Real Madrid - Alavés, o cómo resolver un compromiso en cinco minutos

El Real Madrid celebró el regreso de la competición liguera con una victoria. Una victoria trabajada, sufrida y merecida ante un Alavés que con su planteamiento e interpretación del partido justificó los números que está cosechando esta temporada. Los blancos marcaron por quincuagésimo partido consecutivo. O, dicho de otra forma, 50 partidos consecutivos viendo portería. Benzema abrió el camino de la victoria en la primera parte e Isco y Nacho sentenciaron en cinco minutos un partido que se fue complicando con el paso de los minutos. El Alavés, desaparecido en la primera parte, puso contra las cuerdas a los blancos durante toda la segunda parte y estuvo cerca de sacar algún punto.

Visitaba el Santiago Bernabéu el equipo revelación de la temporada. Los números del plantel de Mauricio Pellegrino así lo constataban. La gran temporada que los vitorianos habían firmado hasta la fecha les permitía estar a siete puntos de Europa (a falta de los 30 puntos que había en juego), jugar una final de Copa del Rey o, lo que un equipo así valora más, llegar a final de temporada con la calma de tener prácticamente atada la permanencia. Además, a los blanquiazules los equipos punteros no se les habían dado nada mal. El Alavés esta temporada ha puntuado contra los 6 primeros y ha ganado a 3 de ellos. No obstante, en esta ocasión los vascos no podían contar con su mejor jugador, Marcos Llorente, por cláusula, puesto que pertenecía al club blanco. Zidane había demostrado en sala de prensa conocer los peligros de su rival y por ello solo se permitió el lujo de rotar atrás. Kiko Casilla ocupó la portería y Danilo le dio descanso a Dani Carvajal. En el medio, Isco suplió al sancionado Casemiro y arriba comenzaban el mes de abril la titularísima BBC.

El partido comenzó con un error en campo propio de Manu García que Cristiano Ronaldo aprovechó para, a los treinta segundos, probar suerte desde la frontal del área. El gran inicio de partido quedaría empañado por el contratiempo que sufrieron los blancos en forma de lesión. A los diez minutos, Raphaël Varane se marchó lesionado y su puesto lo ocupó Nacho, que centraba su posición para dejar el lateral zurdo a Danilo y el derecho a Carvajal, quien salió desde el banquillo. El lateral brasileño en su reubicación buscó mayor profundidad en campo contrario. En uno de sus intentos, cedió un balón a Benzema, quien, desde fuera del área, ejecutaría el segundo disparo del partido. Los locales encontraron en el disparo desde fuera del área su principal arma para terminar las jugadas. Arma poco efectiva. El Alavés estuvo muy bien organizado en defensa y apenas dejó espacios. Los vitorianos ejercieron una buena presión, inciada por Deyverson e Ibai Gómez para dificultar la salida de balón en defensa por los blancos. No desecharon cualquier opción que los blancos les brindaron de jugar la pelota en campo contrario. 

Pepe, Lucas, Bale, Carvajal y Cristiano, celebrando el gol de Nacho Fernández / Imagen: LFP

Poco a poco, los madridistas decidieron dar un paso más y concretar el dominio en peligro. Y ese peligro llegaría enfocando sus disparos a portería. Así, a los 26 minutos, Cristiano Ronaldo llegó a un balón muy largo y, tras driblar a un defensa contrario en la línea de fondo, efectuó el primer disparo a puerta. Un disparo raso que permitió que Pacheco ensuciara por primera vez en el partido sus guantes. El Real Madrid solo avisaría una vez. Al segundo disparo, los blancos anotaron. Una larga posesión blanca acabó con un pase de Benzema al espacio para Carvajal, que el lateral devolvió al francés al punto de penalti para que el galo batiese por el lado derecho a Fernando Pacheco. La jugada del gol mostraba todas las cualidades del francés: combinación, velocidad y gol. Esas cualidades, acompañadas de una extraordinaria actitud, harían del francés, junto con Isco, el mejor de los once blancos. La primera mitad terminó con una clara ocasión de Gareth Bale, que cruzó en exceso su disparo tras una combinación de Cristiano Ronaldo y Danilo.

