Cristiano Ronaldo sirve las séptimas semifinales consecutivas al Real Madrid

Real Madrid y Bayern firmaron una oda a la Champions. Una verdadera batalla que acabó con los blancos accediendo por séptima temporada consecutiva a las semifinales de la Champions. Un hito histórico, puesto que es el primer equipo que lo logra. Una eliminatoria que tiene un nombre propio en el bando local, Cristiano Ronaldo, y dos en el visitante: Jerome Boateng y Arturo Vidal. El luso marcó cinco goles decisivos que eclipsaron una eliminatoria cuestionable en cuanto a juego. En esta ocasión tres goles, uno de ellos en fuera de juego, que terminaron por desactivar al Bayer de Ancelotti, que le sobró posesión y le faltó remate. Dos disparos a puerta (uno de ellos de penalti) ejecutó el conjunto bávaro en el partido en el que tenía que ir a golear. Uno de los nombres de los alemanes fue Arturo Vidal. El chileno perdió el norte y se autoexpulsón a falta de cinco minutos para el final, con toda la prórroga por delante. Un error que supuso la antesala de la eliminación de los visitantes.
 
La primera final de la semana comenzó pasadas las 19:15 de la tarde, cuando el autobús del Real Madrid llegaba al Santiago Bernabéu con miles de aficionados aupando al equipo para la cita. El recibimiento había estado a la altura de quien lo había pedido: el seguro de vida Sergio Ramos, el jugador que tiene más derecho a hacer peticiones a los aficionados. Quien está poniendo nombre a esta temporada  blanca. La conjetura no sería fácil contra un Bayern que llegaba a la capital con toda su mordiente, personificada en Lewandowski, y con la casi obsesión de remontar. Más que preocuparse por no encajar, el Real Madrid tenía que preocuparse por marcar. Por ello, Zidane decidió que fuese Isco, el héroe de Gijón, quien ocupara la vacante de Bale. El técnico francés había plasmado toda la cordura que tenía a su alcance con el once.

El partido comenzó con un ritmo de vértigo. Se enfrentaban dos equipos rápidos, con ataques peligrosos y defensas temerarias. El Bayern asumió el papel protagonista desde el principio. Apostó por el juego combinativo apoyado en la velocidad de Ribéry y Robben, principal amenaza bávara. A la media hora se llegó con una ocasión clara por equipo. A los diez minutos, el holandés no aprovechó un rechace en el vértice del área pequeña y mandó un disparo mordido a la izquierda de la portería de Keylor Navas. Pero pasados los veinte minutos, Carvajal efectuó un fuerte centro chut que Manuel Neuer no logró blocar y cuyo rechace desde el punto de penalti Sergio Ramos remató y Jerome Boateng sacó bajo palos. Diez minuto después, Toni Kroos confirmaría el cambio de tendencia con un disparo desde fuera del área que se marchó cerca de la escuadra.

Cristiano Ronaldo, celebrando el primer tanto del partido con uno de los fondos / Imagen: Champions League
 
La segunda mitad comenzó con dos serios. Uno por equipo. Isco mandó fuera un rechace desde la frontal del área y dos minutos después, Marcelo sacó bajo palos el primer disparo a puerta de los alemanes, a cargo de Robben. Robben se encargaría de hacer muy áspero el reencuentro con su ex equipo. Acto siguiente de perdonar el tanto del empate, forzó un penalti en el que Casemiro llegó tarde y le cazó. Lewandowski se encargaría de abrir el marcador y hacer creer un poco más a los alemanes. El Real Madrid encajó psicológicamente mal el gol y ello lo aprovecharía el Bayern para hacerse con el dominio absoluto del partido. Comenzaba un verdadero acoso y derribo de los pupilos de Ancelotti. El pase blanco estaba en la defensa.

Ante el crudo escenario en el que se encontraban los locales, Zidane decidió aplicar la misma estrategia que en el partido de ida, pero con protagonistas diferentes. El técnico francés dio entrada a Marco Asensio y retiró del terreno de juego a un Benzema que no había hecho acto de presencia desde el descanso. Lo que nadie se esperaba era el guion que se avecinaba para el último cuarto de hora. En el minuto 75, un magnífico centro de Casemiro y una colaboración de Boateng, que se quedó clavado, lo aprovechó Cristiano para batir a Neuer por el segundo palo. Cuando el Real Madrid se veía ya en semifinales llegó la jugada absurda de la competición. Una jugada desafortunada para los blancos acabó con Sergio Ramos introduciéndose involuntariamente el balón en propia puerta. Con el 1-2 y con ambos equipos más preocupados de no encajar que de marcar, el partido se encaminó a la prórroga. 

Ninguno de los dos equipos fue capaz de controlar el partido durante el tiempo extra. Se dedicaron a atacar por impulsos y a aprovechar los espacios que dejó el rival fruto del cansancio. Neuer metió una mano determinante a Marco Asensio antes de llegar a los cien minutos de partidos. Pero en el último minuto de la primera parte de la prórroga, Sergio Ramos centró un balón al punto de penalti y Cristiano, en fuera de juego que no vio Viktor Kassai, controló con el pecho para batir a Neuer. El Bayern lo intentó más por obligación que por entereza, pero a los pocos minutos se acordó que jugaba con un jugador menos. Se acordó cuando Marcelo aprovechó un espacio para entrar por el centro, aprovechando otro error de Boateng, buscar el cuerpo de Neuer y ceder el balón para que Cristiano Ronaldo a puerta vacía anotara el quinto. Un gol que levantó del sillón a propios y extraños y que sentenciaba la eliminatoria.

No obstante, no sería el último. Se suele decir que lo bueno se deja por el final. Marco Asensio dio sentido a esta afirmación. Recuperó un balón para marcarse una jugada antológica que volvería a justificar los minutos que le da Zidane en los partidos importantes. Con la superioridad numérica en el terreno de juego, el mallorquín recuperó el balón en el centro del campo para seguir con una carrera de cuarenta metros, un driblling determinante y un gol al palo largo de delantero top

Anotando...

Keylor Navas: 6. Muchas llegadas del Bayern, pero pocos remates a puerta. Seguro por arriba.
Carvajal: 7. Muy bien en ataque y descuidado en defensa. Necesitó el oxígeno de Modric.
Sergio Ramos: 7. Central con alma de delantero. Imperial atrás y dispuesto arriba. Mala suerte su gol en propia.
Nacho Fernández: 6. Muy exigido, muy presionado y examinado continuamente. Pero bien resuelto.
Marcelo: 7. Como uno más de la BBC, pero , como Carvajal, muy exigido atrás.
Casemiro: 7. Batalla brutal con Arturo Vidal de la que, por momentos, salió ganador. Partido muy exigido, con asistencia incluida.
Modric: 6. Puso la imaginación y la intención.
Toni Kroos: 8. Dulce venganza. Le cogió el gustillo a llegar en segunda línea. Y de esas acciones llegaron las ocasiones más peligrosas.
Isco: 7. Omnipresente. Fue el enganche de todo el equipo. En estado de gracia.
Cristiano Ronaldo: 7. Cinco goles salvadores y claves que eclipsan una eliminatoria fallona.
Benzema: 6. Más centrado en asistir que en rematar. Desaparecido en la segunda parte.
Marco Asensio: 8. Volvió a salir y a ser el revulsivo determinante. Otro golazo para la Asensioteca.
Lucas Vázquez: 5. Sigue sin tener la chispa del año pasado, pero lo compensa con trabajo.
Mateo Kovacic: 5. Jugó los últimos minutos con la eliminatoria decidida. Puso contención.

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