Sergio Ramos saca al Real Madrid del infierno a cabezazos

Dos goles de Sergio Ramos y uno de Morata permiten al Real Madrid esperar rival en el sorteo de cuartos de final. Los dos goles del camero llegaron a modo de salvavidas para frenar un verdadero asedio napolitano durante la primera parte. El Nápoles puso la verticalidad, la velocidad y el desborde y el Madrid la defensa y los goles. El Real Madrid encontró el gol antes que el juego. Pero en los grandes partidos, con aires de final, como era este, es cuando más cómodo se siente el sevillano. En el fútbol no predomina el jugar bien. Ha de predominar el atacar. Y si te ves superado, el defender bien. A los blancos lo segundo les valió el billete para los cuartos de final. Unos cuartos en los que estarán Sergio Ramos y Luka Modric, que no vieron la tarjeta amarilla de la que estaban apercibidos
 
Zidane alineó a quienes tenía que alinear. Sacó toda la artillería disponible para cumplir con la palabra dada desde la sala de prensa e ir a por la victoria. Si había algún partido en el que se tenía que arriesgar a jugadores era este. El Nápoles estaba ante el partido de su vida, con el pase a los cuartos de final por primera vez en su historia como recompensa. La primera media hora podía ser crucial y por ello el técnico francés sacó a la BBC para buscar el gol que sentenciara la eliminatoria. Los jugadores debían de poner el fútbol, ya que del ambiente se encargaban los tifosi napolitanos con un espléndido colorido, propio de una final.

Los azzurri se contagiaron de la atmósfera que se había formado alrededor de la pista de atletismo y salieron a ganar terreno a los blancos, hoy de negro. Su principal argumento ofensivo estaba en las dos bandas. En explotar la velocidad de José Callejón y Lorenzo Insigne. Pero en el primer cuarto de hora vieron como en los centros no estaba la solución, principalmente porque los balones aéreos estaban sobreseguros con dos centrales como Pepe o Sergio Ramos. Por ello, los de Maurizio Sarri optaron por mover a los centrales a una banda y en segunda línea aprovechar los espacios. Así conseguirían adelantarse en el marcador. Un balón que no pudo controlar Casemiro acabó con en las botas de Dries Mertens que, tras recibir de Hamsik en carrera, batió a Keylor Navas con un disparo raso al palo largo.

Sergio Ramos, celebrando el segundo gol, con Cristiano y Callejón de fondo / Imagen: UEFA

El Real Madrid había salido ordenado y replegado. No había salido mal. No era un mal planteamiento teniendo en cuenta los rasgos que caracterizaban al rival. Debía de tener las líneas juntas para no verse con una mayor desventaja antes del descanso. No obstante, pecó de estar replegado demasiado atrás. El primer acto de presencia serio del Real Madrid llegaría a la media hora gracias a un disparo de Cristiano Ronaldo que acabó en el palo corto, tras diblar a Pepe Reina. El Nápoles reaccionó a los 35 minutos con un disparo de Dries Mertens al palo.

Comenzó la segunda parte y Sergio Ramos pidió turno. Turno para convertirse en protagonista del partido. Turno para vestirse de salvador. Para silenciar a cabezazos el dolor de cabeza que había sido San Paolo y, sobre todo, el Nápoles en la primera parte.  A los seis minutos de la segunda mitad, el Real Madrid empató el partido con un testarazo de Sergio Ramos en el primer palo. El camero, que tiene un velcro en la cabeza, aprovechaba un magnífico centro de Toni Kroos para empatar el partido y medio sentenciar la eliminatoria. Dejaría la sentencia a medias para completarla cinco minutos después. Las dudas que afloraron en los italianos derivaron en otro saque de esquina. Esta vez desde el otro lado. Ahí volvería a aparecer Sergio Ramos. El camero, en su hábitat natural, aprovechó un balón aéreo para rematarlo y, tras golpear en Mertens, marcar el segundo gol. Con dos jugadas muy simples los blancos tiraban por tierra el extraordinario planteamiento del Nápoles.

En el último cuarto de hora, los locales acusaron en las piernas el cansancio de la presión efectuada durante la primera parte. Ese cansancio se tradujo en varias pérdidas en campo propio de Diawara que el Real Madrid aprovechó para salir al contragolpe. En uno de ellos, en el último minuto, Álvaro Morata marcaría el 1-3 definitivo. Un centro de Marcelo que remató Cristiano y paró Pepe Reina lo aprovechó el canterano para llegar en carrera y anotar el tercer y definitivo tanto que firmaba el pase de los blancos a los cuartos de final.

Anotando... 

Keylor Navas: 6. Blocó todos los disparos peligrosos locales. No pudo hacer nada en el gol.
Carvajal: 7. Partido muy completo que pudo concluir con un golazo en los instantes finales.
Sergio Ramos: 8. Dos goles en forma de salvavidas. Se creció a partir de los goles.
Pepe: 6. Mertens e Insigne le pusieron a prueba constantemente. Notable por arriba.
Marcelo: 6. De más a menos. Apenas apareció en la segunda mitad. No está en su mejor momento.
Casemiro: 6. El Nápoles aprovechó sus pérdidas para generar peligro. En la segunda parte apareció el mejor Casemiro.
Modric: 7. Tuvo que fundirse en defensa en la primera parte y apenas se le vio en ataque.
Toni Kroos: 6. De sus botas nacieron dos de los tres goles. Muy solidario ante el asedio de la primera mitad.
Cristiano Ronaldo: 7. La falta de confianza le privó de marcar. Pero combinó, generó espacios y mandó un balón al palo.
Gareth Bale: 5. Poco participativo en ataque y superado en defensa en la primera parte.
Benzema: 6. Tuvo una escasa participación en ataque en la primera parte.
Lucas Vázquez: 6. Aportó la electricidad que acostumbra.
Morata: 7. Muy buenos minutos. Participó en todos los contragolpes y marcó otro gol.
Isco: 7. Jugó con todo a favor. El Nápoles dejó muchos espacios y él puso el talento. 

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