Mundial a 48: ¿Expansión o explotación del fútbol?

El 26 de febrero del 2016 Gianni Infantino fue elegido presidente de la FIFA al imponerse en la última votación al bareiní Al Khalifa. De esta forma, se ponía un punto final a la anquilosada y longeva legislatura del suspendido Joseph Blatter, que meses atrás había tenido que dejar el cargo de forma forzada tras 17 años. Cuatro semanas antes, el abogado suizo había dado a conocer su programa electoral a los medios, a través del Manifesto. Un documento de 45 páginas donde se resumían sus intenciones. Resaltaba la necesidad de reformar las estructuras del organismo, de democratizarlo y de acercar el fútbol a países en vías de desarrollo. La principal medida era la inclusión de ocho selecciones más en los mundiales, es decir, celebrar cada 4 años un Campeonato del Mundo con 40 selecciones: "Podríamos dar la oportunidad a ocho países más de disfrutar de la fiebre de un Mundial de una forma más apasionada. Naturalmente, esto debe de ser debatido con los actores involucrados. Pero estoy más que preparado para tener esa discusión de una forma constructiva con todos aquellos que quieren cuidar del fútbol", rezaba su programa electoral. 

Los 40 equipos se repartirían de la siguiente forma: 14 selecciones UEFA, 5 Concacaf, 5 Conmebol, 7 africanas, 6 asiáticas, una de Oceanía, el país anfitrión y la no clasificada con mejor puntuación contando todas las confederaciones. El máximo mandatario de la FIFA alegaba varias razones por las que convenía apostar por este nuevo formato. En lo deportivo, que haya más selecciones supone una mayor emoción en la fase de clasificación. Será para las selecciones pequeñas. Porque para las selecciones top será más fácil clasificarse si añadimos una tercera plaza clasificatoria por grupo y en cada grupo sumamos un país o dos más de segundo o tercer nivel. En el aspecto comercial, que es el que creo que tiene mayor peso, más selecciones supondría mayor número de partidos y más ingresos. En el aspecto promocional, destaca que para los ocho países nuevos supondría su participación en un mundial. Desde que entró en la presidencia, Infantino se ha mostrado como el presidente de todos. Sea fácil o dificil, quiere llegar a todos los rincones, porque, además de que se ingresará más dinero, "el Mundial es más que una competición deportiva. Es un evento social", afirmó el suizo.

Después de haber leído todas las ventajas de esta propuesta todo puede parecer maravilloso. Pero deberíamos de tener en cuenta el calendario. Hay dos posturas diferenciadas al respecto: aquellos que están a favor de esta expansión y quienes lo ven muy apresurado. Diego Armando Maradona, Luis Figo o Samuel Eto'o son partidarios de aumentar el número de participantes en un torneo de la magnitud de la copa del Mundo. El Pelusa dijo en la víspera del Partido Por la Paz que iba a disputarse en Roma en el año 2011 que "es positivo tener más equipos que participen". Luis Figo, por su parte, al presentarse a la presidencia con una candidatura que más adelante retiró, también optaba por una expansión: "Hay que ampliar el torneo de 32 a 40 o 48 países. Con solo 3 o 4 días más de competición se podría abrir el Mundial a más países". Por último, Samuel Eto'o, quien fue galardonado en la última semana de 2016, dejó un mensaje al actual presidente de la FIFA: "Yo te apoyo y toda África te apoyará porque dará una oportunidad de jugar un Mundial". 


Imagen de Gianni Infantino, presidente de la FIFA, durante un acto del organismo / Imagen: B.B.

En el otro bando están quienes ven esta propuesta como un intento de mayor capitalización del fútbol a costa de los jugadores. Una forma de exprimir todavía más a los verdaderos protagonistas. El preferir más espectáculo a más calidad. Una de las voces cantantes es Pep Guardiola. El catalán, en una entrevista en Pysnnoticias.com, afirmó que "ahora ellos (FIFA) hablan de una Copa del Mundo con 48 selecciones. Vamos a matar a los jugadores. Estamos buscando cantidad y nos olvidamos de la calidad de los jugadores, que no descansan, están bajo mucha presión. Hay más competencia, más partidos...". Y no le falta razón. En muchas ocasiones nos hemos lamentado de que hay demasiados partidos a lo largo de una temporada. Ya sean amistosos de selecciones, ya sean de competición de los clubes. Más, todavía, en Inglaterra, que todos los equipos tienen aseguradas tres competiciones: Premier (o Championship, o Football League One...), F.A Cup y EFL Cup. Más los grandes, competición europea.

¿Debe de probarse un Mundial con 40 o 48 selecciones (Infantino propuso también fuera del programa un formato basado en tres grupos de 16 selecciones)? Desde el primer momento, Infantino ha traído aires renovadores . Se ha visto al suizo con muchas ganas de cambiar aspectos que llevaban años reclamando una reforma. Sabe cuáles son los puntos débiles del máximo organismo. Aquellos que han contribuido a que tenga la imagen que tiene: la corrupción y el elitismo. Por ello, se ha propuesto luchar contra la corrupción y el excesivo poder de los agentes en los clubes. De ahí que se esté preparando una estricta regulación de los agentes dentro del mercado futbolístico. Pero también quiere abrir el fútbol más allá de Europa y América. Él se empeñó en que el Mundial del 2010 se celebrar en Sudáfrica

Todavía no nos ha dado razones para que malpensemos de él. Por ello, quiero pensar que si en el aspecto comercial quiere hacer un Mundial de 40 o 48 selecciones será para invertir parte de esos mayores ingresos en consolidar el fútbol en países en vías de desarrollo. Si con el formato actual la FIFA gana 6 y con el Mundial de 48 países se ganase 11 y se siguiese invirtiendo en fortalecer el organismo sin mirar al exterior se estaría contradiciendo el mensaje que se lleva predicando desde el primer día. Este martes 10 de enero entró en la historia porque se aprobó el nuevo formato entrará en vigor a partir del año 2026. Este año 2017 será fundamental para saber cómo queda el formato de los Mundiales. También para saber cómo se repartirían las 48 selecciones, si todas en una fase final o se repartirían de otro modo. Será el Consejo de la FIFA quien lo decida. Eso sí, según ha dicho el propio Infantino en más de una ocasión, siempre escuchando a todas las partes. 

Primeros obstáculos

Nada más conocerse la decisión de la FIFA, la Asociación de Clubes Europeos (ECA) mostró su absoluta disconformidad. Este órgano, tan nuevo como desconocido, presidido por Javier Tebas, estudiará impugnar el acuerdo del Consejo de la FIFA. Consideran que la decisión se tomó en base a decisiones políticas en lugar de deportivas y sin escuchar a las grandes ligas. En una reciente entrevista a Javier Tebas en el diario AS, el máximo mandatario del fútbol español afirmó que "Infantino nos dijo que nos consultaría y no lo ha hecho". Por lo tanto, la ECA estudia si impugnar ante la Comisión Europea o la Dirección de la Competencia de la Unión Europea. Todavía quedan 9 años para que se celebre dicho Mundial. En principio, en el 2020 se dará a conocer la sede, o , ¿por qué no? sedes, de tal magnitud. Sin embargo, y pese a la decisión de la FIFA, nadie es capaz de predecir cuantas selecciones participarán.  

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