Morata evita la semana trágica

Diez minutos de desajustes casi provocaron el segundo pinchazo blanco de la semana. El Real Madrid salvó el liderato de la Liga con más trabajo del previsto contra un equipo con mayúsculas. El Villarreal dañó a los blancos el tiempo que le duró la entereza e inteligencia de jugar al fútbol y no perderse entre protestas. Los de Fran Escribá anularon a los blancos en la primera parte desde el centro del campo y en la segunda mitad se vinieron abajo con el primer gol blanco. El sello de la remontada lo pusieron Bale, que en su regreso mojó, Cristiano Ronaldo tras un riguroso penalti por mano de Bruno, y Álvaro Morata, que, como ya sucedió años atrás en el Ciutat de Valencia, salió del banquillo para dar la victoria a su equipo.

Leo Messi había trasladado toda la presión tres horas antes con un gol de rebote que había dado la victoria y el liderato provisional a los de Luis Enrique en su última visita liguera en el Vicente Calderón. Tras la derrota en Mestalla, los blancos tenían que recuperar en el estadio de La Cerámica el adn de líder. Calificar lo sucedido en Mestalla de accidente dependía de las sensaciones y, sobretodo, del resultado que lograsen los blancos contra el submarino amarillo. El desenlace de la Liga también pasaba por cómo reaccionaran los de Zizou. Por ello, el francés tildó de final el encuentro y sacó el once de gala. Concretamente sacó el mismo once que nueve meses atrás ganó la final de la Champions League. Regresaba la BBC al completo 120 días después. En el centro de la zaga, Pepe fue el elegido para sustituir a Varane, quien no había entrado en la convocatoria por la lesión que había sufrido el miércoles. De esta forma, se cargaba a Nacho, en detrimento de la veteranía que aportaba el portugués.

Con esos tintes de final salieron los blancos en el verde. Líneas adelantadas y presión alta de los de Zidane para recuperar el balón lo más cerca posible del arco de Sergio Asenjo. Pese al arreón inicial, la primera ocasión peligrosa correría a cuenta de los locales. Una buena jugada individual de Manu Trigueros en banda derecha acabó en las botas de Mario Gaspar, quien se sacó un colocado disparo a la escuadra del palo largo que obligó a Keylor Navas a estirarse. El desborde amarillo lo aportaba Adrián, la electricidad Samu Castillejo y la distribución Jonathan Dos Santos. El Real Madrid, por su parte, buscó en el carril zurdo la principal vía para crear peligro. La tendencia de Mario Gaspar a subir era un buen argumento para acumular gente en campo contrario. A los veinticinco minutos, un remate de Karim Benzema, tras centro de Marcelo, lo sacó Asenjo con una mano prodigiosa, corrigiéndose en el aire cual jugador de voleibol. No obstante, en esa jugada el castellanoleonés se lesionaría y tendría que sustituirle Andrés Fernández.

Morata, señalando a uno de sus compañeros tras celebrar su gol / Imagen: La Liga

La solidaridad de los blancos en defensa ayudó a que no fuesen por detrás en el marcador antes de la media hora. Los centrocampistas se incrustraron entre los centrales para ayudar a frenar el bombardeo al que los groguets someterían al Madrid a partir de la media hora. En medio de ese bombardeo, Samu Castillejo pudo poner a los locales por delante en el marcador al rematar solo, pero forzado, un centro desde la banda que se marchó alto. Al Real Madrid le sobrarían los últimos diez minutos de la primera parte, donde estuvo sometido al control tanto posicional como de balón de los locales.

