El Madrid se descompone en Balaídos

Pasó quién puso más ganas. Quien corrió más, quién trabajó más y quien defendió mejor. Sobretodo quien defendió mejor. Los mismos síntomas que los blancos habían mostrado en el Santiago Bernabéu en el partido de ida se repitieron en Balaídos. Demasiada pasividad atrás. Y ahí las bajas no pueden ser excusa porque la última baja era la del central menos en forma del equipo: Varane. En ataque sí que se notaría la de Marcelo. El Celta, ordenado, dinámico y vertical, supo aprovechar la flacidez blanca para pasar por segunda temporada consecutiva a semifinales. Pero los problemas blancos de atrás se contagiaron adelante. Apenas se vio movilidad entre un desaparecido Benzema, un irregular Cristiano Ronaldo y un Marco Asensio más preocupado de ayudar atrás que de encarar. Zidane tiene un problema: la defensa. Este problema ya le ha birlado el récord de los 40 partidos sin perder y lo ha apeado de la Copa del Rey. El primer paso para resolverlo es reconocerlo y, sobretodo trabajarlo. Si no quiere que le arrebaten pronto el liderado de la Liga. 

El partido se enmarcaba en un cara o cruz para el Real Madrid por culpa del gol de desventaja que arrastraba del partido de ida. El Celta, con el sello Berizzo, había sabido morder sin balón, correr con él y aprovechar los errores atrás de los blancos. Ello, sumado a la derrota del Sánchez Pizjuán la jornada anterior en Liga y la victoria insípida contra el Málaga, había conducido a los blancos a un laberinto de inseguridades e imprecisiones. El primer paso para salir de él era remontando la eliminatoria. Una prueba que venía cargada de bajas para los blancos. Pero Zidane ya sabía lo que es lidiar con contratiempos a la hora de confeccionar un once titular. Fruto de ello, la segunda línea, capitaneada por los Lucas Vázquez, Marco Asensio, Morata o Mariano habían podido contribuir tanto hasta la fecha para tocar la puerta de la titularidad. El francés recurría a parte de ellos de nuevo para todo un reto. 

El once blanco era toda una declaración de valentía. Zidane regresó a su habitual 1-4-3-3, pese a las urgencias por marcar. Suplió la baja de Varane increstando a Casemiro como segundo central, formando pareja con Sergio Ramos. En el medio juntó a Kroos, Kovacic e Isco. Mucha creación y mucho toque, pero poca preocupación en los aspectos defensivos. Arriba, Marco Asensio fue el elegifo para acompañar a Benzema y Cristiano Ronaldo. 

Cristiano Ronaldo, lamentándose de una ocasión fallada / Imagen: La Liga
 
A los veintiséis minutos, Cristiano Ronaldo se encontraría por partida doble con la madera. Primero con el larguero, previa parada de Sergio Álvarez. Y luego remataría con la zurda el rechace del palo anterior al palo izquierdo de la portería gallega. De esta forma, sacó mucho rédito a un gran centro medido de Isco, pero no materializaría la doble ocasión. De un error impropio de Casemiro nacería la situación más clara de los celestes. Un balón bombeado en defensa lo recuperó Iago Aspas, pero no pudo aprovecharlo. Acto seguido, Sergio Ramos remató flojo un saque de esquina de Toni Kroos. Los de Berizzo responderían con un disparo lateral de John Guidetti que Kiko Casilla mandó a córner. Una vez más, el portero catalán salvaba al Madrid y demostraba con hechos que era el portero que estaba más en forma. 

Pero otro desajuste en defensa volvería a condenar al Real Madrid. Una penetración por la banda izquierda del equipo celeste derivó en un balón para Guidetti en el punto de penalti. Kiko Casilla, de forma magistral, salvó a su equipo pero el rechace pegó en Danilo. El lateral portugués anotaba por segunda eliminatoria consecutiva en propia puerta. Los blancos se iban con un golpe considerable al descanso y les tocaba jugársela a una carta. Una carta que duraría 45 minutos. 

En el minuto 61, Cristiano Ronaldo conseguiría meter a los blancos, hoy de negro, en el partido y en la eliminatoria. El luso colocó un potente disparo de falta al palo derecho de Sergio Álvarez. Este gol constituía una oportunidad totalmente improvisada para que los blancos se metieran en el partido. Una oportunidad buscada pero casi no esperada. Ahí comenzaría todo un torbellino de ocasiones visitantes. Sergio Ramos, tras un saque de falta lateral, Benzema y Cristiano Ronaldo, de nuevo de falta, amenazarían la portería local. Pero el Celta no renunciaría al ataque. Sabedores de los males de su rival, buscarían meter la puntilla. A la mínima ocasión que los gallegos llegaban al área los blancos eran incapaces de neutralizar el peligro. A cinco minutos del final, Daniel Wass, con un disparo desde la frontal del área sentenciaría la eliminatoria. Era una jugada que reflejaba perfectamente lo que habían sido los dos equipos. En el Celta habían combinado hasta cuatro jugadores en apenas diez segundos y los cuatro defensores del Real Madrid se habían quedado mirando. En el minuto 90, Lucas Vázquez marcaría tras un saque de esquina el 2-2 definitivo. Gol que nadie celebró, puesto que, además de llegar tarde, no servía para pasar de ronda.

Anotando...

Kiko Casilla: 8. Si el Real Madrid siguió metido en la eliminatoria fue gracias a él. Un partido más.
Danilo: 6. Pese al gol en propia, trabajó bien en ataque. Le perjudicó la pasividad atrás y adelante.
Sergio Ramos: 4. Mal un partido más. El Celta se benefició de los espacios que dejó atrás. Errores de concentración inoportunos.
Nacho Fernández: 5. Fue de más a menos. Con el paso de los minutos se vio superado por el cansancio y por el ataque celeste.
Casemiro: 4. Sigue cometiendo errores impropios de él. Pierde mucho como central.
Toni Kroos: 5. De nada le sirvió tener la posesión. Faltó claridad arriba e ideas en tres cuartos de campo.
Isco: 6. Se notó cuando el Real Madrid quiso tener el balón. Mejor en el segundo tiempo. Una lástima que jugase alejado del área.
Kovacic: 7. De los mejores de los blancos.
Marco Asensio: 6. Brilla más por el medio, pero aportó trabajo y ayudas ante las embestidas del Celta.
Cristiano  Ronaldo: 6. Volvió a marcar de falta, pero le faltó pausa con el balón. Está lejos de su mejor versión, como el resto del equipo.
Benzema: 4. Sigue su declive desde que comenzó el 2017. Algo falla. Si él no está, desaparecen las ideas arriba.
Lucas Vázquez: 7. Modélico. Sin hacer ruido desequilibró, generó ocasiones y hasta marcó. Hasta la fecha el jugador más regular de la temporada.
Álvaro Morata: 4. Un disparo cruzado que paró Sergio Álvarez resumió su actuación. Apenas destacó.
Mariano Díaz: 5. Sin tiempo para influir en el ataque. Solo participó en el último córner. 

No hay comentarios

Leave a Reply

Con la tecnología de Blogger.