Isco dirige la segunda línea

El Real Madrid le dio otro bocado a la Liga. Y van 16. Además, a modo anecdótico sumó su 42º partido consecutivo marcando. Fue un mordisco más incómodo de lo esperado. No porque el Espanyol pusiera a los blancos contra las cuerda en ataque, sino porque obligaron a los locales a madurar un partido que hasta el minuto 85 no pudieron cerrar. Isco se erigió como el mejor de los blancos. Dio dos asistencias y dirigió todo el ataque local con un talento que esta temporada ha aparecido a rachas. Reapareció Gareth Bale y lo hizo a lo grande con un buen gol. Al Espanyol le faltó nervio competitivo arriba y por eso su bagaje se resum en un triste disparo a puerta, y desde la banda, de Hernán Pérez.  Una lástima que los linieres mancharan el gran partido que arbitró Undiano Mallenco.

El encuentro se enmarcaba dentro de un cruce de porterías. Diego López regresaba al Santiago Bernabéu y Kiko Casilla jugaba de titular contra su ex equipo. Contra el equipo que le hizo grande, que le permitió fichar por el Real Madrid. Era un partido trampa para los blancos. El Espanyol había demostrado hasta ahora en Liga más velocidad que juego, una velocidad que le había permitido mirar más hacia arriba que hacia abajo en la clasificación. Para el reto, Zidane introdujo rotaciones. Esas rotaciones comenzaban por la portería, donde daba descanso a Keylor. En defensa, Pepe regresaba a la titularidad debido a la lesión de Sergio Ramos y Nacho daba descanso a Marcelo. Gareth Bale, que  volvía a una convocatoria  tras cuatro meses de lesión, esperaría su turno en el banquillo en detrimento de Lucas Vázquez. El gallego había demostrado ser un seguro hasta la fecha. Arriba también se coló Álvaro Morata. En el medio, el turno fue para Isco en el cásting del francés para acompañar a Toni Kroos y a Kovacic, que sustituía al incombustible, y desde el miércoles goleador en Champions, Casemiro

En el primer asalto apenas hubo ocasiones. Y las pocas que hubo fueron locales. Se vio a un Madrid muy experimental. Los tres centrocampistas no se veían cómodos y ello llevó a que intercambiaran constantemente de posición. Ese movimiento continuo sin balón provocó que ayudaran a la recuperación de balones, pero que apenas entraran en contacto con el esférico. Serían los centrales quienes sacarían el balón jugado e iniciarían jugada, lo que provocó que los blancos dejaran muchos espacios atrás. El peligro vendría cada vez que los periquitos recuperasen el balón en el centro del campo. Con un sublime Gerard Moreno, que combinó calidad, la que tiene, con mucho trabajo, y un buen Reyes los catalanes buscarían el área local. Pasados los veinte minutos, Cristiano Ronaldo ofrecería una verdadera delicatessen a modo de elástica con caño incluído a Duarte para levantar al Bernabéu. La jugada acabaría sin peligro puesto que Isco no consiguió enganchar el disparo dentro del área.

Isco, durante un lance del partido, con Nacho detrás / Imagen propiedad de La Liga

A la media hora llegaría la ocasión más clara para los blancos. Una pérdida de Piatti la aprovechó Lucas Vázquez para aguantar el balón al borde del área, cederlo a Cristiano Ronaldo y el portugués disparó muy cerca del palo largo, donde no llegó a rematar Morata a puerta vacía. En la jugada siguiente le anularían un gol a Cristiano Ronaldo por dudoso fuera de juego. Pero el gol no se haría de rogar más y llegaría al minuto siguiente. Tras un saque de banda, una buena combinación entre Cristiano Ronaldo e Isco terminó con un centro del malacitano a la cabeza de Morata para que el canterano batiese a Diego López y  anotara su séptimo gol esta temporada. 

Quique Sánchez Flores buscó mayor movilidad en tres cuartos de campo y metió al descanso a Hernán Pérez, siendo José Antonio Reyes el sustituido. En parte la encontró. El Espanyol salió en la segunda parte como lo había hecho en la primera parte: a remover las ramas en el campo del Madrid por si caía alguna ocasión. A la hora de partido, Zidane decidió mover el banquillo y dar entrada a Casemiro, que sustituyó a un ovacionado Kovacic. En la jugada próxima al cambio, el Espanyol haría el primer disparo a puerta con Hernán Pérez como autor. Pasado el minuto veinte de la segunda parte, los blancos pudieron cerrar el marcador, gracias a un centro de Morata que Cristiano remató alto. Sería la última intervención del canterano puesto que, al minuto siguiente, Zidane lo retiraría para dar los últimos veinte minutos a Gareth Bale. A diez minutos del final, Nacho pidió el cambio debido a unas molestias y le sustituyó Marcelo. El Real Madrid cerraría el partido como mejor sabe hacer. De acuerdo con su esencia: al contragolpe. De un saque de esquina en contra nació un contragolpe iniciado por Cristiano Ronaldo y que derivó en otra asistencia de Isco para que Bale batiera a Diego López por el palo largo. El partido terminó con un penalti cometido sobre Cristiano que señaló Undiano Mallenco, pero el linier corrigió, erróneamente, señalando fuera de juego.

Anotando...

Kiko Casilla: 5. Apenas se ensució los guantes, puesto que el Espanyol solo disparó una vez a puerta. Plácido reencuentro con un ex.
Carvajal: 6. Perfecto en defensa, pero menos participativo en ataque de lo habitual. 
Pepe: 6. No tuvo demasiadas complicaciones, puesto que el Espanyol apenas llegó al área madridista. 
Varane: 6. Se encargó de sacar el balón jugado en la primera parte. Está más ordenado con Pepe a su lado. 
Nacho Fernández: 8. Secó a Gerard Moreno y se recorrió toda la banda para defender y para atacar. Lateral de muchas garantías.
Toni Kroos: 5. Más flojo de lo habitual. Incómodo, pero cumplidor. 
Kovacic: 6. Menos decisivo en ataque que en otras ocasiones, pero aportando orden y equilibrio en medio. Jugador diferente a Casemiro pero siempre complementario.
Isco: 8. Cuando se destapa se desprende mucho talento. De sus botas nacieron los dos goles.
Lucas Vázquez: 6. Se movió por las tres posiciones de la mediapunta y en las tres aportó soluciones. Su contribución siempre se nota. 
Cristiano Ronaldo: 7. También se pueden hacer buenos partidos sin marcar. Decisivo cada vez que tocó balón. Dejó detalles de mucha calidad. 
Álvaro Morata: 7. Fue de menos a más en incidencia en el juego del equipo. Además de movimiento aportó gol.
Casemiro: 6. Entró constantemente en contacto con el balón y mantuvo el orden del equipo. Imprescindible.
Bale: 6. Volvió y marcó. Comenzó con dudas, pero acabó galopando como lo hacía antes de su lesión.
Marcelo: 6. Entró a la fuerza por la lesión de Nacho y dedicó los últimos minutos del partido a hacer malabarismos made in Marcelo. Jugador desequilibrante que no necesitó desequilibrar.

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