La segunda parte comenzó con una clara ocasión para los blancos. Una galopada de Bale, que penetró en el área, derivó en un pase a Benzema, quien desde el punto de penalti disparó a las manos de Andrés Fernández. Pero al minuto siguiente, los locales se pondrían por delante. Un centro de Adrián acabó con un rechace que Manu Trigueros aprovechó para golpear y batir a Keylor Navas. Se disparaban todas las alarmas porque, pese a tener un partido menos, el Real Madrid perdía el liderato. Los blancos disponían de algo más de media hora para remediar este contratiempo. Pero lejos de arreglarse, la situación empeoró. Casi diez minutos después de abrir el marcador, Bakambu duplicaría la ventaja en el marcador para los locales. Un magnífico pase de Bruno Soriano lo aprovechó muy bien el africano con un movimiento con el cuerpo para ganarle la partida a Sergio Ramos y batir por bajo a Keylor Navas.

Zidane reaccionó retirando a Casemiro del terreno de juego para darle un voto de confianza a Isco. Nada más entrar el malacitano, Cristiano Ronaldo remató con la pierna zurda un centro al palo y Benzema mandó el rechace alto. El Real Madrid renunció al orden para buscar el gol a toda prisa. A los dieciocho minutos, un centro plano de Dani Carvajal lo aprovechó Gareth Bale para superar a Musacchio y reducir la ventaja local. Quedaban 25 minutos para salvar el liderato. A veinte minutos para el final, un disparo de Toni Kroos rebotó en Bruno Soriano y Jesús Gil Manzano señaló el punto de penalti.Sinceramente, creo que fue un penalti muy riguroso. La acción derivó en la expulsión de Fran Escribá por protestar. Cristiano Ronaldo batió abajo por la izquierda a Andrés Fernández para poner el empate a dos. Se avecinaba un cuarto de hora muy largo para unos y muy corto para otros.

A siete minutos del final, un maravilloso pase al espacio de Cristiano para Marcelo terminó con un centro perfecto del brasileño desde la banda izquierda para que Morata rematase con la cabeza para hacer el tercer tanto. Un remate picado en el que erró Andrés Fernández al blocar. El canterano, que había salido del banquillo, respondía a las mil maravillas, tal y como pide Zidane, dando la victoria a los suyos. En el último minuto pudo marcar el cuarto, tras un centro raso que no aciertan en despejar los centrales. El remate del madrileño, solo ante el portero, se marchó a la izquierda del marco local.

Anotando...

Keylor Navas: 7. Parada decisivas. Gran parte del resultado es culpa suya.
Carvajal: 5. Superado en el ataque local y algo tímido en ataque. Todo el peligro corrió por la izquierda.
Sergio Ramos: 6. Samu Castillejo fue su pesadilla, pero entre él, Pepe y los medios consiguieron frenarle.
Pepe: 6. Sin tener el ritmo de competición, resolvió muy bien las situaciones comprometidas, principalmente, sacando balones largos.
Marcelo: 7. Implicado en ataque, pero superado en defensa. Entre Castillejo y Gaspar le obligaron a pedir refuerzos.
Casemiro: 6. Se encargó de defender y despejar todos lo balones que no pudieron los centrales. 
Toni Kroos: 6. Irregular pero cumplidor. Cuando pasó el centro del campo el equipo lo notó. Hoy, algo silenciado por el centro del campo local.
Modric: 7. Activó el modo correcaminos. Defendió y tuvo mucha presencia en campo contrario. Vital. 
Cristiano Ronaldo: 7. Siguió en la linea de los últimos partidos. Colectivizándose. En banda es donde más daño hace.
Gareth Bale: 6. Acusó la falta de ritmo, pero lo compensó con velocidad y sacrificio en defensa. ¡Ah! Y con el gol que abrió la remontada.
Benzema: 6. Pasado de revoluciones. Cuando tuvo pausa el equipo se benefició y se vio al mejor Benzema.
Isco: 7. Vio los espacios antes que nadie y los supo aprovechar.
Álvaro Morata: 8. Gran partido. Actitud, movilidad y, sobretodo, gol vital para seguir arriba. Pudo sentenciar en el último minuto.
Lucas Vázquez: 5. Defendió varias jugadas, pero no le dio tiempo a más. 

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