Derrota por impotencia

Un partido más, el gol diferenció al Mallorca de su rival. Un partido más, decidió un partido en el que el Mallorca hizo tantos méritos como su rival para ganar. Un Mallorca más preocupado de no encajar que de marcar en la primera parte y con más empuje que fútbol en la Segunda. Salvo remontada antológica, el Mallorca está condenado a descender a Segunda B, no por fútbol, ni por defensa. Por falta de gol. El mal mayor que la plantilla ha ido exhibiendo jornada tras jornada y que tiene que disimular en las ocho jornadas que quedan (24 puntos) para salvar la categoría. El Zaragoza, dominador sin excesivo peligro en la primera parte, y desfondado en la segunda, sacó buena renta de un gran gol de Ángel que lo pone a las puertas de la permanencia. Un Ángel que ya suma 19 goles esta temporada. Seguramente, esta sea la principal diferencia de lo que se vio.

Sergi Barjuán sacó un once titular plagado de novedades. En sus últimas comparecencias de prensa ya había manifestado que necesitaba a jugadores comprometidos y que supieran aguantar la presión. Alineó a los once que consideró que mejor reunían estos dos requisitos. La novedad comenzó en la defensa y llegó hasta el ataque. Ni Antonio Raíllo ni Jon Ansotegi eran titulares. Sorprendente, puesto que era la pareja de centrales que se había consolidado en el último mes. Pleguezuelo sustituyó al andaluz y Yuste retrasó su posición para sentar al vasco. El técnico catalán quiso cubrirse las espaldas con un trivotazo. La sorprendente entrada de Álex Vallejo vendría acompañada de la de Zdjelar, ambos como escuderos de Culio, que jugaría más adelantado. Era un once valiente, en el que el técnico tenía más que ganar que perder. Un once en el que los jugadores debían darle la razón a su técnico.

Con puntualidad británica comenzó un partido con cartel de Primera, pero realidad de Segunda. El Mallorca se plantó en La Romareda con las líneas muy juntas en defensa, por momento mostrando un 1-4-1-4-1. Un repliegue que complicó la circulación del balón del equipo local. La primera ocasión clara llegaría a los trece minutos. Un balón que Pleguezuelo no logró cortar dejaba solo a Ángel Rodríguez, pero Héctor Yuste, en un amago de despejar el peligro, desvió el balón por arriba a su propia portería. Roberto Santamaría, en un acto de valentía, salió de su portería y en tras un malentendido con Yuste dejó el balón para que Lanzarote probara suerte desde fuera del área. El disparo del extremo catalán con la zurda se marchó levemente por arriba. Era un primer desajuste defensivo que llamaba a los fantasmas del pasado. O del presente.

Brandon Thomas, justo después de perder un balón en un lance del partido / Imagen: La Liga
 
El partido poco a poco se convirtió en un reto continuo de los maños con las espaldas de la defensa bermellona. Con Alberto Zapater como arquitecto, Ángel Rodríguez comenzó a recibir balones a la espalda de los centrales para intentar lograr quedarse a solas con Santamaría. De hecho, a los veinticinco, el portero rojillo, con una doble parada, evitaría que los de César Láinez se pusieran por delante. A los trenta y cinco minutos de la primera parte, Ángel Rodríguez remató un saque de esquina en el segundo palo para batir con una vaselina a Santamaría y adelantar al Zaragoza en el marcador. Los bermellones, un partido más, se veían por detrás en el marcador y con la obligación de nadar contracorriente.

En la segunda parte, el Mallorca dio un paso adelante y decidió apostar por elaborar jugada en campo contrario. Subió un peldaño la intensidad y avanzó varios metros, lo que le permitió visitar de manera regular el área de Álvaro Ratón. A la hora de partido, Sergi Barjuán decidió arriesgar y decidió prescindir del trivote, retirando del verde a Culio, y meter más desborde a través de la entrada de Salomao. El Zaragoza sofocaría el dominio inicial visitante con dos llegadas peligrosas en las que, primero Lanzarote y después Ángel, no lograron ver puerta.

Con más empuje que fútbol, el Mallorca fue ganando metros con el paso de los minutos y las ocasiones fueron ganando claridad. Así, a los 72 minutos, una galopada de Héctor Yuste derivó en un balón en profundidad para Lago Júnior, que ejecutó con la punta de la bota, pero Ratón cerró las piernas para desbaratar la ocasión más clara hasta el momento del Mallorca. El Mallorca había inclinado el campo definitivamente, pero el gol brillaba por su ausencia. La afición local tenía el susto en la cara y el Zaragoza inconscientemente se estaba echando para atrás. El técnico mallorquinista decidió agotar sus cartas metiendo a Pol Roigé en el terreno de juego y así buscar todavía más desborde para terminar de desarbolar a un Zaragoza que llegaba bajo mínimos a los minutos finales. El Mallorca más anárquico y desordenado de todo el partido supo aprovechar el agotamiento local para terminar el partido en el área zaragocista. No obstante, y debido al mismo mal que le ha llevado a estar abajo, no encontró recompensa

Anotando...

Santamaría: 7. Sacó dos paradas salvadoras a Lanzarote y Ángel. El mejor en la primera mitad.
Campabadal: 6. Fue el motor del equipo en la segunda parte. Buenos minutos del catalán.
Héctor Yuste: 7. Todo el fútbol y toda la creación del Mallorca pasa por sus botas. Él saca el balón y reparte juego juegue donde juegue. Pero no basta.
Pleguezuelo: 6. Partido correcto, con un único error que pudo costar un gol en la primera parte.
Joan Oriol: 6. De los mejores partidos de toda la temporada del catalán. Concentrado atrás y con visión en ataque.
Zdjelar: 5. Le molesta jugar con dos personas más cerca del él y con el trivote se vio. Ha tenido actuaciones mejores.
Álex Vallejo: 5. No se complicó. Buscó el pase seguro en campo propio.
Culio: 6. Se contagió en todo momento del ritmo del equipo. En los mejores minutos del Mallorca se vio una buena versión del argentino.
Lago Júnior: 6. De menos a más, aunque fuera de forma. El declive del equipo se ve en sus actuaciones. Aun así, fue de lo mejor en la segunda parte.
Brandon: 4. Pelea y corre. Pero lleva meses sin crear ocasiones de peligro. Y todavía más sin marcar. Necesita resetearse.
Lekic: 5. No le llegaron balones y apenas participó en el juego.
Salomao: 6. De los jugadores que mejor llega al tramo final. Desbordó y se desfondó.

Óscar Díaz: 4. Transparente, desquiciado y desapercibido.
Pol Roigé: 5. Chispazos insuficientes.

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