Tras la reanudación, el Alavés fue el primero en acercarse a la portería contraria. Tras una falta no señalada a Kiko Casilla, Deyverson desvió alto un disparo lateral. A los nueve minutos, el linier anuló un golazo a Cristiano Ronaldo por un claro fuera de juego. Al cuarto de hora, el Alavés tendría la ocasión más clara del partido. Un centro al segundo palo lo recogió Édgar Méndez para, sin ningún tipo de resistencia, hacer un centro-chut, a escasos metros de la portería de Kiko Casilla. Un pase al segundo palo al que no llegó nadie. Zidane decidió reforzar el centro del campo ante las constantes acometidas visitantes con dos medidas: retrasando la posición de Gareth Bale para pasar al 1-4-4-2 y metiendo a Mateo Kovacic en sustitución de un gris Modric.

El Real Madrid no encontraba la continuidad en el juego y Zidane decidió meter a Lucas Vázquez. El damnificado fue Karim Benzema, que se marchó ovacionado. Los blancos terminaron el partido con Cristiano como único referente arriba y con dos volantes como Bale y Lucas Vázquez para nutrirle de balones. A cinco minutos del final, el Real Madrid mataría el partido con un golazo de Isco. Un contragolpe de los blancos a marchas forzadas acabó con un pase entre líneas de Cristiano Ronaldo para que Isco aguantara el balón y lo mandara a la escuadra del palo corto con un potente e imparable disparo. Nacho Fernández cerraría la victoria con un gol de cabeza tras un rechace en un disparo de falta  de Gareth Bale que se estrelló en el larguero. Nada mejor que una victoria como ésta para afrontar una semana crucial, en la que el miércoles se visitará Butarque y el sábado se recibirá al Atlético, dos partidos en los que el Real Madrid de ganarlos no tendría la Liga ganada, pero de no ganarlos sí que podría perderla.

Anotando... 

Kiko Casilla: 7. Concentración, decisión y seguridad. Partido completo. Debería ser titular. 
Danilo: 6. Perdió la timidez en la banda izquierda. Sin el desborde de Marcelo, descolocó a la defensa vitoriana. En la segunda mitad perdió varias veces a su marca.
Pepe: 6. Solo cometió un error en la primera mitad. Notable en las anticipaciones, su fuerte.
Varane: 5. Sin tiempo a nada. Se marchó lesionado a los 10 minutos.
Nacho Fernández: 7. Tuvo controlado a Deyverson en todo momento y remató el partido. Y nunca mejor dicho.
Toni Kroos: 6. Isco y él se repartieron los espacios que encontraron en la defensa vasco. Cuando el equipo lo necesitó en la segunda parte dio un paso adelante. Buen partido. 
Luka Modric: 5. Más apagado de lo habitual pero voluntarioso y trabajador. Temporada irregular.
Isco: 7. La magia, los espacios y el desborde salieron de sus botas. Minutos muy bien aprovechados con juego y un golazo.
Cristiano Ronaldo: 6. Brilló más pegado a la banda. Muy solidario y trabajador. 
Gareth Bale: 5. Apareció a chispazos y estrelló un balón de falta al larguero. Le faltó continuidad. 
Benzema: 7. Muy cómodo e implicado durante todo el partido. Se asoció, desbordó y defendió. 
Carvajal: 7. El mejor Carvajal volvió a aparecer. Aportando soluciones en ataque, asistencia incluida, y secando a Ibai.
Kovacic: 6. Efectuó buenas recuperaciones y devolvió el equilibrio perdido en la segunda parte.
Lucas Vázquez: 6. No necesitó el desborde que acostumbra para generar espacios. Con él, el equipo ganó presencia en campo contrario. 

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