El Real Madrid abusa de un Granada depresivo

El Real Madrid llegó, vio y goleó en Los Cármenes. Blancos y rojiblancos disputaron un partido al que le sobraron ochenta minutos. Un partido en el que el Real Madrid salió a ganar y golear por la vía rápida para poder pensar en la eliminatoria contra el Atlético y el Granada a no ser goleado. Pocas conclusiones se pueden sacar de un partido que fue adoptando un carácter festivo para unos y de luto para otros. Un partido que tuvo aroma a pretemporada. Seguramente, la conclusión más madura es que Zidane tiene a toda la plantilla enchufada. A toda. Incluso Fabio Coentrao, uno de los jugadores que menos ha jugado esta temporada, cuajó una actuación más que correcta en la que hasta se permitió el lujo de asistir en uno de los goles. Pese a ser un recién descendido, se esperaba una mayor resistencia por parte del Granada. Seguramente porque la temporada pasada tuvo que ser Modric en los últimos minutos quien diera una sufrida victoria. Realmente algo se habrá hecho mal en el Granada para que, además de la paupérrima imagen que se dio, se haya descendido a Segunda con 20 puntos. 

El Real Madrid saltaba al césped de Los Cármenes por detrás del FC Barcelona en la clasificación debido a la goleada que los culés habían firmado minutos antes contra el Villarreal. Para recuperar el liderato, pero también con la mente puesta en sellar el pase a la final de Champions, Zidane sacó al equipo B. Ese equipo B que había dado hasta la fecha a los blancos tantas victorias y, por ende, media Liga. Solamente Sergio Ramos y Casemiro representaban a los titularísimos en el once de los menos habituales. Dentro de ese once llamaba la atención la presencia de Fabio Coentrao, que apenas había gozado de minutos esta temporada. El técnico francés le brindaba otra oportunidad al portugués para que cogiera forma, que no para que peleara por la titularidad.

Dos minutos tardaron los blancos en requerir el liderato. El tiempo que tardó James Rodríguez en adelantar a los suyos. Una apertura de Morata a la banda derecha para Lucas Vázquez terminó en una internada del extremo de Curtis y un pase de la muerte para que el colombiano adelantara al, de nuevo, líder. Desde el primer momento, el Granada había salido rendido y a esperar a que el Real Madrid propusiera. Sin presión ni intensidad. Así, a los diez minutos, de un centro de Coentrao desde la banda izquierda nacería el segundo gol, también de James Rodríguez. En su día, Jorge Valdano había dicho que el fútbol era un estado de ánimo. Y los dos equipos le dieron la razón. El Granada, recién descendido, transmitía a la perfección su situación sobre el terreno de juego. Por su parte, el Real Madrid salió con la intensidad mínima que se le exigía a un equipo que quiere ganar una Liga. Tony Adams se cobró la primera víctima del desastroso primer cuarto de hora de su equipo sentando a Ally y metiendo a Uche.

James Rodríguez, celebrando uno de los dos goles que marcó al Granada / Imagen: La Liga

El segundo gol de James sirvió para que el Real Madrid bajara el pistón durante diez minutos y dejara al Granada a cruzar el centro del campo. Pero el conjunto nazarí con el balón demostró torpeza y lentitud. Así, a la media hora de partido el Real Madrid decidió que tenía que llegar el tercero. Una carrera de Danilo hasta la línea de fondo acabó con un pase al punto de penalti para que Álvaro Morata, de primeras, batiese a Ochoa y anotara el tercero. Pero sin prácticamente tiempo para celebrar el tercero llegaría el cuarto. Un contragolpe del Real Madrid conducido por Marco Asensio derivó en una asistencia del mallorquín para Morata, quien, previo recorte a un defensa local, batió con la derecha a Ochoa por la escuadra. Parecía que con tanta ventaja, el Real Madrid se relajaría. Y, al contrario, fue llegando con más peligro, si cabe, al área rival. Así, Lucas Vázquez tuvo el quinto en el minuto cuarenta. Pero el larguero le hizo un favor al Granada y desvió el balón por arriba. En el último minuto de la primera mitad, Casemiro falló a puerta vacía el quinto.

La reanudación comenzó con un guion calcado a la primera mitad. El Real Madrid solamente pensaba en buscar la portería contraria y el Granada solo deseaba que terminara el partido. Antes de llegar a la hora de partido, Zidane decidió dar descanso a Marco Asensio y dar entrada a Benzema. El técnico francés sabía que el mallorquín podía ser un revulsivo al que acudir el miércoles si la eliminatoria contra el Atlético se ponía cuesta arriba. Si bien en la primera parte los goles habían abundado, en la segunda parte el Real Madrid perdonaría una goleada histórica. Lucas Vázquez y Sergio Ramos, por partida doble, evitaron que se llegara al minuto 70 con un set a favor de los blancos, hoy de negro. Zidane dio los últimos veinte minutos de partido a Isco. El malagueño entró en detrimento de Casemiro. En los instantes finales, y fruto de la relajación del Real Madrid, el Granada pudo marcar. Adrián Ramos y Hongla tuvieron las ocasiones más claras. Pero el resultado no se movió.

Anotando... 

Kiko Casilla: 5. Espectador de lujo en la primera parte y algo exigido en la segunda. 
Danilo: 7. Su carril fue una verdarera autopista que entre él y Lucas explotaron. 
Nacho Fernández: 6. Poco exigido y bien resuelto (lo poco exigido).
Sergio Ramos: 6. Tuvo controlado a Adrián Ramos y Pereira en todo momento. Incluso estuvo cerca de conseguir su gol.
Coentrao: 6. Puso el candado en su banda para que no pasara nadie. Incluso se permitió el lujo de asistir a James con un centro. 
Casemiro: 8. El partido que todo recuperador desea tener. No dejó de recuperar balones y la solidaridad de sus compañeros le permitió, incluso, rematar algún centro. 
Kovacic: 7. El jefe del centro del campo. Se incrustró entre los centrales para recuperar todos los balones. 
James Rodríguez: 8. Trabajó en defensa, abrió espacios en ataque, encaró y marcó dos goles.
Marco Asensio: 8. El complemento perfecto que todo atacante quiere tener. Controla los tiempos, ayuda en defensa y asiste.
Lucas Vázquez: 7. Rápido y determinante. Solo le faltó el gol. El larguero lo evitó.
Álvaro Morata: 8. Aprovecha muy bien sus minutos. No solo con goles, también con movilidad en punta y en banda.
Isco: 5. Coincidió con los minutos más ofensivos, pero, aun así, deleitó con varios regates.
Benzema: 7. Algo egoísta. Condujo varios contragolpes y pudo aumentar la distancia con varias ocasiones.
Mariano Díaz: 6. Luchó todos los balones y buscó su gol. 

No hay comentarios

Leave a Reply

Con la tecnología de Blogger.