeron de amarillo y el Real Madrid tiró de defensa y de orgullo para aguantar las embestidas alemanas. Zidane dio entrada a Toni Kroos y a Morata, que ambos regresaban de una lesión, para que se rodaran. Pero en los últimos instantes un magnífico pase a la espalda de Ramos lo aprovechó Aubameyang para poner un pase de la muerte a Reus para que empatara el partido sobre la bocina.

Anotando...

Keylor Navas: 6. Sacó una mano fundamental en la primera parte.
Carvajal: 6. Demasiados espacios a su espalda. Fruto de ello nació el primer gol del Borussia.
Varane: 7. Colosal atrás y valiente. Cerró muy bien los espacios y secó a Aubameyang.
Sergio Ramos: 6. Ofreció seguridad y pudo marcar por segundo partido seguido.
Marcelo: 6. Fue de más a menos. Se le acabó la gasolina y el equipo lo notó.
James Rodríguez: 8. Su mejor versión desde que viste de blanco. Cogió la escuadra y el cartabón y se hartó a centros a la cabeza. Ahora debe tener continuidad.
Modric: 8. Ahora mismo el mejor centrocampista del mundo. Defendió, atacó, distribuyó, replegó...
Casemiro: 7. Apenas se notó su periodo de inactividad por la lesión. Hizo lo que mejor sabe hacer: de coche-escoba.
Lucas Vázquez: 8. Está con confianza y el equipo lo nota. Jugador eléctrico de banda muy aprovechable.
Cristiano Ronaldo: 5. La ofuscación con el gol le limitó.
Benzema: 6. Dos goles que sirvieron para reivindicarse y poco más. Intermitente.
Toni Kroos: 6. Entró para dar aire al centro del campo y cumplió. Como siempre. 
Álvaro Morata: 5. Apenas tuvo tiempo de demostrar nada. Entró en los últimos minutos.

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