A Cuartos a ritmo de (muy sufrido) récord

Y el Madrid cantó los 40. Cuarenta partidos seguidos sin perder. Pero con sufrimiento. Con mucho sufrimiento los blancos tuvieron que recurrir una vez más al minuto 93 para salvar un partido, que no la eliminatoria. De esto último ya se encargaría Kiko Casilla. El guardameta catalán estuvo estelar y evitó la goleada local con intervenciones clave. Intervenciones que no deben de etiquetarse simplemente como "buena actuación". Hay que ir más allá. Ahora mismo es el portero más en forma y debe de ser titular. Marco Asensio le marcó otro gol antológico al Sevilla, como en la Supercopa y Sergio Ramos tapó su mala noche atrás con un gol a lo Panenka. Benzema cerró con otro golazo el partido del peor Madrid de la temporada. El Sevilla, por su parte, demostró por qué está segundo en la Liga por delante del Barça. Demostró por qué Monchi recurrió a los jugadores que recurrió al mercado y al entrenador que trajo. Ya fuese con titulares o suplentes, el Sevilla fue superior y mereció ganar.

Para la cita, Zidane rotó. Rotó de lo lindo. Introdujo hasta siete cambios con respecto al once de gala. Unos cambios que escondían varias lecturas, algunas de ellas palpables con mayor facilidad que otras. La primera, que el Real Madrid reservaba todo su arsenal para el partido del domingo, donde habrá media Liga en juego. Los madridistas sabían que iban a sufrir en un campo como este contra un rival como este. Pero eso no quitaba que jugaran con los tres goles de ventaja conseguidos ocho días atrás. Eran cambios lógicos. Pero destacaba por encima de cualquier nombre el de Sergio Ramos. Quien había sido el hombre del 2016 se estrenaba en el 2017 tras superar las molestias musculares. Por otra parte, Zidane hizo bueno lo que había dicho en la sala de prensa: "Tengo 24 titulares". En un partido contra el mejor Sevilla de los últimos años alineó a Mariano, Danilo o Marco Asensio. Con esa decisión transformó sus palabras en hechos y dio un voto de confianza a los que hasta ahora habían tenido menos minutos para que ayudaran a pasar la eliminatoria.

Los de Jorge Sampaoli, contagiados por el ambiente propio de las noches mágicas de Nervión, salieron con dos marchas más que el Real Madrid. Mejor posicionado, con más ambición, más mordiente y mayor decisión que los blancos, hoy de morado. Los sevillistas se pusieron por delante por méritos propios, aunque con fortuna. A los diez minutos, un centro desde la banda derecha de Pablo Sarabia lo remataría Danilo en propia puerta. Colocó la cabeza para despejar a córner pero remató con la parte lateral del hueso parietal. Siendo sinceros, fue un remate casi imparable. Ya le gustaría a Cavani rematar con tal potencia. Sea como fuere, los blancos no se habían conseguido meter en el partido y ya sea veían por detrás en el marcador.El Real Madrid entregó la batuta del partido al Sevilla y le dejó que marcara el ritmo. E imprimieron un ritmo muy alto. Seña de identidad de Sampaoli. Electricidad sin complejos.

El ataque de los blancos dependió de Marcelo. En función de lo inspirado que estuviera el brasileño para driblar, los blancos llegarían con mayor o menor peligro. Tras el gol se vio algún amago de reacción blanca. Pero el precio que pagaba el Madrid al atacar descoordinado era dejar muchos espacios atrás, con un Sevilla que se sentía más que cómodo. Esos espacios los aprovecharía Kranevitter para armar varios contragolpes y poner en serios apuros a Kiko Casilla, el mejor de los blancos en defensa. La ocasión más clara de los visitantes llegaría casi sin querer. Un balón que recuperó Mariano de rebote, se quedó solo delante de David Soria y el despeje del guardameta madrileño golpeó en el catalán y se marchó por escasos centímetros a la izquierda de la portería. Hubiera sido el gol tonto de jornada y la sentencia de la eliminatoria. Pero se quedó en ocasión. Los de Zizou dejarían la jugada más elaborada para el final del primer tiempo. En el minuto 43, una triangulación entre Toni Kroos y Mariano terminó con un disparo muy ajustado desde la frontal. Sampaoli tuvo que estrenar el cupo de cambios antes de tiempo. En los instantes finales de la primera mitad, Joaquín Correa tuvo que retirarse por lesión y le sustituyo Stevan Jovetic, que debutaba a las 48 horas de haber llegado a la capital hispalense. 

