Plan fallido

El Mallorca se ha convertido en todo un Masterchef de la Segunda División. Se ha convertido en especialista en darle distintos sabores o aromas a los puntos que consigue de una semana para otra. Si bien el de la semana pasada en Getafe era un punto condicional, que sería bueno o malo en función del siguiente partido, el punto conseguido en Reus es buenísimo. No es buenísimo ni por el rival, ni por su puesto en la clasificación, ni por su plantilla. Es muy bueno por cómo se ha desarrollado el partido y por las bajas con las que lo afrontaba el Mallorca. Los de Javier Olaizola han tenido media hora bastante aceptable en la primera parte, donde se veían rasgos competitivos del ADN Olaizola que recordaban al partido del Coliseum. Pero en la segunda parte, los insulares se han desplomado cual castillo de naipes en un casino para disputar el partido a merced del 9º clasificado. Buen debut del joven Juanjo Nieto, que estuvo visible el mismo tiempo que el resto de sus compañeros. Dejan Lekic volvió a ser el mejor, demostrando su crecimiento semana a semana. Ya comienza a estar a tono. Quizás sea la mejor noticia. Ahora el resto de sus compañeros tienen 7 días para igualarle. 

Javier Olaizola volvió a demostrar su valentía afrontando las numerosas bajas con las que el Mallorca llegaba a Reus con otro once atrevido. Entregó el lateral derecho al joven Juanjo Nieto, que debutaba con el primer equipo, retrasó a Juan Rodríguez en el centro de la defensa y apostó por Álex Vallejo en el medio junto con Juan Domínguez. 

En la primera parte se vio a un Mallorca tan competitivo como en Getafe, pero con una defensa de circunstancias que, por méritos de unos o deméritos de otros, consiguió dejar su portería a cero. Y eso que comenzaron torpes. A los cuatro minutos de partido, la falta de comunicación entre Cabrero y la zaga visitante provocaría que al Mallorca le señalaran penalti en contra por segunda semana consecutiva. Jorge Miramón fue el encargado de ejecutarlo, pero Jesús Cabrero adivinó la intención del centrocampista maño, que lanzó al medio de la portería. El Reus le salvaba la vida al Mallorca al mismísimo comienzo del partido. Los locales demostraron desde el primer minuto por qué se han pasado toda la primera vuelta en los puestos altos de la clasificación. Suplieron sus limitaciones tácticas con intensidad, orden y desparpajo en tres cuartos de campo. Pero los de Olaizola consiguieron frenar el arrebato local. Aunque solo fuese por unos minutos. 


Cabrero coloca a sus compañeros tras parar el penalti del Reus / Imagen: La Liga

La primera gran ocasión del encuentro llegaría al cuarto de hora con una maravillosa chilena de Dejan Lekic que dio al palo largo y que sorprendió a propios y extraños. Sin embargo, el serbio encontraría la recompensa a esa obra de arte un minuto después. Un gran pase entre líneas de Álex Vallejo, donde Jesús Olmo rompía el fuera de juego, lo aprovechó Lekic para batir a Edgar Badía y adelantar a los suyos. Un gol que, quizás, llegaba antes de lo previsto, pero no por ello era injusto. La ventaja en el marcador llenó de confianza a los baleares, que se adueñarían del centro del campo los siguientes minutos. Esa era la clave del Mallorca. Ante una defensa de circunstancias mermada por las bajas, el Mallorca debía de optar por tener el balón y atacar en campo contrario para tener el balón lejos de su área. Solo así evitarían que los catalanes crearan peligro.

En el último cuarto de hora de la primera parte, el Reus consiguió neutralizar el dominio mallorquinista en el juego, pero no en el marcador. Los de Natxo González no consiguieron tener paciencia con el balón. Buscaron la velocidad y la verticalidad con Máyor y Querol como principales amenazas de los catalanes. El Mallorca mostraba su vulnerabilidad en su pareja de centrales, pero el último hombre parecía imbatible. Cabrero sacó a diez minutos del final un cabezazo tras un saque de esquina que evitaba que los locales empataran el encuentro. El papel de protagonista lo adquirieron los locales al final de la primera parte y al inicio de la segunda. Los de Olaizola recularon peligrosamente varios metros en sus líneas y ello lo aprovechó el Reus para atacar. El Mallorca cortaría la tendencia local con un disparo de Moutinho cerca de la hora de partido tras organizar muy bien un contragolpe. 

