Sergio Ramos reivindica su Liga

Como si hubiera salido de El Corte Inglés, Sergio Ramos ha firmado su semana fantástica. Tres goles en dos partidos y, además, tres goles salvadores. Los dos goles de Nápoles sirvieron para cerrar el pase a cuartos de final y el tanto de hoy ha perfeccionado una remontada que a la larga puede valer una Liga. Una Liga que, en el caso de que la gane el Real Madrid, deberá llevar el nombre del 4. El camero ha vuelto a salvar al Real Madrid cuando no encontraba la claridad ante un ordenado Betis. Pero también ha salvado la titubeante actuación de los blancos en defensa y un clamoroso error de Keylor Navas, que ha compensado al final con una parada salvadora. Una parada que, al igual que el gol del camero, puede valer un título.

Ya lo había advertido Zidane en sala de prensa. "Ahora viene lo más importante. Cada día falta menos y cada punto es muy importante", decía el francés en Valdebebas. La importancia de esos primeros puntos en juego, contra el Betis, cobraría un valor mayor sobre las 18:05, cuando se confirmaba la derrota del Barça en Riazor. De ganar, el Real Madrid aseguraba recuperar el liderato de la Liga, aventajando dos puntos a los culés y con un partido menos. Por ello, el técnico no escatimó y alineó la base del equipo titular permitiéndose el lujo de rotar en varias posiciones. Titularísimos como Casemiro o Benzema se quedaron en el banquillo y el francés dio la oportunidad a James y Morata. Además, la posición de Gareth Bale, que cumplía su segundo partido de sanción tras su autoexpulsión contra Las Palmas, la ocuparía Isco, quien, algo poco habitual, coincidiría en el terreno de juego con el colombiano.

Esa movilidad que generaban los dos mediocentros la contagiaron enseguida al equipo. Era la energía de quienes jugaban menos y querían aprovechar su oportunidad. Si a esto le sumamos el gran estado de forma de ambos, el Real Madrid encontraría en ellos el principal motor para generar fútbol. La gran actuación de la sociedad Isco-James (o James-Isco) descargaría de trabajo a Toni Kroos y le permitiría jugar más liberado. Victor Sánchez del Amo alineó cinco defensas para dificultar que los blancos encontraran espacios con facilidad. Y por momentos lo logró. A los veinte minutos, un pase largo que dejó a Brasanac solo delante de Keylor Navas acabó con el portero tico desviando el balón fuera del área con la cabeza y chocando con el centrocampista bético. El visitante pidió falta y la expulsión del guardameta. Pero Mateu Lahoz no indicó ni una cosa ni la otra.

Sergio Ramos dando instrucciones durante la segunda mitad del partido / Imagen propiedad de La Liga

Pero dos minutos después de la primera acción polémica del partido llegaría otra todavía más clave. Una jugada verdiblanca por la banda izquierda acabó con un disparo de Tonny Sanabria que Keylor Navas no terminó de blocar y se introdujo en su porteria. El Betis con media ocasión había hecho un gol. A partir de ese instante, el guion que adoptaría el partido sería muy conciso. El Real Madrid, sin precipitarse, acumuló jugadores en campo contrario para intentar buscar el error en la zaga verdiblanca y empatar. Lo conseguirían a cinco minutos del final. Un pase de Modric a la banda para Marcelo terminó con un centro del brasileño, previa bicicleta, que Cristiano Ronaldo aprovechó para, flexionando el cuerpo para amoldarlo a la altura del balón, batir a Adán por su derecha.

En la segunda parte, el Betis adelantó diez metros su linea de presión y decidió someter más a los centrales a la hora de sacar el balón jugado. Con ese cambio de actitud, los béticos conseguirían poner en apuros a la defensa local. No obstante, el peligro que traía esa nueva propuesta eran los espacios que dejaban atrás y que los blancos podían aprovechar con el talento individual. Poco a poco los de Víctor Sánchez se subían a las barbas a los blancos y estos intentarían contrarrestar ese peligro que llegaban cada vez que cruzaban el centro del campo con chispazos peligrosos en ataque. Chispazos, sin embargo, que carecían de la claridad necesaria en los últimos metros para que se convirtieran en ocasiones claras de gol. Para solucionarlo, Zidane decidió meter a Lucas Vázquez en sustitución de un ovacionado James Rodríguez. 

A los 72 minutos, el linier mal anularía un gol legal a Cristiano Ronaldo, quien había batido  a Adán con una gran vaselina. El portugués había aprovechado un pase de Modric para incrustarse entre los centrales. Pero cinco minutos después, un magnífico contragolpe iniciado con un pase largo de Marcelo acabó con una galopada de Lucas Vázquez y un agarrón de Cristiano Piccini que le costaría la segunda tarjeta amarilla y la expulsión. Para los últimos diez minutos, Zidane decidió agotar sus cambios metiendo a Marco Asensio en detrimento de Isco, quien había firmado un partido muy correcto. Un minuto después, el Real Madrid volvería al escenario más repetido de toda la temporada. Y en este escenario figuraría Sergio Ramos como principal protagonista. El camero aprovechó un error en la marca para entrar en carrera y batir con un potente cabezazo a Adán y firmar la tercera remontada de la temporada en Liga. El central, con los datos en la mano y, sobre todo, con hechos se está erigiendo como el jugador de esta Liga. Liga que tiene un poquito mas cerca el Real Madrid. 


Anotando...

Keylor Navas: 6. Verdugo y héroe a partes iguales. Error garrafal en el gol bético y parada salvadora en el minuto 93.
Carvajal: 6. Concentración en ataque y con la alerta activada para vigilar los ataques de Ceballos.
Sergio Ramos: 8. El as en la manga que guarda el Madrid partido tras partido. El hombre de la Liga. Hoy, otro gol salvador.
Nacho Fernández: 6. Muy exigido en los momentos que el Betis quiso atacar. Sin ser su mejor partido, mostró seguridad.
Marcelo: 6. En movimiento constante, pero agobiado cuando no encontró espacios. De un centro suyo nació el gol del empate.
Toni Kroos: 7. Agradeció el trabajazo de Isco y James, lo que le permitió liberarse y dar más equilibrio. Solo falló un pase en todo el partido.
Modric: 6. Destensado. Le sobraron pérdidas y le faltó atrevimiento para terminar las jugadas con un disparo.
James Rodríguez: 7. A su fuerte, los centros y conducción, le sumó trabajo. Partido muy trabajado de James. 
Isco: 6. Pudo marcar un golazo. Destellos de calidad marcados por la irregularidad.
Cristiano Ronaldo: 7. Marcó el gol del empate y falló varios controles por exceso de confianza que pudieron ser el segundo.
Álvaro Morata: 6. Gran primera parte, pero mal aprovechado en la banda durante la segunda.
Benzema: 6. Cuando entró el equipo encontró la cordura y la regulación en las transiciones en ataque.
Lucas Vázquez: 7. Amenaza constante. Una cabalgada suya originó la expulsión de Piccini.
Marco Asensio: 6. Tuvo diez minutos en los que tuvo que hacer el trabajo inteligente. Defender y aguantar balones. No pudo exhibir cualidades. 

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