Zidane se carga el derbi

Una simple acción puede cambiar el transcurso del partido. Una simple acción puede echar por tierra todo el (buen) trabajo de un equipo. Esta acción no tiene por qué suceder en el terreno de juego, con una autoexpulsión o un gol en propia puerta. Puede venir desde el banquillo, como hoy ha sucedido. Zidane ha contribuido con sus tres cambios a que el Real Madrid perdiese el equilibrio y cediese el centro del campo al Atlético. Ha retirado del terreno de juego a Toni Kroos cuando el alemán y Modric tenían que ejercer un papel fundamental: el de gestionar el equipo y marcar los tiempos del partido. Dicho cambio ha supuesto un vuelco en la orientación del partido que ha derivado en el empate de Antoine Griezmann. Un empate, que puede suponer la pérdida del liderato del Real Madrid, aunque está con un partido menos. Pero también puede dejar la Liga en manos del Barça. O, lo que es lo mismo: que el Real Madrid ya no dependa de sí mismo para cantar el alirón. Unas decisiones, no sé si de entrenador novel o de entrenador confuso, que pueden ser claves en el devenir de la temporada.

El Real Madrid había sido incapaz de derrotar a los de Simeone en las últimas tres visitas ligueras de los rojiblancos. Zidane sabía lo que era derrotar a los colchoneros en el Vicente Calderón, pero no en el Santiago Bernabéu. Los blancos iniciaban su particular Tourmalet de abril en el que se jugaban la temporada. Esta era la primera prueba. Un obstáculo que, de superarlo con los tres puntos, supondría un paso de gigante, pero de dejarse puntos, podría significar un punto de inflexión. Para ello, Zidane alineó a los once jugadores que levantaron la Undécima en Milán. Ante un equipo rigurosamente ordenado como el Atlético de Simeone, el francés priorizó el equilibrio en el centro del campo con Casemiro a un mayor atrevimiento ofensivo con Isco. Sin embargo, el nombre que realmente sorprendió a propios y extraños fue el de Marco Asensio. El mallorquín pasó de liderar al equipo en Leganés a ver el partido en la grada.

La primera parte se fue construyendo a merced del error del rival. Pese a que el Real Madrid asumió la iniciativa en el juego, esa voluntad comenzaría a consolidarse a partir de los veinte minutos a través de un acoso a puerta local hecho realidad. Los dos nombres de la primera mitad fueron Jan Oblak, que supo frenar la leve superioridad blanca, y Luka Modric, que ordenó todo el juego del equipo a su antojo. No obstante, los colchoneros fueron los primeros en tener el primer acercamiento serio. A los dos minutos, una ejecución de falta de Koke se marchó a la derecha de Keylor Navas. Pero la primera gran parada del partido sería del portero esloveno. Una combinación blanca acabó con un disparo de Cristiano Ronaldo con la pierna derecha desde el vértice del área al palo corto. 

Pero a partir de los veinte minutos, el Real Madrid se adueñaría de las mejores ocasiones del partido. Sin conseguir una continuidad absoluta, los locales fueron quienes buscaron con mayor insistencia, pero sin la ayuda de sus laterales, el gol. A los 27 minutos, el Real Madrid tendría una segunda ocasión clara. Una rotura de Cristiano Ronaldo y una posterior combinación con Benzema derivaría en un disparo del francés que Oblak, con una parada prodigiosa, mandaría a córner. Tres minutos más tarde llegaría la ocasión más clara del partido. Un pase al espacio de Marcelo para Cristiano Ronaldo acabó con un disparo del luso que, vencido Oblak, salvaría Savic bajo palos. Acto siguiente, sería Bale, quien, de cabeza, pondría a prueba al portero rojiblanco. La correcta primera parte del Real Madrid estuvo empañada por un grave error de Sergio Ramos al entregar un balón a Griezmann, pero que solventó Keylor Navas con una gran parada. Ambos equipos dejaban el trabajo más importante para la segunda mitad.


Zinedine Zidane, dando instrucciones durante el partido / Imagen de La Liga

La segunda mitad comenzó con el mismo papel messiánico de Oblak, en dos minutos salvaría dos goles. Primero, a Cristiano Ronaldo y luego a Benzema. El Atlético había adelantado su Semana Santa particular con una torrija en defensa. Al menos, durante los primeros minutos de la reanudación. Los blancos encontraron la recompensa a los siete minutos. Una falta sacada por Toni Kroos la remató Pepe, que aprovechó un error en la marca de Juanfran, para batir de cabeza a Oblak. Con ventaja en el marcador, era el momento de que Toni Kroos y Modric cogieran las riendas del equipo y lo domaran a su antojo. No obstante, el Atlético, pese a ser dominado, tendría sus ocasiones. Una de ellas, a la hora de partido en las botas de Fernando Torres. El niño fallaría la ocasión más clara del encuentro. Keylor Navas paró la mejor ocasión rojiblanca, en la que el madrileño ganó la espalda a Sergio Ramos. 

Pepe tendría que salir lesionado debido a un rodillazo que le había propiciado Toni Kroos. De esta forma, y de cara al partido de Munich, Zidane solo cuenta con Nacho y Sergio Ramos para el eje de la zaga. Zidane decidió retirar del terreno de juego a Toni Kroos, decisión algo sorprendente teniendo en cuenta que Casemiro tenía tarjeta amarilla. A partir de ahí, el Atlético de Madrid comenzaría a ganar terreno y a creer en el gol. Simeone dio entrada a Ángel Correa y el argentino, a los pocos minutos, asistió a Griezmann para que batiese a Keylor Navas para empatar el partido. Los rojiblancos, que minutos antes habían estado desaparecidos, se encontraban con un gol nacido del talento y, sobre todo, trabajo de su mejor jugador. Un gol que serviría para que los últimos minutos dominaran a los blancos, pero sin premio mayor. 

 

Anotando...

Keylor Navas: 7. Pocas paradas, pero clave, que evitaron que los rojiblancos ganaran.
Carvajal: 5. Desaparecido en ataque durante todo el partido y agujero en defensa.
Sergio Ramos: 4. Un error suyo en la primera parte casi cuesta un gol. El error de la segunda, costó gol. 
Pepe: 7. Tenga 31, 32 o 33 años es el central más fiable de la plantilla. Lo demostró, además, marcando. 
Marcelo: 5. Muy poca participación que no ayudó al equipo. 
Casemiro: 6. Buen partido en la recuperación. Abarcó centro del campo y le ganó la partida a Saúl. 
Toni Kroos: 7. Fue de menos a más, pero fue sustituido cuando más enchufado estaba. 
Modric: 6. Sin estar en su mejor nivel, se complementó con Kroos para equilibrar al equipo.
Cristiano Ronaldo: 7. Sin gol, pero con todo el peligro local. Se diluyó en la segunda parte.
Gareth Bale: 4. Insuficiente. El partido esperaba y necesitaba mucho más de lo que aportó. Fue silbado.
Benzema: 5. Jugó a rachas. Combinó muy bien con Cristiano, pero Oblak evitó el gol. 
Nacho Fernández: 6. Demasiado trabajo por los pocos minutos que jugó, pero bien solventado.
Isco: 4. Poca participación y poca colaboración en defensa. Coincidió en los mejores minutos del Atlético.
Lucas Vázquez: 5. Más plano de lo normal. 

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