Los jugadores del Real Madrid celebran uno de los tantos con el banquillo / Imagen: La Liga

El Real Madrid se marchaba al descanso con el resultado de la ida y Kiko Casilla como mejores noticias. Tocaba reacción. Y la hubo. Al menos por parte de un jugador. A los tres minutos, Marco Asensio se disfrazó de Bale para emularlo. El mallorquín se aprovechó de un rechace en un saque de esquina en contra para coger el balón y recorrerse 70 metros para batir a David Soria y, prácticamente, cerrar la eliminatoria. Pero acto seguido, un centro desde la banda izquierda de Sergio Escudero lo aprovechó el debutante Jovetic para marcar ante la pasividad defensiva de los centrales. En especial, de Sergio Ramos. A los blancos les entraría el miedo e inconscientemente se echarían para atrás, cediendo el balón y el campo a los locales para que propusieran. Ese miedo se multiplicaría con el gol de Vicente Iborra, que se aprovechó de un error de Kiko Casilla para poner el 3-1. El portero catalán había firmado hasta ahora un partido impoluto. Aun así, seguiría metiendo manos para salvar la eliminatoria en más de un ocasión. 

Pero a menos de diez minutos para el final, Kranevitter cometería penalti sobre Casemiro con un empujón descarado en el área. Sergio Ramos asumió la responsabilidad de ejecutar la pena máxima desde los once metros. Anotó el gol de la tranquilidad al estilo Panenka. En los últimos instantes, ambos equipos levantaron el pie del acelerador fruto del cansancio y de todos los kilómetros acumulados durante el partido. El Sevilla parecía tener controlado a los blancos, que los minimizaban a la mínima que intentaban hacer daño con varios contragolpes. Sin embargo, lo bueno llegaría al final. Otra vez en el mismo momento, pero con distinto protagonista. Otra vez se recurrió al minuto 93. Benzema, que apenas llevaba unos minutos en el campo, recibió un balón de tacón de Marcelo y, tras sentar a tres jugadores sevillistas batió por el palo corto para mantener al Real Madrid 2016/2017 sin conocer la derrota y para batir el récord del Barça de Luis Enrique. 

De esta forma, el Real Madrid pasa a unos más que sufridos cuartos de final, pero dejando atrás al equipo que mejor compite esta temporada. No es un piropo de plástico. Está fmás que fundamentado tanto por sus resultados como por sus actuaciones. El Sevilla es segundo en Liga y Sampaoli ya ha dicho en más de una ocasión en la sala de prensa que no descuidan la Liga. Esta será la siguiente parada. Una finalísima el domingo a las 20:45. Ambos entrenadores sacarán toda la artillería que hoy han reservado. Se avecina partidazo. Un partidazo que podría dejar la Liga vista para sentencia. 

Anotando...

Kiko Casilla: 9. Crucial. De no ser por sus actuaciones, el Real Madrid habría perdido el partido y quien sabe si la eliminatoria.
Danilo: 4. Se vio superado por Escudero y necesitó de la ayuda de Carvajal. Para colmo, se marcó en propia.
Nacho Fernández: 4. Incapaz de parar las acometidas de Ben Yedder y los desmarques de Vietto.
Sergio Ramos: 5. Su gol de penalti tapa un mal partido atrás. Defendió con la mirada en dos de los tres goles sevillistas.
Marcelo: 7. De lo mejor en ataque. Por no decir el mejor. Cuando estuvo inspirado el Madrid tuvo desborde y generó peligro.
Casemiro: 4. Irreconocible. Perdió más balones de los habituales contra el rival menos oportuno.
Toni Kroos: 5. Ahogado durante todo el partido. Jugó demasiado atrás, pero tuvo algunas incursiones en ataque que ayudaron a crear peligro.
Lucas Vázquez: 5. Desaparecido. Los blancos se pasaron más tiempo defendiendo que atacando y apenas pudo exhibir sus virtudes.
Marco Asensio: 8. Aportó trabajo en el centro del campo y ayudó en defensa. Marcó el gol de la jornada y uno de los mejores de la temporada.
Mariano Díaz: 4. Le superaron las circunstancias. Apenas entró en contacto con el balón. Y cuando lo hizo fue para asociarse con Kroos.
Álvaro Morata: 4. Correcto en el juego posicional, como de costumbre, pero apenas generó espacios y ocasiones. Sigue sin dar el paso que se espera de él.
Kovacic: 6. Aportó presencia en el medio cuando peor lo estaba pasando su equipo.
Carvajal: 5. Ayuda fundamental en la segunda parte para aguantar las acometidas blancas.
Benzema: 7. Entró, regateó y marcó. Solo tuvo tiempo para hacer su trabajo. Marcar. Delicatessen para cerrar la eliminatoria.

No hay comentarios

Leave a Reply

Con la tecnología de Blogger.