Moutinho pide un voto de confianza

Con más retraso del esperado, el Mallorca de Sergi Barjuán estrenó el casillero de victorias. Una victoria tan necesaria como autoritaria en un campo en el que en 2017 todavía no había vencido nadie y que en toda la temporada solo el Reus había sido capaz de llevarse los tres puntos. Un partido en el que el Mallorca giró sus puntos fuertes y débiles para convertirse en todo una paradoja con respecto a lo que se había visto durante la temporada: un Mallorca con pegada y con una inseguridad inaudita atrás. Una victoria que comenzó a construir un gran Álex Vallejo, que capitaneó un incansable Culio y que remató  un activo Moutinho. Todo ello con la dosis habitual de sufrimiento que conlleva un partido del Mallorca.
 
El nerviosismo se apreció en los jugadores del Mallorca desde el primer minuto. A las diferentes faltas sobrantes que cometieron los insulares se sumó una tarjeta innecesaria que vio a los ocho minutos Lago Júnior por no dejar sacar de banda. Eso suponía que el costamarfileño jugaría 82 minutos condicionado por esa amonestación. El Mallorca había apostado por una clara estrategia de jugar balones largos y directos a la espalda de los centrales. Un plan que parecía contradecirse con lo que se había intentado proponer durante toda la temporada. No obstante, destapó las carencias del mejor filial de España. Sin abandonar la posesión, se pudo ver esa mayor verticalidad que había reclamado Sergi Barjuán desde la sala de prensa. A los trece minutos, los bermellones tendrían la ocasión más clara de la primera mitad. Un balón largo de Héctor Yuste a la espalda de los centrales lo aprovechó Moutinho, pues David Carmona rompía el fuera de juego, para enganchar una volea que se marchó a la derecha del marco de Caro.

Con el paso de los minutos, el Sevilla Atlético se fue desentendiendo de la posesión y el Mallorca se adueñó del balón. A la media hora, una larga combinación bermellona terminó con un balón interior de Culio para Brandon Thomas, que fue derrobado por Bernardo. De la Fuente Ramos señaló pena máxima para los bermellones. El encargado de ejecutar el disparo fue el propio Brandon, que engañó a Caro para romper su sequía de seis meses sin ver portería y anotar su noveno tanto del curso. El Mallorca encontraba la recompensa a una media hora realmente buena de combinación, pero algo escasa de peligro. El gol sirvió para que los hispalenses pasaran del centro del campo, incluso pisaran área contraria, pero sin llegar a generar ocasiones claras de gol.

Moutinho, celebrando con Angeliño el primer tanto anotado por el luso / Imagen: La Liga

La segunda mitad comenzó con un doble susto para el Mallorca. Borja Lasso ganó la posición a Angeliño y remató un balón prolongado en un saque de esquina por encima de la portería de Santamaría. Pero tres minutos después, otra defensa pasiva del Mallorca terminaría con un disparo de Marc Gual dentro del área que paró con atención el guardameta navarro. Era la primera amenaza seria del catalán. Una amenaza que no repetiría dos veces. Sin embargo, cuando más cerca parecía estar del empate el equipo andaluz, Moutinho recibió un balón de Angeliño y se sacó un zurdazo para, previo golpeo en el larguero, marcar el segundo gol visitante. El Mallorca se vio con los tres puntos en el bolsillo con media hora por delante y le pasó factura. Adoleció del mismo problema que lleva arrastrando en este último tercio de temporada. Esa relajación la aprovecharía Ivi para ganar el salto a los centrales y recortar distancias.

Llegados a la hora de partido, el Mallorca encontraría el tercer gol un minuto después de haber podido encajar el empate. Un gran robo de Angeliño, que cedió a Brandon, condujo muy bien el de Santanyí, levantó la cabeza y, tras arrinconar a la defensa, dejó el balón al balcón del área para que llegara Mourinho y anotara con una fantástica definición por la escuadra. El Mallorca había conseguido hacerle al rival lo que estaba acostumbrado a que le hicieran. Robo y gol. Por delante quedaba media hora en la que, más que controlar el partido, era importante saber gestionar los tiempos.

El peligro sevillista en los últimos minutos llegaría fruto de la falta de contundencia de los bermellones en las jugadas a balón parado. Así, Borja Lasso en dos ocasiones pudo rematar un saque de esquina para recortar distancias. Pero a ocho minutos para el final, Edu Campabadal cometería el segundo penalti contra el Mallorca. Un penalti que convirtió Ivi y que obligaba al Mallorca a aguantar los últimos cinco minutos con una concentración máxima en defensa, puesto que los hispalenses buscarían el empate. No obstante, los bermellones tiraron de personalidad para llevar el partido a su terreno y evitar que el Sevilla Atlético pudiese tener cualquier opción de empatar el partido. Así, el Mallorca recorta tres puntos y da el primer paso para consumar la salvación más complicada de la última década. Tres puntos que podrían ser seis si la semana que viene se vence al Elche en Son Moix. Un Elche que llegará descabezado tras la destitución de Alberto Toril. El Mallorca tiene 18 puntos por delante para recortar 6.

Anotando...

Santamaría: 6. No le hizo falta lucir su faceta salvadora. Transmitió seguridad en todas sus acciones.
Campabadal: 7. Se ha convertido en uno de los pilares en la salida del balón desde atrás. Su penalti manchó un gran partido
Héctor Yuste: 5. Sus balones a la espalda de los centrales hispalenses fueron el arma más peligrosa del Mallorca.
Pleguezuelo: 5. Muy exigido por Borja Lasso. Demasiado relajado en la segunda parte.
Joan Oriol: 6. Sergi Barjuán ha conseguido sacarle toda la concentración que entrenadores anteriores no supieron. Defiende y sabe cuando subir. Gran rendimiento.
Álex Vallejo: 7. El coche-escoba del equipo. Trabajazo de recuperación que no se ve. Le ganó la batalla a San Emeterio.
Culio: 6. Capitaneó y fue el pulmón de todas las opciones de ataque del equipo. Buen partido.
Angeliño: 7. De menos a más. Soberbia segunda parte, que fabricó los dos goles de Moutinho.
Brandon: 6. Oficio y pundonor que se premiaron con un gol de penalti. Necesita confianza.
Moutinho: 7. Dos golazos que mantenienen con vida al Mallorca. Muy participativo.
Lago Júnior: 5. Poco peligro. Comenzó el partido pasado de revoluciones, pero se fue calmando.
Zdjelar: 5. Se encontró a un equipo demasiado partido y no supo darle cohesión. Papel basado en ofrecer balones largos.
Pol Roigé: 5. Poca participación en los momentos de mayor empuje local.
Dejan Lekic: 6. Jugó el partido que le tocó jugar en los últimos diez minutos. Más cerca del córner que de la portería.

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