Benzema ejerce de BBC

Una vez Albert Einstein afirmó que había una fuerza motriz más potente que la electricidad o el vapor. Se refería a la fuerza de voluntad. Más de cien años después, esa cita se puede aplicar a Karim Benzema. El francés fue quien comenzó a construir la importantísima victoria del Real Madrid en Ipurúa, con movilidad, con sacrificio y con velocidad. Pero, sobre todo, con actitud. Participó en los cuatro goles blancos y fue autor de dos de ellos. Y eso que hoy no le acompañaban ni Bale ni Cristiano Ronaldo. Marco Asensio y Lucas Vázquez, sin olvidarme de James Rodríguez, se encargaron de validar esa movilidad del delantero firmando un partido excepcional. Un partido que sirve para llegar al peligroso partido del martes de Champions con una imagen más que solvente, pero con la única mancha del gol encajado. Cuatro meses después, el Real Madrid sigue siendo incapaz de dejar su portería a cero fuera de casa en Liga. Aspecto a tener en cuenta para la próxima cita. 

Zidane eligió su vigésimo quinta alineación con la mente puesta en el partido del martes en Nápoles. Por ello, optó por un once plagado de rotaciones. Dos de ellas obligatorias por las molestias de Cristiano Ronaldo y la autoexpulsión de Gareth Bale contra Las Palmas. El resto, para tener a piezas fundamentales como Marcelo, Carvajal, Toni Kroos o Isco descansados para la batalla de San Paolo. Gran parte de los menos habituales tenían una doble responsabilidad. Primero, sacar los tres puntos de un feudo en el que solo 3 equipos habían logrado ganar y, segundo, recuperar el fútbol y las sensaciones que se habían perdido a cuentagotas en las últimas jornadas. Se presentaba como una buena ocasión para conseguir una victoria, sobre todo, moral.

Ambos equipos entraron bien en el partido. El Real Madrid, ordenado en torno a un 1-4-2-3, adelantó sus líneas para ejercer una presión muy agresiva, aprovechando la velocidad de Marco Asensio y Lucas Vázquez. También destacó la movilidad de Karim Benzema, clave para que hubiese una circulación rápida arriba. Además, el francés participó en la distribución del juego y el equipo lo notó. Los locales no habían salido peor, pero la solidaridad de James y los dos centrocampistas con la defensa provocó que apenas le llegaran balones a Sergi Enrich. Justo antes de llegar al cuarto de hora, una buena combinación de James Rodriguez y Marco Asensio sirvió para que los madrileños se adelantaran. Un acelerón del mallorquín con el esférico en dirección a la línea de fondo derivó en un centro en el que resbaló Antonio Luna y Benzema, tras una mano floja de Yoel, introducía el balón al fondo de la red. El primer error en defensa armero costaba un gol. Y el siguiente costaría el segundo diez minutos después. Esta vez a balón parado.

Karim Benzema, celebrando el primer gol, con Yoel de fondo. Imagen: La Liga
 
Un saque de falta desde la banda derecha de James lo aprovechó Benzema para, con la espuela, batir a Yoel, que se había quedado a media salida. Con fútbol, pero sobre todo astucia, velocidad y agresividad el Real Madrid había resuelto el partido. El transcurrir lineal del partido dejaba una moraleja: hay un Madrid cuando corre y otro cuando deja de correr. Y en Ipurúa había hecho acto de presencia el primero. Antes de llegar a la media hora, los blancos firmarían el tercer tanto. En esta ocasión, con intercambio de papeles. La línea de mediapuntas blanca fue intercambiando posiciones para encontrar el error armero. Sería Benzema, por tercera ocasión presente en jugada de gol, quien, desde la banda derecha, puso un centro raso que James Rodríguez transformaría en el tercer gol. 

Tras la reanudación, el juego madridista perdería continuidad, pero no por ello dejaría de dominar el partido. Los locales decidieron apostar por un juego más vertical, explotando las bandas y el Real Madrid aprovecharía para poner en práctica su estrategia preferida: el contragolpe. Los de Zidane estuvieron ordenados, esperando a que el Eibar propusiera primero. No obstante, cualquier error local se pagaría caro. Como el que dio origen al cuarto gol. Un pase de Benzema al espacio a Marco Asensio desde su campo terminó con una cesión del balear para James Rodriguez, quien mandó el balón al palo y el rechace lo aprovecharía Asensio para marcar con un disparo a puerta vacía y al palo largo. En una de sus reacciones, al Eibar le anularían un gol de Gonzalo Escalante de forma correcta por fuera de juego.

Con el resultado más que atado, Zidane decidió dar descanso a Modric y dejar los ultimos 20 minutos a Kovacic. Nada más hacer el cambio, recortó distancias el Eibar. Una jugada de Pedro León por la banda izquierda en la que el murciano centró al segundo palo acabó con un remate de Rubén Peña al palo largo. En dicha jugada ni González González ni el linier, que estaba más cerca, vieron el manotazo que el murciano había propinado a Nacho en la banda. También cabe culpar a Danilo, quien perdió la marca del delantero local, sin quitarle a este el mérito.

Anotando... 

Keylor Navas: 6. Recuperó parte de la fiabilidad perdida. Sin errores. 
Danilo: 6. El Eibar buscó el peligro siempre por su carril. Supo frenar a Pedro León y Escalante. Perdió la marca en el gol local.
Pepe: 5. Lejos de su mejor forma. Llegó tarde a la mayoría de las jugadas.
Sergio Ramos: 6. Bien colocado y convincente. Con Pepe a su lado ofrece más seguridad. 
Nacho Fernández: 6. Fantástico en su carril. En esta ocasión no subió tanto porque el equipo no lo necesitó. 
Casemiro: 7. Él y Modric se repartieron los robos. Partido perfecto en defensa. 
Luka Modric: 7. Más defensivo de lo habitual, pero igual de importante en la creación del equipo. Imprescindible. 
James Rodríguez: 7. Inicio algo tímido, pero luego determinante en las jugadas de ataque. 
Lucas Vázquez: 7. Tanto él como Marco Asensio marcaron la línea de presión y el ataque. También defendió. Siempre cumplidor. 
Marco Asensio: 7. Efecto pulpo. Todos los balones que tenía a su alrededor acababan en sus pies. Magnífica sociedad con James. 
Benzema: 8. La victoria y, sobre todo, el juego del equipo comenzó en su persona. Cuando pone la actitud el talento sale solo.
Kovacic: 6. En el centro del campo muestra unos atributos y cerca del área otros. Ayudó en tareas defensivas. Recambio de garantías.
Isco: 5. Saltó al campo sin la chispa mostrada en los últimos partidos.
Mariano: 5. Buscó los espacios y los encontró, pero le faltó claridad.

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