Isco se viste de héroe y da media Liga al Real Madrid

Una actuación antológica de Isco dio la victoria al Real Madrid y hundió al Sporting. Una actuación que comenzó a labrarse a los veinte minutos y se formalizó en el minuto noventa. Dos disparos del malagueño que rescataron al Real Madrid cuando se dejaba puntos contra un más que digno Sporting. Los de Rubi supieron disimular sus limitaciones tácticas con orden, oficio y mucho pundonor. Ese pundonor que les dio dos goles. El gran partido de los asturianos se aprecia en la linealidad del marcador, pues tuvieron contra las cuerdas a los blancos hasta en dos ocasiones. Esa magnífica actuación obligó a que el Real Madrid tuviese que recurrir a la mejor versión de sus jugadores para ganar. En concreto uno: Isco. Una actuación que puede valer una Liga, pero que, por el momento, vale con llegar líder al Clásico del próximo domingo. Eso sí que puede ser una ventaja o la antesala a la Liga. 

Tras poner la primera piedra en el camino de las semifinales de Champions en Munich, el Real Madrid llegaba a Gijón con la segunda línea para defender el liderato. Una salida más complicada de lo que indicaba la clasificación contra un rival que en las últimas temporadas había encontrado la receta para, al menos, poner a los blancos en complicaciones. Pese a las dificultades que presentaba el partido, Zidane priorizó la competición continental y solamente jugó Sergio Ramos como titularísimo. El francés consideró que era la tarde idónea para experimentar en defensa. Danilo ocupó el lateral derecho y Fabio Coentrao, el izquierdo en el quinto partido en el que participaba esta temporada. Las rotaciones habían dejado a la BBC fuera de la convocatoria, fiando a Lucas Vázquez, Marco Asensio y Álvaro Morata toda la producción en ataque.

Pese a no ser un partido de su Liga, el Sporting se agarraba a la más remota posibilidad de poder puntuar frente al Real Madrid. Los rojiblancos venían de registrar solamente una victoria en los últimos nueve enfrentamientos y de recibir una sonrojante goleada en Anoeta. Por ello, los pupilos de Rubi salieron bien plantados, bien ordenados y sin ningún tipo de complejo a la hora de atacar. De hecho, a los trece minutos, los asturianos se adelantaron en el marcador. Una combinación nacida de las botas de Duje Cop acabó con una maravillosa asistencia de Mikel Vesga de cuchara por encima de los centrales que dejó clavada a los centrales.


Isco, celebrando el primer gol con Sergio Ramos, Asensio y Kovacic / Imagen de La Liga

Pero los blancos arreglaron con una maravilla de Isco el desaguisado que había provocado su defensa y, sobre todo, el centrocampista vitoriano. Tan solo dos minutos duró la alegría en la parroquia local. El tiempo que tardó el malagueño en recoger un balón tras una transición blanca y, tras tres toques, clavar un zurdazo a la escuadra. Con más verticalidad que elaboración, el Real Madrid conseguía empatar. El Real Madrid se aferró a Isco, el verdadero faro que guion el juego blanco ante la telaraña diseñada por Rubi. A los veinticinco minutos, los blancos tendrían en la cabeza de Morata el segundo tanto. Pero el remate del madrileño, que superó a Babin, se marchó por encima del marco local. Poco a poco el Real Madrid fue ganando terreno y conociendo mejor las virtudes, pero sobre todo las carencias, del rival.

El Sporting no daría su brazo a torcer y, nada más comenzar la segunda mitad, Mikel Vesga aprovechó un cúmulo de errores en la defensa visitante y anotó el segundo gol de los locales tras recibir un balón de Babin. El centrocampista vitoriano, que había asistido en el primer gol, se inventó una parábola preciosa que se coló por la escuadra de Kiko Casilla. Segundos antes, Álvaro Morata había perdonado el segundo gol en la línea de gol tras un remate de Nacho Fernández. Ante el nuevo escenario que el gol había planteado, Zidane decidió mover el banquillo. El francés entonó el mea culpa con el primer cambio. Retiró a Fabio Coentrao y dio entrada a Marcelo para buscar el desborde que requería su equipo y los espacios que sus compañeros no encontraban. Enseguida el cambio daría sus frutos. Los blancos conseguirían empatar de nuevo el partido con un cabezazo de Morata al palo largo.

A los 70 minutos, Isco firmaría una de las jugadas de la temporada. El malacitano recogió un balón en el centro del campo y, regate a regate, llegó al punto de penalti, donde, tras driblar a cinco rivales, perdió el esférico. Una jugada fantástica que le sobró un regate y le faltó un disparo. Disparo que Marcelo ejecutaría acto siguiente, raso, a la derecha de la portería de Pichu Cuéllar. A partir de ahí, el Real Madrid tumbaría el campo a su favor en los minutos restantes. El partido se convirtió en un monólogo visitante que solo el orden y el pundonor local impidió el gol blanco. Zidane apuró sus cartas sacando a Casemiro por Mateo Kovacic. Era un cambio algo extraño por las circunstancias en las que se daba. El cambio invitaba a pensar que el francés se atrevería con subir a Sergio Ramos para rematar balones, puesto que si no, no se entendía que no se arriesgara. 

Pero cuando más cerca parecía estar el final de un partido de resultado dramático para los blancos, Isco aparecería. Recogió un balón en el vértice izquierdo del área y, sin apenas pensar y con un leve toque, se colocó el esférico para golpearlo por el palo corto de Iván Cuéllar. Un disparo tan rápido como traicionero que el guardameta local fue incapaz de prever y, por ello, se tiró tarde. Ese disparo valía la victoria y la segunda remontada blanca en apenas cuatro días


Anotando...

Kiko Casilla: 6. Fiabilidad y seguridad cuando el Sporting llegó al área. Bien por arriba.
Danilo: 6. De menos a más. Correcto en la primera parte y voluntarioso en la segunda.
Nacho Fernández: 5. Perdió la consistencia que había ganado en los meses anteriores.
Sergio Ramos: 5. Dos errores en toda la defensa que ocasionaron dos goles rivales.
Fabio Coentrao: 4. Recuperó el físico, pero pasó desapercibido.
Kovacic: 7. Echó en falta a Kroos y Modric a su lado para sacar con mayor fluidez la pelota.
Isco: 9. El mejor de los 22. Rescató al Real Madrid empatando en la primera parte, tiró del carro durante la segunda y dio la victoria en el 90.
James Rodríguez: 5. Pasó desapercibido durante la primera parte y apenas tocó balón.
Lucas Vázquez: 5. Sin la chispa con la que nos asombró la temporada pasada. Aportó trabajo en defensa y solidaridad. 
Marco Asensio: 6. Aportó soluciones y alternativas. Buena actuación eclipsada por Isco.
Álvaro Morata: 7. Lo intentó hasta que marcó. 
Marcelo: 6. El equipo notó su salida del banquillo. Aportó todos los recursos ofensivos que no se habían visto con Coentrao. Jugador fundamental. 
Mariano Díaz: 5. Peleó todos los balones que veía cerca, pero apenas tuvo ocasiones.
Casemiro: 5. Tres minutos que hacen imposible juzgarle. Se limitó a contener el centro del campo y a evitar que el Sporting pudiese salir al contragolpe. 

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