El técnico vasco vio como el Reus le había arrebatado el centro del campo y optó por hacer debutar al serbio Sasa Zdjelar. El objetivo era recuperar presencia en el centro del campo y la mordiente a la hora de recuperar el balón. Pero a los veinte minutos ambos equipos se quedarían con un jugador menos. Pérez Montero expulsó con tarjeta roja directa a Jorge Díaz. Imagino que por haberle insultado, porque en acción, el jugador local no había cometido ninguna infracción que mereciese dicho castigo. No obstante, al minuto siguiente, Saúl García vería la segunda tarjeta amarilla al cortar un contragolpe. Pese a la expulsión, el chaval había cuajado un gran partido. En igualdad de condiciones, Olaizola optó por dar entrada a Óscar Díaz para refrescar la punta del ataque.

A un cuarto de hora del final, otro error fruto de la incomunicación defensiva bermellona lo aprovechó Máyor para batir a Cabrero y poner el empate en el marcador. Los últimos minutos se jugaron a merced de lo que quiso el Reus, que fue el único que propuso algo con el balón. Javier Olaizola, viendo el desplome por completo de los suyos, optó por dar entrada a Julio Pleguezuelo para intentar aguantar más el balón. Pero por sorpresa no lo retrasó en el centro de la defensa para adelantar a Juan Rodríguez de nuevo en el medio. No tocó el esquema. La endeblez del Mallorca en ataque se vio en la última jugada del partido, donde Moutinho se dejó robar un balón con apenas resistencia. De esta forma, el Mallorca suma un punto insípido en un partido en el que ha dejado unas sensaciones totalmente contrarias a las de la semana pasada en Getafe.  

Anotando...

Cabrero: 8. Determinante. Paró un penalti nada más comenzar el partido y evitó la derrota. En gran forma. 
Juanjo Nieto: 6. Fue de más a menos, como todo el equipo. Madurez y personalidad en todas sus decisiones. Buen debut.
Juan Rodríguez: 4. Incómodo en su nueva posición. La falta de comunicación atrás con Yuste condenó al equipo.
Héctor Yuste: 4. De su inseguridad nacieron los espacios locales. Muy diferente al Yuste de Getafe. 
Saúl: 5. Correcto atrás, pero sin protagonismo arriba, fruto del desplome del equipo.
Juan Domínguez: 5. Irregular. Cuando la mayoría de pases fueron hacia adelante el equipo lo notó. Y cuando fueron hacia atrás también.
Álex Vallejo: 6. Primera titularidad y asistencia. Como el resto de sus compañeros, se desplomó en la segunda parte. 
Moutinho: 5. Progresa adecuadamente. Cogió más protagonismo que en los últimos partidos en las (escasas) ocasiones mallorquinistas. 
James Anthony Davis: 6. Apenas pudo desequilibrar. Al Mallorca le duró poco el balón, pero él siempre estuvo atento en todas las contras. 
Lago Júnior: 6. Bien en la presión hasta que le aguantó el físico. Por el medio aportó más que por la banda. 
Lekic: 7. Se está convirtiendo en fundamental para el equipo. Bien con el balón y muy bien posicionalmente. Un día más, el mejor. La mejor noticia.
Zdjelar: 6. Debut gris. Apenas se le vio porque el equipo no quiso tener el balón. 
Óscar Díaz: 5. Fue, quizás, el más voluntarioso del equipo en la segunda parte. 
Julio Pleguezuelo: 6. Se dedicó a defender los cinco minutos que jugó. No le dio tiempo a más. 

No hay comentarios

Leave a Reply

Con la tecnología de Blogger.