Al Mallorca le gusta el alambre

El Mallorca renunció a la victoria. Esa renuncia comenzó tras el descanso. La poca presencia en el área contraria en la primera parte y la escasa en la segunda obligaron al Mallorca a tener que hacer una defensa perfecta durante setenta minutos. Pero si la perfección es muy dificil, para un equipo con las dificultades del Mallorca es casi imposible. Fruto de ello, a través de un penalti cometido por Biel Company, el UCAM Murcia hacía justicia en el marcador y empataba el partido. Todo ello con un sistema nuevo. Un sistema, muy atractivo para el espectador y la categoría, que trae más practicidad y menos elaboración. El punto sabe a poco a efectos de clasificación. No obstante, el mal común que lleva atravesando este último mes deja en evidencia cuál es el diagnóstico: falta de continuidad. Debe de ser el primer aspecto a corregir para continuar en esa lucha por la permanencia, que se avecina la más cara de la última década.
 
El Mallorca había cerrado la semana pasada el año centenario con una imagen bipolar contra el Tenerife. Justo trescientos sesenta y cinco días atrás, y con Steve Nash como principal reclamo social, el Mallorca había celebrado las tres cifras. En frente tenía a un rival directo para la salvación como es el UCAM Murcia de Francisco Rodríguez Vílchez. Los bermellones se sentían en deuda con la afición tras el descosido general que se había visto ocho días atrás. Para la ocasión, Javier Olaizola consideró que había llegado el momento de cambiar de sistema. Tres centrales complementados por carrileros era la apuesta del vasco para asaltar el feudo murciano. El beneficiado fue Ion Ansotegi, que formaría parte de la zaga junto con Raíllo y Héctor Yuste. También regresaba al once un añorado Juan Culio, que, en silencio, gana mucho protagonismo a la hora de mantener el equilibrio defensivo del equipo.

Los insulares salieron con el propósito de celebrar el cumpleaños con una victoria. Durante los primeros minutos, el UCAM Murcia intentó llevar la iniciativa, pero su posesión, aparte de irregular, carecería de todo peligro. Al cuarto de hora el Mallorca encontraría el gol antes que el fútbol gracias a un córner que le regaló la zaga local. Antonio Raíllo ganó la marca a Unai Albizua y batía a Biel Ribas para adelantar a los bermellones en el marcador. Pero el intento de juego de los locales, insulso, ayudado de una defensa estática permitiría a los de Olaizola tener ocasión de marcar en segundo en los minutos siguientes. Tan solo dos minutos después de marcar el primero, Brandon en el segundo palo pudo marcar el segundo con un disparo que se le fue fuera.

Jona, batiendo a Jesús Cabrero desde el punto de penalti al empatar el partido / Imagen: La Liga
 
El sistema que ponía en práctica el Mallorca, con tres centrales y carrileros, obligaba a que los insulares se coordinaran a la hora de defender. El UCAM aprovechó los momentos de descoordinación, principalmente debido al descolgamiento de los carrileros en campo contrario, para encarar a los centrales y buscar el área de Jesús Cabrero.

La segunda parte comenzó con arrebato local de cinco minutos. Tanto Jona como Iban Salvador se convirtieron en las principales vías de peligro local. El Mallorca consiguió desprenderse del acoso inicial murciano, pero no de su dominio. El albano-suizo Vullnet Basha adelantó varios metros su posición y encontró mayor claridad para decidir el último pase. Ante el dominio creciente local, Olaizola decidió retirar a Juan Domínguez para volver a dar minutos a Joan Oriol tras ocho jornadas y adelantar la posición de Angeliño los últimos veinte minutos. Además, dio entrada a Lekic para buscar la sentencia del encuentro.

Los tres cambios que introdujo Francisco Rodríguez cambiaron al equipo. Los locales tuvieron más presencia en ataque y obligaron al Mallorca ha estar perfectos en defensa. No obstante, a diez minutos del final, el colegiado Eduardo Prieto Iglesias señaló un penalti cometido por Biel Company por un agarrón y Jona desde los once metros engañó a Cabrero para establecer el empate en el marcador. En el último minuto, Angeliño pudo marcar el gol de la victoria al quedarse solo delante de Biel Ribas.


Anotando... 

Cabrero: 6. Plácida primera parte. En la segunda blocó con seguridad entre los tres palos.
Company: 6. Como carrilero pierde el efecto sorpresa en ataque que tenía de lateral y que le diferenciaba.
Ansotegi: 7. Fue el más beneficiado con el nuevo sistema y respondió con creces.
Raíllo: 7.  No solo evita los goles, también los marca. Un titularísimo y pilar del equipo.
Héctor Yuste: 7. Recuperó la solvencia que había perdido la semana pasada. Cuando está concentrado es de los mejores centrales de segunda.
Angeliño: 7. Busca soluciones fáciles en defensa y aporta creatividad en ataque.
Zdjelar: 6. El compás del equipo. Distribuye a las mil maravillas y corta todavía mejor. Hoy, demasiados espacios.
Juan Domínguez: 6. Siguió la tendencia de las últimas jornadas de ir al ataque. Más cerca del área crea más peligro.
Culio: 6. Aunque no se ve, está cogiendo un peso en el equipo enome. Con, pero sobre todo, sin balón.
Lago Júnior: 6. Potencia y velocidad. Sin estar al 100%, siempre crea peligro en ataque gracias a su variedad de recursos.
Brandon: 5. Talento sin continuidad. Seguramente el equipo estaría ocho posiciones más arriba si marcara las ocasiones que tiene.
Joan Oriol: 4. No mejoró al equipo y perdió demasiados balones fáciles.
Dejan Lekic: 5. La escasa presencia del Mallorca en ataque le impidió tener balones. 

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